Lo que perdí en un año

La última vez que me pinté las uñas fue hace una año y medio y hoy, mientras la chica pone la capa final de brillo en las de mis manos a mi se me hace un nudo en el estomago y me trago las ganas locas que me están dando de llorar.

Tanta agua ha corrido por debajo del puente en este tiempo…

Iba a escribir de otra cosa y ahora, de lo único que me sale escribir es de todo lo que me está pasando por la cabeza, un balance lleno de pérdidas y ganancias adquiridas desde los caminos oscuros.

Una de las razones por las que no me acerqué a un tarro de esmalte es porque mis uñas se murieron en mi lucha contra el cáncer el año pasado, entre tantos otros efectos de lo que fue la vida con los efectos secundarios de la quimioterapia.

Pero no es solo mis uñas lo que perdí, tantas otras cosas perdí ese año

Perdí el pelo, ese ya es un secreto a voces.

Perdí la piel, que se escamaba y caía, gajes del oficio

Perdí la energía, y aprendía cuidarla para aprovecharla lo mejor posible

Perdí las defensas de mi sistema inmunologico y tuve que recorrer los caminos del infierno para levantarlas

Pero eso casi me parece nada al lado de estas otras cosas que perdí…

Perdí mi traje de la Mujer Maravilla y mis ganas de recuperarlo

Perdí mi espada y mi armadura y quedé desnuda e indefensa, sin las armas ni las ganas de luchar

Perdí el modo en que me manejaba y me habia comportado siempre y quedé desconcertada sin saber qué hacer después

Perdí el mapa y las instrucciones de la vida y quede a la deriva

Perdí mi empresa y mi sustento, por aquello de que las desgracias nunca viene solas, y quedé aterrada

Perdí mi identidad, mi construccion y mis cimientos y tuve que reinventarme y reconstruir desde los despojos

Perdí el equilibrio y la orientación y cai de rodillas  sobre la cenizas de mi vida

Pero también fue el año en que más gané

 Gané aprender que, el fondo, no es el final del camino sino sólo la mitad de él

Gané  aprender que, desde la conciencia de que soy creadora de mi vida, soy imparable, no invencible, pero aun en los reveses sé que soy responsable de generar yo misma los cambios, y seguir, sin paralizarme

Gané descubrir que no es la lucha constante y la fuerza bruta la que todo lo puede, gané descubrir que cuando se rinde y se desapega del proceso se consiguen resultados inesperados

Gané darme cuenta que sin el traje de guerrera, el arquetipo de soberana se posesiona y resuelve basada en la certeza, en la certeza de que algún camino saldrá y que lo importante es no perder de vista la estraegia por estar con la cabeza en la lucha diaria

Gané nuevos amigos, compañeras y mentoras que me acompañaron y me enseñaron la importancia de ser acompañada en el camino

Gané encontrar mi propósito, que es justamente acompañar a otras a recorrer sus caminos y sostener sus manos para que lleguen más lejos y más profundo en sí mismas y crear y reconstruir su vida desde un nuevo lugar

Ya ves, empecé este escrito con ganas de llorar y lo termino sintiendo una gran satisfacción

Y en fin, todo eso pienso mientras ahora me miro los pies recien arregladitos y embellecidos con mis uñas pintadas a juego con mis manos.

Uñas de color rosa que me enseñan que está en nuestra naturaleza regenerarnos y que ganamos cuando aceptamos que todo punto de quiebre nos cambia pero no nos destruye. Y aquí seguimos.

Aquí sigo, diferente y caminando hacia adelante, sin mapa pero sin detenerme, caminando con mis pies pintados sintiendose lindos, coquetos y con ganas de comerse el mundo, como yo.

¡Qué año!

Perdí tanto. Gané tanto al mismo tiempo

¿Cuándo has sentido que perdías todo para darte cuenta que ganaste otro montón? Me encantará que me lo cuentes aquí en los comentarios

Mis historias sirven a unos, tus historias sirven a otros.

De compartir nuestras experiencias ganamos todos.

Un abrazo, p.-

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14 comentarios a “Lo que perdí en un año”

  1. Ruth

    Belleza, Si, los años pasan y con seguridad, ganamos y perdemos. Lo importante es que podamos permaneces viendo lo que ganamos con optimismo y motivación y que lo perdido nos enriquezca con la ganancia de la experiencia de perder. Edificante!

    Responder

    1. Paola Schmitt Post author

      Gracias Ruth, ciertamente aprendemos mas de los errores que de los aciertos y los valles oscuros nos hacen al final siempre mas sabias, un abrazo, p.-

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  2. Anna Marissa Altieri Pérez

    Entiendo bastante bien haber estado en la parte más oscura de la vida, donde nada bueno parecía posible. Sin embargo, la vida se encargó de demostrarme que todo pasa por alguna razón y que el mundo necesita escucharnos como señal de esperanza para aquellos que la han perdido.

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    1. Paola Schmitt Post author

      Asi es Anna Marissa, uno no lo ve en el momento pero el tiempo y la distancia hace que todo tome sentido y que veamos que todo fue necesario para ser quienes somos. Un abrazo, p.-

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  3. Anonima

    Me encantó leerte esta mañana, amanece lluvioso, pero definitivamente es un día pinky.

    Hoy mi café será un brindis, por la salud de todos!

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  4. Marisela

    Siempre todos perdemos algo, poco o mucho en nuestras vidas…yo me encuentro en este momento algo así, perdí muchas cosas que siento que no he podido recuperar y que las quisiera recuperar…afortunadamente nada parecido a lo tuyo porque creo que ni estuviera ya….una que otra crisis de salud que me costó un año para recuperar mis energías sin embargo mi trabajo, mis sueños, proyectos se han ido literalmente a la porra…creo,que me queda algo de fuerza después de llorar y llorar, y me encantaría poder retomar todo…la verdad es que monte gomífera de cómo!

    Te admiro tanto y mucho porque eres una gran guerrera digna de admirar y quisiera tener aunque sea un poquito de ese motor que te mueve a todo lo que haces.

    Un gran abrazo, tu gran admiradora.

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    1. Paola Schmitt Post author

      que bella Marisela, mi motor es no dejar de andar, el camino se hace en la acción de caminar. Aun cuando estuve abatida solo atinaba a decirme, sigue haciendo algo, que de hacer algo otro algo sale. Así en plena quimio estudio mi master en coaching y seguí atendiendo clientes. Sigue andando y antes de que te des cuenta, llegaras. Pero sigue andando, un abrazo, p.-

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  5. Laura

    En este año he perdido oportunidad.
    La oportunidad de acariciar unos pies chicos, sentir el olor más fantástico de un bebé recién nacido. He perdido la oportunidad de ser madre. De nuevo. Y ahora en el piso, buscando de donde agarrarme, sigo respirando. Cómo lo haré no sé. Pero tengo que respirar. Me voy a levantar y a seguir, sin el propósito de ser Madre y de ser un Humano más. Hacia adelante!

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    1. Paola Schmitt Post author

      Animo Laura, un proposito grande te esta esperando, tal vez la maternidad tal vez acompañar a otras mujeres a pasar esto. Dios aprieta pero no ahoga. Te siento, te acompaño, un abrazo, p.-

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  6. Caroline

    Waooo Paola, que letras tan hermosas, disfruta de tus manos y tus pies pintado, así como de lo hermosa que es la vida aunque nos ponga las mas grandes batallas por librar. Eres grande!!! Dios nos regalo a las mujeres esa fuerza para crecernos antes las adversidades.Me encanto tu articulo….

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