I’M STILL BEAUTIFUL…Mi proyecto

¿Quieres saber que me mantuvo a flote aun en la dura tormenta que es pelear un cáncer? Porque es lo mismo que puede mantenerte a ti pase lo que pase.

Esta reflexión comienza a raíz de que un momento duro durante la quimioterapia es cuando empiezas a perder el cabello. Se siente como si  te dijeran que “ahora tienes que salir desnuda a la calle“.

Todo el mundo dice: “no pasa nada, luego crece, eso es lo de menos”. Tampoco pasa nada si sales desnuda a pasear entre la multitud pero nadie lo hace. Aunque fuera legal, nadie lo haría. No es la desnudez, es la vulnerabilidad lo que se expone.

En esta situación, como en otra que la vida se nos ponga patas para arriba, tener una visión te saca valor de donde crees que ya no te queda.

Una se siente así, indefensa, como caracol sin concha, como tortuga sin caparazón. Sobre todo porque no es tu opción. Los primeros días, cuando te das cuenta que se te va a caer y te vas llenado de huecos, son de bastante angustia. Tu feminidad está explotando en mil pedazos en frente tuyo.

Hasta que un día haces las paces con tu nueva apariencia. No es que deje de importarte, es que ya lo aceptas, lo asumes y comienzas a erguirte. Con tu vanidad herida.

Esa eres tú, por el tiempo que toque. Es parte de este complicado proceso.

En mi caso, al mismo tiempo que empezaba este deterioro externo pasé por lo efectos secundarios de la inyección para las defensas, Neulasta. Como ya les dije en la entrada anterior eso para mí fue como bajar a los infiernos.

Sentía que me caía a pedazos por dentro y por fuera.

Tirada en una cama sin poder moverme ni para cambiar de posición, en un dolor de mil huesos fracturados y sintiendo sobre mí todo el peso de la atmósfera, me sentí rota. Quebrada. Partida desde mi esencia.

¿Mi mayor dolor? No reconocerme. No saber quien era esta persona sin fuerzas, sin más ganas de seguir peleando abatida en esa cama, ni tampoco esa persona que se veía al otro lado del espejo.

Y mientras yacía en la cama, incapaz ni de pensar, recuerdo orar y decirle a Dios, “Yo no puedo más, no quiero más… En Tí encomiendo mi espíritu“…

Y a mi mente empezó a venir en imágenes el cuerpo completo de una producción artística al mismo tiempo que me repetía una y otra vez como una mantra en mi cabeza  “I WILL RISE. I WILL RISE”.

Poner la vista más allá de lo inminente te da rumbo, una increíble paz y sentido de dirección donde eres más fuerte que lo que te está pasando. Te conviertes en…

LA CREADORA DE TU VIDA

Después de tantos años alejada de hacer arte me surgió la necesidad imperiosa de hacer imagines grandes y autobiográficas de ese momento. Del momento en que ves a tus miedos y a tus demonios cara a cara y mirándolos a los ojos les desafías: “Ahora estoy abajo, pero I WILL RISE” y el coraje volvió a palpitarme por todo el cuerpo.

Suficiente para pararme enfrente del espejo acariciar mi reflejo y, a pesar de como lucía, decirme I’M STILL BEAUTIFUL, I’m still here. Yo puedo. Porque mi belleza viene de la capacidad de levantarme. Más grande. Más fuerte. Más sabia. 

En mi mente, vi las 8 obras y supe que serían en encaustica, con todo el reto que significa trabajar en una técnica para la cual no venden materiales en Panamá, lo imposible de conseguir impresiones laser de tamaños gigantes y el no haber hecho obras de ese formato antes. Es todo un reto.

Como en encaustica trabajo la transferencia de imágenes necesitaba esas ocho fotos, de esos ocho desafíos que había visto en mi mente, para plasmarlas y trabajarlas en esos formatos grandísimos de 4’x6′.

Y ahí no me cabe más que agradecer a Hector Castillo Kramer y Georges Don y Sujan Roy por sumarse a este proyecto. Gracias Georges por esas fotos tan espectaculares.

No quiero sólo hablarles de mi proyecto en concreto, lo que quiero es compartirles como tener un proyecto entre manos te cambia la vida en un momento.

La ilusión de un proyecto por realizar te carga de energía hasta en los momentos más pesados. En especial cuando la vida se te está poniendo demasiado plana o cuesta arriba no hay como tener un plan en la cabeza con la determinación de llevarlo a cabo para que te enamores de tu vida, aunque en ese instante esté patas para arriba.

Y te aseguro que cuando tienes el subidón de energía que te da una intención que te encante, la vida es bella.

Crea en tu vida un proyecto que te llene de ilusión y sumérgete en él. ¡Ve tu vida cambiar!

Yo estoy trabajando en mi proyecto artístico que espero se materialice en una exposición en el próximo año.

Y a ti, ¿que proyecto te pone o te pondría a vibrar? me encantará que me escribas sobre ello aquí, en los comentarios de blog.

¿Conoces a alguien que la vida le está retando? ¡Compárteselo! La mejor manera de dar ánimos es brindando ideas.

Un abrazo, p.-

Si aun no eres parte de mi tribu ¡¡me encantará que formes parte de ella!! te invito a suscribirte al blog y pasemos juntos mil aventuras y aprendizajes más.

 

Isabel de Obaldía, la domadora del vidrio

El miércoles fui a la inauguración de la muestra de Isabel de Obaldía y quedé tan maravillada que soñé toda la noche con sus piezas, no pude resistirme a regresar a Galería Mateo Sariel a tomar una fotos más y sentarme a escribir sobre ello. Porque ¿cómo no?

Primero les contaré que a mí Isabel me impone, me impone al punto que -ya puestos a confesar- me intimida alguillo. Recuerdo que el 2003 la convoqué para una muestra de maestros sobre papel en la pequeña galería que tenía en La Bohème y fue Brooke Alfaro, que también participaba, el que me animó a contactarla, “Es que ella me da miedo” y resulta que él tuvo razón, que aun cuando tiene una presencia fuerte, porque así que digamos una hippie sesentosa con corona de florecitas en la cabeza no es, sí es muy simpática, accesible y de risa fácil. Su obra me fascina aunque, aquí entre nos, ella todavía me impone…

Isabel, que habla de como su trabajo se conceptualiza en dibujos sobre papel, se construye y reconstruye en cantidad de moldes, se forja en hornos por días para terminar en largas jornadas de pulidos, presenta un trabajo reciente que sigue siendo escultura, sigue siendo vidrio pero es mucho más, algo nuevo, una obra más allá de lo que había visto antes. Si sus bastones y torsos fueron impresionantes estos nuevos trabajos llenos de trasparencias e historias dentro de historias son realmente fascinantes.

Isabel 2

El vidrio es de por sí un material muy mágico pero Isabel, sobretodo, lo doma. Como quien consigue que un león se comporte como un gato jugueton y meloso que hasta se ponga panza para arriba. Ella le susurra y lo doblega como el entrenador mete la cabeza en las fauces del felino, de una manera asombrosa. Al vidrio le añade nuevos elementos y trabaja el cristal y el bronce como quien, encima, hace que el león salte por el aro de fuego y termine en reverencia. Yo miraba cada obra y no me puse a aplaudir por no parecer totalmente chiflada -y absolutamente ridícula-, y regresé para volver a verla con calma, pasando la mano por esas superficies que encierran submundos atrapados en sueños líquidos porque es una muestra para verla con silencio, con espacio, para verla y para escucharla, sí, escucharla, porque cada pieza te cuenta una historia que puede ser que se te escapa, pero ahí está.

Isabel 1

No dejen de ir a ver esta muestra en la Galería Mateo Sariel porque es ciertamente fascinante (sí, ya sé, he utilizado la palabra fascinante 200 veces ya) y te deja con la impresión de que estás siendo testigo privilegiado de una muestra de arte de un altísimo nivel tanto en Panamá como en cualquier parte del mundo.

Me encantó “El Rey Escorpión” pero me quedó en los ojos, la memoria y hasta los sueños “Cabezas Doradas“, a Darío le cautivó “Cazón” ¿Y a ti?

EL AHOGADO ¡No te la puedes perder!

Winnie Sitton cumple un sueño al llevar al teatro y dirigir EL AHOGADO, adaptación del libro de Tristan Solarte (seudónimo del genio literario panameño don Guillermo Sanchez Borbón) y hay que ver lo bien que lo ha hecho, hoy, viernes 31 de octubre es su última noche y tú ¡No te la puedes perder!

El Ahogado, ambientada en Bocas del Toro (mi Bocas querido), ahonda en las leyendas y cotidianidad panameñas y nos regala una versión de la temible Tulivieja. Quién en este país no fue amenazado con ella en la infancia… y a mí jamás me había dado más miedo que a partir de ahora…

Es fascinante como con una escenografía tan sencilla se logra cambiar de ambientes en cuestión de segundos, con los mismos elementos, a punta de ingenio. Y es que esa sencillez en el escenario es cómplice de los actores, dejando que sea su actuación, sus personajes y sus relatos los protagonistas de esta obra. La escenografía y la representación llevan un baile acompasado y sincronizado durante toda la función sin que ninguno se pise los pies, nada sobra pero nada falta (felicidades a Diana Abouganem por esa producción).

El ahogado escenografia Me encantó ver la respuesta del público y la convocatoria que ha tenido esta obra porque, habiendo ido a verla en sus últimas funciones, el teatro estaba lleno de un publico atento que no perdía frase y descubría a Rafael al mismo paso que el Dr. Martinez, así conocieran ya el libro.

El ahogado publico

Con una narración de fondo por el mismo Sanchez Borbón los personajes van tejiendo la historia y desgranando al personaje del joven poeta Rafael (Jose Teng), quien resultó ser una caja de grillos. Cada quien poseído de su papel nos iban llevando por la historia y yo gocé increíblemente con  los personajes secundarios. Ivan Herazo Checa en su papel de Orlando estuvo genial, Alejandra Araúz como la mamá de Rafael me tuvo sin respirar y su transformación me erizó la piel varias veces. José Carranza, un veterano en las tablas, representó al padre Gonzalez a la perFección  y Yomira John que debuta en el teatro como Miranda estuvo encantadora. Teresita Mans con su representación de la abuela de Rafael… en fin, todos. Con mayor o menor participación se bordaron sus papeles.

El ahogado actoresFelicidades a todos los involucrados en esta puesta en escena, se fajaron y les quedó genial. ¡Winnie sos un genio!

TEATRO EN CIRCULO  / HASTA EL 31 DE OCTUBRE  / 8PM

 

Les Misérables en Panamá

¿Quieres ir a un evento de categoría internacional en Panamá? Aprovecha la oportunidad de ver Les Misérables en Panamá que la extendieron hasta el lunes 22 de septiembre.

El miércoles en la noche fui a ver la presentación de Les Misérables en el Teatro Nacional y quedé impresionada, contenta y orgullosa. Un montaje y un talento que no dejan nada de desear con una obra tan importante y expuesta internacionalmente como esta.

De por sí el Teatro Nacional está precioso y luce idóneo para esta presentación de época, más allá de que lo tienen a temperatura frigorífico, está en perfectas condiciones y su atmósfera es mágica y, aunque la gente aquí para el teatro va como quiera, yo sí aproveche a ponerme en fachas dignas para el predio.

Les Miserable Teatro NacionalLa obra está montada estupendamente y hacen un manejo de escenario que sin mayores cambios te transporta de un ambiente a otro, de una época a otra, de un momento a otro. Pero lo que realmente me impresionó es el peso del talento que tenemos en Panamá.

Les Miserables actuación

Los actores se bordaron sus papeles impecablemente donde la actuación y las voces fueron espectaculares. Si bien todos estuvieron al nivel, personalmente, quedé impresionada con la actuación de Leonte Bordanea (cuya actuación me encanta desde que lo vi en Madrid en el musical de Mecano) y lleva muy bien el peso del protagónico, Randy Dominguez quien era nuevo para mí y que realizó un trabajo estupendo y Any Tovar que es una gran actriz que te saca risas por doquier  (aunque me quedé con ganas de que su parte hubiera incluido la oportunidad de apreciar su voz en toda su potencia que es portentosa y te deja la piel erizada como presa de pollo en sancocho).

Pero, con quien totalmente quedé alucinando a colores fue con CRISTINA DE LA FUENTE. La proyección, la voz, todo ¡me hizo llorar! se me salieron los lagrimones con su interpretación de Fantine. Suprema. Felicidades.

Mis felicitaciones por el esfuerzo y buen logro a los productores: Nikki de Roy, Rafa Zeballos y Diana Abouganem, a su Director: Aaron Zebede, Director Musical: Dino Nugent y Coreógrafa: Maryelin Barahona así como todos los músico y actores ¡Se lucieron! Un orgullo, gracias…

Les Miserables produccion

Ya nadie puede decir que en Panamá no hay movida cultural de altura, con el montaje de Les Misérables en Panamá queda demostrado que hay talento y producción de nivel internacional y yo ¡no me vuelvo a perder un musical de estos jamás!

La función terminó con una ovación completa del público en pie que salimos fascinados y entusiasmados. ¡Bien merecida!

Les Miserables ovacion

Aprovechen que se extendió a una función adicional el lunes y no se la pierdan, ¡ah! además, vayan abrigados…

¿La viste? ¡Coméntanos tus impresiones!

Encaustica ¿dónde has estado toda mi vida?

¿Será que encontré My Thing?

Hace como dos meses (¡madre mía, el tiempo vuela!) tomé un cursó sobre esta técnica organizado por la Fundación Aleman Healy. El curso-laboratorio fue impartido por la artista estadounidense Chritine Sajecki quien tiene años trabajando encáustica y estuvo en Panamá por poco tiempo.

Y lo traigo a colación porque a raíz de ese curso ordené un montón de materiales por internet que ya me están esperando en mi estudio y estoy ¡como niña con zapatos  nuevos! Tengo ganas de empezar, y nervios, y emoción, y un montón de sentimientos cruzados. Me provoca halarme el pelo, morderme los labios, dar brincos y reírme al mismo tiempo…

De ese taller les cuento que, además de que aprender te abre la cabeza y te lleva a nuevos universos, el grupo de laboriosos del arte que nos dimos cita para el taller aprendimos de Christine y unos de otros.

Aquí en labor: Irene Chamorro, Verónica Vallarino, Susy Vallarino, Brooke Alfaro, María Raquel Cochez, Chritine Sajecki, Mariví Gonzalez, Anna y yo

Aquí en labor: Irene Chamorro, Verónica Vallarino, Susy Gonzalez Revilla, Brooke Alfaro, María Raquel Cochez, Chritine Sajecki, Mariví Gonzalez, Anna y yo

Eso sí, por más que todos fuimos muy concentrados y formales en nuestro trabajo, no quita que ¡fuimos un grupo bien divertido!

Encaustica final

En lo que a mí respecta desde que me inicié pintado he trabajado con el collage, las transferencias, las impresiones, vamos, la imagen gráfica, e inclusive ahora estoy trabajando con proyecciones (aun no les he enseñado) y de repente ¡ZAS! tomo un curso de encaustica y no veo la hora de empezar a enterrarme en el estudio con mil ideas en mi cabeza. ¿Ya les dije que me muero de nervios?

Para los que se están preguntando ¿y que rayos es eso de la encáustica? Pues es una técnica que remonta hasta los griegos (¡aja! buco A.C. para atrás) y que utilizaron para sellar y pintar sus barcos de colores. A base de ceras y pigmentos estos se van derritiendo -literalmente- en capas y atrapando las imágenes, los colores y los relieves. Como la cera es un excelente medio protector hace que los trabajos sean resistentes bajo mil circunstancias. Así es como han llegado hasta ahora pinturas egipcias con esa técnica y obras de diferentes épocas del último ¡¡par de miles de años¡¡

Pues nada, que me toca organizar las ideas, un montón de ideas sueltas que tengo en la cabeza volando a mi alrededor como las mariposas amarillas de García Márquez, ponerme a calentar ceras y enseñarles lo que me traiga entre manos.

Les comparto algunos de los trabajos que hice durante el taller…

Encaustica Mar

 

Encaustica Ana

Encaustica Mar y Ana 1

 

Encaustica Mar y Ana 2

Ya viene… WET ‘N WILD!! de Maria Raquel Cochez

¡Le tengo ganas a esta muestra como si fuera mía! Maria Raquel Cochez es una artista que respeto por su carrera y cuyo trabajo me parece cautivante, además, es una amiga con la que me río siempre con los cuentos tragicómicos que compartimos entre brochazos, sí, porque también es mi teacher en esta aventura de si me pongo, o no, a pintar de nuevo.

Y es que pocos artistas en Panamá presentan en una sola muestra un espectro tan amplio de las manifestaciones del arte contemporáneo. Si bien el fuerte de Wet ‘n Wild son los cuadros de pintura acrílica -de un realismo y espontaneidad impresionantes- también mostrará vídeos/performance, instalaciones y fotografías con el hilo conductor de la aceptación del cuerpo en los dichosos bikinis. Si ya lo dije en mi escrito sobre su muestra anterior, “Little Fat Girl / Niña Gorda”,  ¡María Raquel trabaja diferentes técnicas como quien es políglota pero mantiene un solo discurso en todos los idiomas! 

¿Por qué no te lo puedes perder? Pues porque es una gran oportunidad de apreciar una muestra tan completa en nuestra ciudad y, en sus inauguraciones, además de poder conversar con ella, se congregan figuras del medio que vale la pena ver juntas; artistas, curadores, coleccionistas, galeristas y muchos interesados en apreciar las movidas del arte contemporáneo.

También tengo que reconocer que siento un interés particular por esta exposición porque la obra que hizo de mis hijas esta ligada a esta muestra. Se sale un poco de contexto obviamente pero, aunque sólo se presenta en mi casa, fue de las primeras piezas que trabajó en su nueva temática de chicas y vestidos de baño. Así que de un solo plumazo ¡presumo de artista, trabajo e hijas! y ya que no la verán en la exposición aprovecho a enseñarsela…

cuadro mrc

De veras se la recomiendo, aquí los detalles para que no falten

Invitación Wet 'n wild full

Raúl Altamar realizó un escrito sobre esta exposición que me parece tan “como anillo al dedo” que se los copio

WET ‘N WILD

Para toda persona, y especialmente para la mayoría de las mujeres, el ponerse un vestido de baño siempre resulta ser un reto más que un placer. Es una confrontación directa, frente al espejo primero y ante el público después, con las cualidades del cuerpo que apenan y cohíben. En los momentos de diversión que acompañan a esas prendas coloridas y ceñidas a cada curva y contorno, son pocas aquellas que se sienten desinhibidas y relajadas.

La artista panameña María Raquel Cochez, en su variado canon de trabajo, explora los estándares de belleza que la sociedad impone sobre las mujeres, mientras descubre y acepta sus propias imperfecciones y atributos. Wet ‘n Wild, una muestra con pintura, fotografía, video, performance e instalación, tiene su origen en un paseo familiar a un parque acuático que ella hizo en su adolescencia: con un bonito vestido de baño, pero llena de inseguridades, se quiso poner una camiseta encima para tapar sus “imperfecciones”, pero no pudo bañarse porque en ese entonces el parque no permitía esta combinación. Sola, cubierta y seca, se perdió de la diversión.

Ya de adulta, y después de un by-pass gástrico, implantes de silicona y sesiones de terapia de grupo sobre la aceptación de su físico, regresó al mismo parque y documentó su visita. Ese pietaje forma parte de la pieza titular, Wet ‘n Wild, un video performance en la cual la artista, ahora más animada y hasta contenta, disfruta del parque acuático en solitario, sin importarle lo que los demás digan de su bikini, sus medidas o sus cicatrices.

El tomar la decisión de pensar diferente sobre su apariencia ha hecho que Cochez pueda crear proyectos como la controversial “Otra sirena”, pieza en formato de valla publicitaria en la cual ella posó como una modelo en traje de baño emulando una campaña de verano de una boutique de lujo.

Esa obra, continuada en la presente muestra con dos piezas adicionales, enseña un poco de lo que hay detrás de este tipo de fotografías (vistas de cerca las modelos no son tan perfectas como parecen; el fondo de mar era una piscinita de plástico), y representa un claro manifiesto de empoderamiento femenino. Lo mismo sucede cuando la artista decide mostrar sus senos al estilo de los vulgares concursos de camisetas mojadas, ahora en una pieza con fotos al estilo “antes y después” que los retrata con implantes y una vez que los mismos fueron quirúrgicamente removidos tras una seria complicación para la salud de la artista. Complementando esta idea, la exposición incluye dos enormes trajes de baño sobre una base demostrando, a través de una prenda de vestir exagerada, el trance mental y la imagen falsa que las personas crean en su mente sobre sí mismas, siempre viendo más (o menos) de lo que en realidad hay. Aquí los medios e influencias externas influyen en cada persona.

Las pinturas de Cochez para esta exposición, como siempre llenas de golosa alegría, muestran a un variado grupo de mujeres mojadas y en traje de baño saboreando snacks típicos del parque acuático que la artista tenía en mente. Que una mujer pueda proyectar su belleza interior y exterior, estar feliz consigo misma y sonreír mientras come comida chatarra en esas condiciones es un ejercicio de autoestima y aceptación personal.

En el cuadro principal la artista se autorretrata en el fondo, con su camiseta, mientras las demás se ven contentas con sus nachos y trajes de baño. En otros dos cuadros ella se muestra más participativa, tal vez por compartir la imagen con su hija, Maya, o por todo lo que ha superado para llegar a ese momento de alegría.

Lo que Cochez expresa en Wet ‘n Wild es tan simple como contundente: la actitud es un trance mental, y todos tenemos el poder de elegir la forma como nos sentimos acerca de nuestro cuerpo… esté mojado o no.

Raúl Altamar Arias Julio 2014

Wet n wild

Mi Suegra y el desván…

Ayer estuve invitada a participar en la mesa de lectura sobre nuestras obras en el “2do. Congreso Internacional de Críticos Literarios y Cuentistas Panameños”. Este es el cuento que elegí leer de mi libro “Historias de Otros” y que les comparto, espero les guste…

MI SUEGRA Y EL DESVÁN

 Mi nombre es Fermín Sánchez y confieso que maté a mi suegra.

Ya a nadie le importa, han pasado muchos años y ahora, con la muerte de mi Valentina, se fue la única persona que extrañaba a esa vieja bruja.

Me odió desde el primer día que llegué de la mano de su hija a la casa en que vivían. Sólo hubo que verle la cara para saber que me la estaba jurando ahí mismo, y mira que me propuse conquistarla casi con más fuerzas de las que le ponía a Valentina. No escatimé en muestras de afecto ni en regalos, pronto supe que sería por gusto, a los pocos meses de ser novios oí la conversación aquella en la cocina mientras hervían café.

-A ver, Valentina, ¿en qué diablos está pensando con ese muerto de hambre? ¿Para eso mi´ja la estoy mandando a estudiar enfermería en la universidad?¿Para que me llegue con un obrero?

-¡Mamá! De verdad es bueno y es trabajador. Además, se está esforzando mucho por llevarse bien contigo. Colabora un poco, dale una oportunidad vieja, que vamos en serio…

-¿Qué? ¡Lo que me faltaba! No sólo se pasea con él por todo el barrio, pierde su tiempo y mi paciencia sino que, para colmo, piensa casarse con él… ¡qué disgusto,  mi Dios Santo!  Yo que la veía con el hijo de la comadre Renata, que siempre anda bien vestido con corbata y tiene  un buen puesto de  vendedor en el almacén ese. Qué disgusto…

Así disgustada y con la cara amarrada se tuvo que aguantar que Valentina me eligiera a mí, que  nos casáramos y  que me la llevara de la casa. Para demostrarle a la bruja esa que sí podía darle vida de la buena a su hija, me junté con unos amigos y con ciertos contactos de aquí y de allá y le anuncié a mi esposa que la iba a sacar del cuarto de alquiler en unos meses para mudarnos a nuestra casita, una que yo mismo iba a construir con los colegas del trabajo.  A ver si el encopetado del vendedor podía compararse con eso.

Mi suegra se tuvo que tragar sus palabras al ver a mi Valentina tan contenta y revoloteando todo el día, de tienda en descuento a tienda en descuento, buscando cosas para nuestro nuevo hogar y llamándola a cada rato para darle los avances.

-Mamá, vieras lo linda que va a ser, en la planta de abajo está la cocina y la sala, el cuartico para cuando vengan los niños,  y el baño; en el piso de arriba  va nuestro cuarto, hasta un pequeño depósito, un desván,  dice Fermín, vamos a tener debajo de la escalera.

-A ver mi’ja, ¿y todo eso para cuándo? porque el fulano ese dijo tres meses y ya van cinco.

-¡Ay,  mamá! Fermín trabaja todos los días que tiene libres, verás que seguro las Navidades las pasamos ya en la casa.

Cuando mi Valentina estaba en la universidad la bruja se pasaba por la casa a torturarme, yo no le decía nada a mi mujer por no atormentarla,  y mi suegra tampoco se lo mencionaba, para que su hija no se diera cuenta de lo retorcida y mala que era realmente, creo yo. Era en lo único que por lo visto coincidíamos, en callar esas visitas.

-¡Uy! Cómo vas de atrasado en esto, Fermín. ¿Cuál es que es tu rango en la construcción? Porque así que digamos rápido, no vas ¿seguro que sabes lo que estás haciendo?

Con esas me la aguantaba todos los lunes, miércoles y jueves, durante la ausencia de Valentina. Algo atrasado sí iba pero ¡diablos! con esas lluvias no se podía hacer mucho. Además tenía que aprovechar cualquier camarón que me saliera para darle una vida a mi mujer y para   que mi suegra no criticara todos los días. Yo era el primer interesado en terminar, por mi Valentina y por callarle la boca a la vieja esa que nadie se aguantaba. Sí,  es que ni en la barriada la querían ver, y la tal comadre Renata le huía cada vez que la veía, buena gente que era esa señora conmigo, que me miraba con ojos de agradecimiento por haberla liberado de ser consuegra de la doña.

Debí imaginar que algo iba a pasar cuando llevaba un par de semanas sin venir. Tan contento estaba por su ausencia que no pensé mucho, por eso casi me atraganto y me muero ahí mismo cuando va mi Valentina y me suelta la última de la señora. Bien planeado que se lo tenía la muy endemoniada.

-Amor, vieras,  mi mamá ha estado con un resfriado horroroso y dice que le ha quedado un apretón de pecho que un día de estos la va a mandar a la tumba. Me da una lástima, asustada con la enfermedad y estirando el cheque de viudez todos los meses. Que conste que le da mucha vergüenza y está muy apenada contigo, sabe que no te ha tratado bien, pero está arrepentida y se ha dado cuenta de que eres un buen hombre.

A mí, que el muslo de pollo no me pasaba de la garganta, que me la estaba viendo venir apenas Valentina empezó a darle vueltas a uno de sus rizos negros y ponerme ojitos.

-Me dice que, mientras vienen los niños, ella podría venir a vivir al cuartico de abajo y nos ayudaría con los quehaceres de la casa mientras tú trabajas y yo estoy en la universidad.

 *

Era finales de octubre y tenía más avanzada la casa, ya sólo faltaba ponerme a repellar y con los acabados. Estaba terminando con la obra debajo de la escalera y comenzaba a levantar la pared para el desvancito, sudando estaba yo con el calor húmedo y sin brisa del mes, paleando el cemento y poniendo la primera línea de ladrillos cuando recibí la visita reglamentaria.

-A ver, yernito –escucharle la ironía de su tono ya me tenía el oído fregado- a ver si te apuras con la casa y me dejas el cuartico bien bonito y bien hecho, y a ver si será pronto,  ¿no?

No sé que me pasó, de veras que no sé. No era yo, sería el calor. No sé. Pero ella que no se callaba y a mí que una rabia contenida me iba subiendo por todito el cuerpo mientras ella seguía dale que dale.

-En la mañana tempranito llamé a la Valentina y le dije que me voy para el campo hasta las Navidades porque ya entregué la casa de la barriada. Como no hayas terminado este cuchitril para entonces me tocará mudarme con ustedes al cuarto de alquiler ese donde viven. Digo, tienes como dos meses, deberías poder con eso ¿será,  yernito? ¿Será que finalmente has terminado cuando vuelva?

-Y que tal si no vuelve ¡pero nunca más!

Lo dije con un odio que de veras no era mío, bueno sí, muy mío, porque juro que era para odiarla, pero no era típico de mí,  quiero decir. Esa bruja me sacó un bicho enfurecido de adentro y con la pala que estaba revolviendo el cemento le aventé un golpe que seguro le hice puré lo sesos, porque ahí quedó, desparramada debajo de la escalera, con los ojos desorbitados y las piernas chuecas como muñeca de trapo. Sin remordimiento alguno acabé de empujarla al hueco ese, silbando y con una tranquilidad que a mí era el primero que sorprendía. Terminé de levantar la pared y llené de cemento compacto todos los espacios alrededor de mi suegra. Cuando Valentina llegó todo estaba sellado y yo embargado por una dicha enorme.

Cuando llegaron aquellas Navidades,  mi suegra, obviamente, no regresó y yo, sacándome un peso de encima, convencí a mi mujer de que seguro que se había quedado con algún ganadero por allá, con lo estupenda que estaba para su edad. Jamás pensé en contarle a nadie, y mucho menos a ella, lo que pasó. Menos aún cuando recuerdo el lejano día del hecho, Valentina hasta se enamoró más de mí cuando llegó aquella tarde de la universidad y me vio repellando bajo la escalera, con lo mortificada que estaba la pobre por lo de la mudanza de mi suegra, y yo que le salí con tan flamante respuesta. Sí, sí, lo recuerdo como si fuera ayer y como si la viera con sus libros entrando por la puerta.

-Amor, en la mañana llamó mi madre que se va al interior por un tiempo pero que al regreso se muda para acá–extrañada se quedó viendo mi sonrisa- ¿y esa cara de felicidad? ¿Estás seguro de que no tienes problema con eso?

-Ningún problema,  mi amor –la abracé, así sudado y todo, y la besé- ya asumí que tu madre va a vivir por siempre en esta casa y nosotros vamos a ser muy felices de todas maneras.

Y lo fuimos. Muy felices, sí señor. Tuvimos un hermoso hijo sanote y buena gente que ahora es taxista y tiene su propia familia. Sólo una vez, hace unos años, estuve tentado de sincerarme, pero para qué, fue cuando preguntó.

-Amor y al final ¿por qué fue que no hicimos el desván bajo la escalera?

 

*  *  *

Compartí mesa con las escritoras Carolina Fonseca, Lucy Cristina Chau e Indira Moreno

Lucy Cristina Chau, Paola Schmitt, Indira Moreno y Carolina Fonseca

Lucy Cristina Chau, Paola Schmitt, Indira Moreno y Carolina Fonseca

Y en la tarde…

¡Ay! En la tarde….

A celebrar esa victoria de Alemania a Brasil con un 7-1 que hizo historia…

Alemania-Brasil

All that Jazz!! – Noche de Jazz en Buenaventura

Este sábado pasado la luna se tomó la noche libre pero, las estrellas, esas ¡estaban todas! Y así, bajo una noches estrellada nos dirigimos al concierto de Jazz que hubo en la playa en el anfiteatro de Puntarena.

La verdad que quedó de lo más agradable y nos encontramos con un montón de gente simpática, además de la familia, claro.

Jazz Caro y yoY es que la iniciativa venía al pelo siguiendo la estera y la onda que emana en verano el Festival de Jazz de Panamá.

Ahí estaban Mario y Zoyara Amaya (que debieron amanecer allá porque dijeron que iban a esperar por Danilo Pérez, y la mera mera, que eso no estaba en el programa), Carlos e Itzel Erhman y desde Argentina Carolina Kulish y el esposo. También cuatro generaciones de la familia Stanziola Navarro. Aquí Carla Stanziola (no sé que se hizo Carmen Zita justo en ese momento), Mitzi Navarro y su madre y el pequeño Luca Antonio.Jazz collageLos amantes del Jazz lo disfrutaron pero la que más, la que más de los mases, fue Nina Plata, ella bailó como ninguna y se robó el show como nadie bajo la mirada embelesada de los papás, ahí estaban Gustavo y Denise que necesitaban babero y con razón, estuvo divina.

Jazz Nina PlataPorque fue a las 7pm y eso permitió que fuera una noche familiar (y que los vecinos no se agarraran un cabreo descomunal por la tocadera entrada la noche), que ahí en combo estaba la familia Berbey-Estevez y los Del Río-Saturno.

Jazz Los Berbey y Los del RíoVamos, que fue una noche llena de música y amigos… Michelle Nuñez y su hija, Ricardo Alemán con Maria Gabriela Carles y su retoño, Ana Karina Smith

Jazz trioY claro, no podían faltar “The Boys”, Gianni Calvosa, Andrés Orjuela, Darío e Iki

Jazz the boysEn fin, que el evento me gustó y duró lo dicho y lo perfectamente apropiado, una hora justa, lo que fue fantástico porque me lo disfruté que es decir mucho ya que, aquí entre nos, a mí el Jazz y las trompetitas al ratito me van sacando de quicio…

Gustavo Araujo EXIT… estás tan cerca, tan lejos

Hace cinco años que murió Gustavo. Ya hace cinco años y todavía me impresiona. No es que se fuéramos amigazos pero desde que tengo 17 años Gustavo ha sido una constante en mi vida. Nos conocimos cuando hacía fotografías de moda y yo estaba de modelo para Physical, nos seguimos viendo por lo mismo, por mi amistad con Miriam y por cosas de aquí o de allá. El mismo año hicimos nuestra primera exposición en el mismo lugar y él tomó las fotos de mi obra por mucho tiempo.

No compartíamos confidencias pero sí risas y buenas conversaciones. Se apuntó siempre a cuanto proyecto artístico se me ocurrió armar, desde fotos para el Festival de San Felipe, la inauguración de La Bohème, la muestra de los muñecos de trapo, el evento de Patrimonio Humano… siempre pude contar con él.

Por una u otra cosa coincidíamos con frecuencia y no era raro, cuando viví en Bocas del Toro, encontrármelo en El Pecado o en Om. Cuando quiso contó con mi estudio y me encargaba tubos de pintura si sabía que iba a ir a un Pear Paint (especialmente los del color Raw Umber de los que bromeaba diciendo que dormía abrazado). Le expliqué que no se puede pintar acrílico sobre óleo cuando me contó que no entendía por qué un cuadro se le había hecho un guacho y, al final, como pintor nos estaba llevando años luz a todos.

En fin, tantas cosas y ya son cinco años…

Como un modo de reconocimiento a toda una impresionante carrera artística, y más para alguien tan joven, su hermano Walo y otros colaboradores han organizado una muestra retrospectiva de su obra titulada EXIT, en el Museo de Arte Contemporáneo que se toma el museo hasta diciembre con un montaje impecable. La inauguración fue este martes 15 donde estuvieron artistas, curadores, galeristas, amigos y todos los que le tenemos cariño y sobretodo respeto por su trabajo.

GA Inauguracion

Gustavo se inició y destacó con su trabajo como fotógrafo de publicidad y moda y tuvo su primera muestra artística en Las Bóvedas en 1999, que se llamó “Tan cerca, tan lejos”. Comenzaba a exponer sus inquietudes y su relación con la intimidad y los mundos y verdades más allá de lo aparente. En esta muestra afloraron elementos que fueron una constante en su trabajo, los retratos y la naturaleza.

GA 1999

Pronto su trabajo artístico le valió premios e invitaciones a importantes Bienales internacionales. Fue pionero en presentar las fotografías en cajas de luz con secuencias que contaban una historia muy propia, muy suya, muy de adentro.

GA cajas de luz

La nostalgia y la intimidad unen todo su trabajo y esa intimidad además de propia incluía su familia, su relación con ella y su memoria. La naturaleza, el mar en particular, fue tanto su medio que lo retrato mil veces. Las imágenes en la playa me parecen una representación de si mismo tanto como sus autorretratos.

GA playa

El trabajo de Gustavo está mostrado de una manera que mientras avanzas por el Museo sientes que te adentras más en él, no sólo en el legado del artista sino en su persona y sus inquietudes. El montaje, además de mostrar la dimensión de su obra, muestra la coherencia de su mensaje a través de todo su trabajo. Así, puede apreciarse sus fotografías- en diferentes medios, formatos y temáticas-, dibujos, cuadernos de apuntes y su obra pictórica de los últimos años, y todo guarda un hilo conductor.

GA CollageUna vez me dijo “siempre había querido pintar pero me daba miedo no saber hacerlo bien. Ahora me siento seguro, creo que me está saliendo muy bien” y se sonrió con esa sonrisa de niño que mostraba todos sus dientes alineados y hacia que se le achinaran los ojos mientras se encogía de hombros. Ni para que decir que tenía la razón, doble razón, por sentirse seguro y porque le estaba saliendo estupendamente bien. En este medio nuevamente se decantó por la naturaleza y el retrato, destacando las pinturas de sí mismo.GA Autorretratp

En fin, yo no soy quien para hablar de su trabajo porque para eso están los curadores (¡qué ganas tengo de que salga el libro escrito por Monica Kupfer!) que son quienes saben de la materia, yo sólo sé de lo veo, como lo percibo y lo que me trasmite.

Gustavo fue una persona muy apreciada por quienes le conocieron, como fotógrafo, pintor, surfer o como me dijo ayer un amigo, yo sólo lo conocí como guitarrista. Pero esta muestra es sobre su obra, porque más allá de quienes lo recordemos como persona, será recordado por un cuerpo de trabajo y una carrera que lo hacen ícono y referente del arte contemporáneo de Panamá. Esta muestra no es sólo sobre él, es sobre el arte de Panamá.

Una exposición y un ambiente que hace sentir a Gustavo tan cerca… aunque esté tan lejos…

No se la pierdan…

Esta fue una de las fotos que más me impactó, porque fue como verlo a él ahí mismo, de nuevo, concentrado en el lente, en lo suyo, en fotografiar.

Esta fue una de las fotos que más me impactó, porque fue como verlo a él ahí mismo, de nuevo, concentrado en el lente, en lo suyo, en fotografiar.

Winnie T. Sitton y su Cabaret Melancólico

Para hacer “stand up comedy” en Panamá hay que tener pelotas. Para que, además, sea mayormente concierto (sin saber cantar) hay que tenerlas de oro y, si encima tienes un lleno completo que al final te ovaciona en pie y te pide “¡otra! ¡otra!” de tus canciones, a esas alturas llenas de gallos y sin voz, es que eres UN GRANDE.

La semana pasada, en una presentación única en el Teatro Amador, Winnie presentó su show.  ¡¡No me había divertido tanto en años!!  También es cierto que salgo poco pero esa es otra historia… Un cabaret melancólico inspirado en los altibajos de su vida amorosa haciendo teatro y comedia y ligado a las baladas románticas en español de los 70’s y 80’s, desde Mecano a Camilos Sesto (¿o debería decir al revés?).

Ya de entrada ver a Winnie de esmoquin, afro controlado en coleta y zapatos del mismo de color fue una sorpresa, pero ¡¡el show fue la mejor de todas!!  Me reí, canté, cuasi bailé y me hinché en mojitos. Como los 40 son una caca al día siguiente andaba como zombi incapaz de hilvanar dos pensamientos, me escocía la garganta y de tanto tener los brazos en alto haciendo olas tuve que untarme en Cofal medio cuerpo y andar oliendo a abuelita, pero, ¿les he dicho cómo me divertí?

Con Doris y Aderson, que son extranjeros y sin conocer a Winnie se lo gozaron igual

Con Doris y Aderson, que son extranjeros y sin conocer a Winnie se lo gozaron igual

El teatro estaba a rebosar de cuanta persona hay en el mundo de la bohemia panameña, ni para que ponerme a dar nombres porque no me acordaría de todos pero estaban los de teatro, letras, televisión, músicos, pintores, cantantes, promotores (que son verdaderos guerreros) de la cultura en nuestro patio… en fin… que si ese teatro explotaba la mella hubiera sido bien grande

El peso pesado del espectáculo lo llevó Winnie -quien ahora se lleva las flores pero quien se hubiera llevados los tomates de salir mal- pero hay que darle su mérito a la banda que lo acompañó Los Acabangados, ya de entrada por su fe. Rodrigo Sánchez en la guitarra, Fernando del Río en el bajo y Adair Dominguez en la batería. Graciela Nuñez fue violinista invitada.

Foto por: Kat Yurchenko. Cortesía de la producción

Foto por: Kat Yurchenko. Cortesía de la producción

Y los artistas invitados, Any Tovar, Javier Media y Yigo Sugasti que nos puso a cantar desde las mismas entrañas la canción de “Vampiro Abstemio”, porque en este país el que no cantó esa canción mil veces a finales de los 80’s y en los 90’s en pleno apogeo del rock nacional ¡no está en nada! o es un mocoso, claro…

YIGO SUGASTI. Foto por: Kat Yurchenko. Cortesía de la producción

YIGO SUGASTI. Foto por: Kat Yurchenko. Cortesía de la producción

Winnie Sitton se considera un Sex Symbol, habrá quien opine que se agarra de eso de que una mentira contada mil veces se vuelve verdad, o será que la super confianza en sí mismo tiene su sex appeal (por ahí dicen que la plata o el poder surten efecto parecido), yo, tanto así como decir que es un sex symbol…qué quieren que les diga… lo que sí puedo asegurar es que Winnie… ¡sos un genio! ¡UN GRANDE!

¡Ya quiero ir al próximo!