Cómo me sentí estancada y salí

estancada

A veces todavía me quedo mirando como hipnotizada las jaulas de hámsters donde dan vueltas y vueltas a la rueda por horas y en verdad están siempre en el mismo lugar.

Se cansan, bajan, y vuelven a subir a seguir dando vueltas y me pregunto ¿Así me veía yo entonces?

Y entonces ha sido muchas veces.

Diferentes períodos.

En diferentes áreas.

¿Tienes ganas de darle un cambio a tu vida y te sientes estancado y no sabes cómo?

¡Yeap! Te entiendo perfectamente.

Esa sensación de estar estancada en el mismo lugar, de querer algo diferente pero estar casi tan adormecida que no se te ocurre ni pensar cómo hacerlo, ese ha sido un lugar y un espacio que estoy clara no quiero recorrer más.

Tantas veces que la vida se me hizo plana, más de lo mismo, un día detrás de otro, sin importar mucho que sea lunes o miércoles, enero o julio… un año u otro…

Cuando me queda tan claro que no es lo mismo correr que avanzar ¿te ha pasado? eso que si no varias te puedes volver experto en lo que hacer pero has dejado de crecer y un día te preguntas…

¿De verdad es esto lo que quiero hacer el resto de mi vida?

¿No hay más?

Pasé más de 20 años manejando unas empresas estables pero que poco requerían de mi creatividad o mis elementos en mi zona de genialidad.

Lo hacía bien porque los resultados eran obvios pero, emocional o intelectualmente hacía mucho tiempo que estaba estancada.

Era un hamster, un muy buen hámster, pero un hámster en la rueda.

Y creo que para crecer continuamente es que estamos vivos…

“Si no estas creciendo,

estas muriendo”

Tony Robbins

Todo en la naturaleza, desde una molécula hasta un baobad o un elefante, están en constante crecimiento, y cuando lo dejan de hacer empiezan a secarse, envejecer, morir.

Así como hay gente que prefiere la rutina, la predicción de sus días y la absoluta estabilidad y control de lo que viene, me di cuenta que yo me emociono y me siento viva cuando tengo un reto mío.

Soy una combinación particular de la necesidad básica de cierto nivel de certeza pero una imperativa necesidad de variedad.

Por eso en esos 20 años ademas tuve dos restaurantes, una galería de arte, publiqué un libro, participé en exposiciones y subastas como pintora en grandes ciudades del mundo, produje festivales de arte multidisciplinario y de arte público y comencé este blog hace 15 años cuando nadie tenía idea de que era un “blog” y ser “blogger” no existía.

Porque aprendía a como reinventarte sin que necesariamente signifique que dejes totalmente lo que haces, también puedes reinventarte y conectarte a vida añadiendo proyectos, creando y creciendo en proyectos alternativos.

Pero también te soy sincera que cuando fui madre esa ebullición emprendedora metió un frenazo.

No sé, como si ser madre se me hubiera comido a mí como ser individual o o supiera cómo montar bicicleta y hacer malabarismos con bolas a la vez.

Lo acepto, probablemente es que yo no supe manejarlo y me dejé en el hospital el manual que debería venir con el bebe sobre cómo mantener el balance entre madre y mujer.

El hecho es que llegó un momento en que volví a sentirme estancada cuando me di cuenta que me sentía como en la rueda de nuevo, mi trabajo blah y el resto de mi agenda era la agenda de mis hijas y la casa.

Un día tras otro. Sin saber como salir sin sentirme culpable pero sintiendo que necesitaba más.

Un noche, en una galería, en uno de los pocos eventos que atendía ya entonces, una amiga que no veía hace tiempo me preguntó con emoción y curiosidad.

¿En qué andas? ¿Qué proyecto traes en manos?

Cuando vio mi cara y mi pausa sin saber que contestar, me dijo con sorpresa ¿no me dirás que desde que eres madre no estás en nada nuevo?

Mientras respeto y aprecio a quienes dedicarse a la maternidad les llena de verdad, en mi caso, que siempre he sido creativa y emprendedora, esa pregunta me cayó aplastante como un piano de cola desde un séptimo piso.

Por eso descubrí la necesidad, acepté la responsabilidad y tomé las acciones para tener proyectos alternos que me permitieran reinventarme continuamente.

Y hacerlo no significa restarle a otros, sino dar más y mejor de mí porque me siento más plena, más contenta conmigo y con mi vida y eso se refleja en la relación con mis hijas y con todos los demás

Me emociono cuando tengo una razón concreta que me impulse a levantarme en las mañanas y tener mi agenda con ideas y proyectos.

También me como un manojo de nervios por eso de estar inventando todo el tiempo y sudo la gota fría cuando no sé que va a salir, y mucho veces termina el día o la semana y me digo “estoy agotada” pero es un agotamiento rico, satisfactorio, con propósito.

Aprendí que no sólo es pensar en proyectos, sino cómo elegir los que están alienados conmigo, y no sólo es tener ideas es cómo las aterrizas, qué tengo que hacer, depurar y cómo mantenerme motivada aun cuando las cosas se pongan retadoras.

Me tomó tiempo integrar que el crecimiento emocional e intelectual es responsabilidad mía, cómo lo son los tuyos, y lo maravilloso es que desde allí nuestra capacidad de crecer y variar es infinita si despertamos y damos los pasos que tocan, porque sé que a veces uno tiene las ganas pero te preguntas ¿Cómo empiezo?

Inventarme y reinventarme mil veces como te he contado en mi historia me llevó a sistematizar el proceso, casi como una hoja de ruta, ya sé cuando la vida se me está empezando a poner plana, o estoy metiéndome en la rueda del hámster de nuevo y sé que pasos tengo que seguir que siempre me sacan y me llevan a darle el toque de reinvención que necesito.

No es casualidad que es mi misión y el centro de mi trabajo hoy en día, mi mejor reinvención, trabajar con personas a que tomen esos pasos porque creo fielmente que mereces una vida donde te levantes cada mañana con ilusión y acuestes orgulloso de la vida que estás creando para ti con ideas y proyectos propios personales o profesionales.

Si te estás siento un poco hámster o sabes de alguien que se sienta así quiero que sepas que he creado algo para tí.

Este próximo martes 26 de febrero estaré dando el taller “Los 7 Pasos para Reinventarte” donde te compartiré toda la guía, te explicaré la metodología y veremos juntos los puntos claves con los que he llevado yo consistentemente en mi vida y a mis clientes a reinventarse y crear una vida y proyectos que les entusiasmen todos los días.

Puedes ver las historias de éxito en reinvención aquí, verás lo que esto puede hacer por ti también, y ahora quiero compartirte los pasos que seguimos para conseguirlo.

Si vives en ciudad de Panamá no querrás perderte de este encuentro en persona donde veremos

“LOS 7 PASOS PARA REINVENTARTE”

¡Te espero!

Puedes comprar tu entrada facilmente online pinchando el link abajo

Si conoces a alguien a quien este taller le vendría como anillo al dedo te agradezco que se lo pases para que seamos más los que nos sintamos vibrando y creciendo en propósito.

Estoy super emocionada de compartir contigo en este taller que siempre le ha abierto los ojos y la emoción a las personas que han ido saliendo con herramientas y recursos practicos y concretos y porfa ¡recuerda compartirlo! 🙂

Un abrazo enorme, p.-

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2 comentarios a “Cómo me sentí estancada y salí”

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