¿Quién está inspirando a tus hijos? ¿Y a ti?

inspiración

¿Sabes que tu éxito en la vida está determinado por los modelos de inspiración que sigues?

¿Quién está inspirando a tus hijos? ¿Quién te inspira a ti?

El resultado de tu vida puede depender de ello y por eso es tan importante ver de quién te rodeas y buscar quienes te inspiren a ser mejor, probar cosas nuevas, elevar tus estándares.

Tener a alguien a quién admirar y quieras seguir su camino para encontrar el tuyo propio.

Voy a darte aquí unas pautas para elegir tu modelo a seguir que te lleve a superarte y llevar tu vida a un próximo nivel pero primero te cuento como se conecta esto con mis hijas y con @segunmajo.

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Mami ¿Cuándo seas viento, me hablarás?

como cambiar el estado de animo

Te comparto esta linda historia que comenzó con una conversación sobre la muerte en la cama de mi hija de 5 años  y me recordó cuantas herramientas tenemos cuando queremos saber como cambiar el estado de animo que no nos aporta y nos pone mal.

También, como somos capaces de hacerlo tan rápidamente si estamos conscientes de ellas y las utilizamos en su momento según la que nos sea más accesible y fácil en esa situación.

Si mi hija de cinco años pudo hacerlo en verdad que nosotros también.

Primero, sí, soy de esas mamás que se mete en la cama con sus hijas en la noche antes de que se duerman, y me encanta esos momentos de conversaciones cómplices.

Esa noche en particular estaba acurrucada de mi hija desde la espalda, nosotras le llamamos “cucharita”, y murmuró algo que no entendí. ¿Qué dijiste amor?

Dije qué si cuando te mueres te vas al cielo así como la tita Astrid, me contestó como quien tiene la conversación más casual del mundo. Tengo que reconocer que no esperaba el tema, aunque en ese momento caí en cuenta que lo había sacado a colación varias veces últimamente. Algo habrá visto, me imagino.

Sí, amor, bueno, más o menos. Y cuando tú estés en cielo ¿seguirás viva? Claro que seguiré viva, yo seguiré viva acompañándote siempre, sólo que ya no tendré este cuerpo. ¿Cómo será entonces mamá? Estaré en el aire por ahí.

¿Cómo el viento mami?

Sí, amor, como el viento. Hmm ¿Y cuando estés muerta y seas viento me podrás hablar? No lo sé, no he estado muerta antes así que no te puedo decir.

La mamá de la tita María se volvió viento y no le habla ¿Crees que ya no la quiere?

¡Claro que la quiere! Sólo que le habla diferente, le habla en la mente y el corazón para hacerle saber cuánto la quiere desde allí.

Mami ¿Y cuándo tú seas viento me hablarás?

Seguro que sí. Pero yo quiero oírte mamá, oírte de verdad. Y de repente empezó a hacer pucheros.

Ya no quiero que hablemos más de eso, me dijo, y cerró los ojos. Me quedé rascándole la cabecita mientras la sentía dar los saltitos típicos del llanto en silencio. Hasta que se volteó me miró y me dijo:

Mami, ya sé que he dicho que no íbamos a hablar más en eso pero… ¡no puedo dejar de pensarlo!

Tres técnicas sobre como cambiar el estado de animo

Está comprobado que

para cambiar tu estado de ánimo tienes que cambiar el enfoque en lo que piensas.

Pero, muchas veces nos pasa que no es algo que podamos controlar tan fácilmente. Intentamos no pensar en aquello que nos afecta, pensarlo desde otro ángulo, sacarlos de nuestra mente, pero no parece doblarse a nuestra voluntad.

Lo bueno es que existen tres herramientas poderosas para cambiar el estado de ánimo y si esta primera, cambiar en lo que te enfocas y en el ángulo que lo haces, no te está funcionando, aun te quedas dos que cualquiera de ellas derrumbará el estado de emocional en el que no quieres estar.

Otra de ellas es cambiar tu fisionomía, tu estado emocional seguirá tu expresión corporal,

no trates de racionalizar esto, funciona así, aprovéchalo. Si estás enojado cambia tu respiración y relaja los músculos de tu cara; si estás triste endereza el cuerpo, camina con grandes pasos y fuérzate una sonrisa; si estás sufriendo de inseguridad, levanta el pecho y la cara, pon manos a la cintura y párate recta.

Ahora, como nosotras estábamos en la cama, con mi hija hice mano de la tercera herramienta:

El diálogo.

El diálogo incluye el interno, lo que tú te dices a ti misma. Si te dices “tú puedes con esto”, “todo tiene una solución y puedo encontrarla” y te hablas con frases empoderadoras tu estado de ánimo se adaptará a ello.

En el caso de la noche de la que te estoy contando con mi hija, utilicé la segunda versión de diálogo, la externa. Comencé hablarle de su salón de clase, cuáles son sus mejores amigas allí, qué es lo que más le gusta hacer en los recreos. Qué es lo más divertido que recuerda de un día de escuela. Y así nos fuimos.

Con el diálogo sobre cosas que le entusiasman fue cambiando sus pensamientos y se animó contándome sobre su escuela y sus amigas. Antes de que se diera cuentas se había dormido con una sonrisa en la cara.

Cuando estés en un estado emocional que no te agrada busca conversaciones que te entusiasmen y no den vueltas continuas sobre el problema sino que te pongan a pensar en cosas mejores.

Llama a un amigo, a un familiar, a un conocido, alguien que tenga contigo una conversación amena que te cambie el enfoque, cuanto más divertida y relajante mejor.

Tú tienes el poder de controlar tu estado ánimo

Y, para que no te sientas que cuando te invade un estado emocional que no te gusta como la tristeza, preocupación, culpa o estrés, estás a su merced; te compartí estas tres herramientas que te devuelven el poder de cambiarlo.

Este escrito me lo publicaron en la Revista Ellas que viene con el periódico La Prensa del viernes 3 de mayo del 2017

También te comparto que esta técnica la utilicé con Mar el primer día de escuela que me dijo que iba con Miedo y Pena y pudimos cambiar como te cuento aquí el estado de animo que sentía en ese momento y entró mucho más confiada.

Además, como me han escrito bastante sobre como siguió la historia después, te cuento que Ana está de lo más tranquila con la analogía porque ahora ella ve la muerte como solamente una transición a viento y habla de ello sin el menor drama y ella misma me llegó dos días más tarde y me dijo:

“Mami, ya sé, seguro que cuando yo también sea viento nos podremos hablar bien.”

Y así como es ella, se fue de lo más satisfecha con su propia respuesta y solución.

Me encantará si compartes estas herramientas para que todos podamos controlar y salir de los estados emocionales que no nos sirven y fluir en nuestra vida sintiéndonos mejor, más relajados y felices.

Un abrazo, p.-

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Por ESTO celebramos el Día de la Madre ¿Ya compraste un buen regalo?

dia de la madre

Tranque para descomunal el del día de hoy, y es que estamos a 7 de diciembre, el montón de personas comprando a última hora el regalo del día de la madre, haciendo las vueltas necesarias que mañana todo cierra y a ver si en un semáforo consiguen flores.

Aun así escuché a un joven que decía “¿Tanto alboroto por el día de la madre?” . Como para darle un coscorrón en la cabeza.

Y, claro, me puse a pensar en la vuelta que nos da la vida como madres y después de que leas esto, si aun no has comprado el regalo de la madre, vas a salir con tráfico y todo a buscar lo mejor del mundo.

El 8 de diciembre es el Día de la Madre en Panamá. Es un día festivo, feriado nacional y muy celebrado. Y es que, por supuesto que aparte de las maravillas del amor incondicional de los hijos (o mejor dicho de una por los hijos) los ojos, las miradas, las sonrisas y todas las demás bondades de la maternidad, la cruda realidad es que ser madre es duro y muy sacrificado. Nos merecemos, muy justamente, el día feriado, todos los regalos, chocolates, flores que nos den ¡¡y más!!

Aquí sólo 16 razones para quitarle la duda al que le quede…

1.- No vuelves a comer caliente… ni con calma.

2.- No hay más cafecitos matutinos leyendo el periódico, nos consideramos satisfechas con leer de reojo los titulares y si pasamos de la primera plana nos damos con un canto en los dientes de la dicha.

3.- NO VUELVES A DORMIR, eso se convierte en un lujo monopolizado por ¡las solteras, madres con hijos en la universidad o las abuelas! Yo sé, es un cliché, pero es cierto.

4.- No sabíamos lo que era sentirte culpable hasta que fuimos madres y, después, en diferentes grados, será el sentimiento que nos acompañe siempre. Porque no pasamos suficiente tiempo con ellos. Porque fuimos muy condescendientes, o muy estrictas. Porque extrañamos pasar tiempo a solas. Por apagar el celular toda una tarde. Etc. Etc. Etc.

5.- Una se pierde tres, de cada cuatro buenos estrenos del cine.

6.- Los bares que creemos de moda pasaron hace rato, los que realmente están de moda ni los conocemos.

7.- Las salidas nocturnas, una vez que vemos que son las once, las sufrimos más que las disfrutarlas. Le estamos robando tiempo preciado al sueño, porque los hijos se van a levantar temprano de todas maneras.

8.- Olvídate de las noches que decías “qué me sirvan otro trago que ¡Hoy me la pego!”. Ya eso no tiene gracia cuando no hay tiempo para dormir la mona al día siguiente y además toca pasar la resaca con un niño en pleno apogeo de sus “terribles dos”.

9.- ¡Ah¡ ¡Nos toca volver a la escuela! Además de a estudiar matemáticas, física y química, a resolver los problemas sociales que tampoco lo supimos hacer en su momento. Primaria y los asuntos de los amiguitos que hacen feos y chifean. Secundaria y los problemas hormonales y los enamoramientos primeros correspondidos o no.

10.- A través de nuestros hijos volverán a rompernos el corazón por primera vez y nos haremos un ocho tratando de explicar que de eso, uno no se muere, pareciera, pero no.

11.- Otra: Se nos arruinó el shopping. El 80% de las compras está absorbido por marcas como “Carter”, “Disney”, “Baby GAP” y hasta “Mattel”. Y, si no es así… ¡nos sentimos culpables!

12.- Hay un montón de fines de semana que matamos por salir de la ciudad y nos quedamos para la práctica de ballet de nuestra hija, que tiene dos pies izquierdos, y por ende en la carísima función de final de año será un árbol en el fondo del escenario.

13.- Requerimos de mucho amor de madre para aguantarnos esa larga función de fin de año donde, de doscientas niñas, sólo unas tres tienen talento.

14.- Las que tienen niños por todos esos partidos de fútbol bajo un sol de raja tabla a los que asistimos, en los cuales hacemos aspavientos y saludos para que nos vean nuestros retoños sonreirles y darles ánimo mientras, al borde de la deshidratación, le decimos al vecino “ese es mi hijo, el de la banca”.

15.- Y las horas entre 6pm a 8pm ya no volverán a ser de Happy Hour. Ahora son “la hora del vampiro”. Horas al final del día cuando los niños están cansados e irritables y hay que empujarlos para que cenen, se bañen y se acuesten a dormir.

16.- El futuro se ha convertido en un monstruo de siete cabezas. ¿Estoy ahorrando suficiente? ¿Podré mandar a mis hijos a la Universidad donde quieran? ¿Qué tan asegurada estoy en salud y vida? ¿Si me pasa algo? Etc. Etc. Etc. ¡qué estrés por Dios!

Seguro se me pasan un millón de cosas más pero, aun a pesar de todo esto, queremos ese día feriado, esas flores y esos regalos porque…

¡es nuestro día y disfrutamos ser madres!

Ya sabes, a disfrutar que te consientan por el Día de la Madre y a consentir a la tuya, a la que aprecias en otra dimensión desde que tienes tus hijos.

Y eso es todo por hoy, un poco de risa entre madres pues, y si se lo quieres compartir a otra mamá, ¡bien puedas! ¡y nos reímos todas!

Por cierto, ¿Qué se me quedó por decir que se te ocurre podemos añadir a la lista?

Un abrazo, p.-

Lo que debes saber para hablar de sexualidad a los hijos

hablar de sexualidad a los hijos

Organicé una charla para empaparme de como hablar de sexualidad a los hijos porque soy coach de vida, artista, escritora, oradora, pintora, emprendedora y ferviente vividora y defensora de la multipasión, pero, independiente de  lo que haga en el momento, siempre soy madre.

Madre de dos hermosas chicas a las que adoro y para quienes quiero preparar lo mejor posible para la vida.

La educación sexual está en la boca de todos. Tan de todos que hace unos días mi hija de 8 años me preguntó

“Mami ¿Qué es sexo?”.

¡Zas! Ahí estaba la pregunta flotando en el aire.

Como coach mi instinto me llama a dar las herramientas para empoderarte y que tomes las decisiones correctas para ti. Pero…

¿Cómo es la manera correcta de hablar de sexo a mi hija que es una niña en pleno siglo 21?

Queriendo hacerlo tan bien me quedé paralizada, no sabía por dónde empezar y hasta donde llegar, no quería enredarme en el camino, ni improvisar y después llegar y decir “espera, hablemos otra vez del tema” y me quedé ahí con la boca abierta pensando si hablaba de las abejitas, definitivamente la cigüeña estaba descartada, y sudando frío mientras mi hija era ajena a mi toda mi actividad mental.

En dos segundos en que la cabeza me dio mil vueltas debo reconocer que me agarré de la tangente y sólo atine a decir “¿Quieres helado de vainilla?”.

Quedé salvada por un helado de vainilla pero,

¿Cuántos helados iban a pasar antes de que alguien más le contestara la pregunta?

Como madre de dos hijas que quiero preparar para que sean independientes y tomen para ellas las mejores decisiones (y la mejor manera de empoderar a alguien es dándole información para que puedan sacar sus propios criterios) organicé una charla donde la Psicologa Clínica y sicoterapeuta Ana Elisa Villalaz nos habló de cómo hablar de sexualidad a nuestros hijos.

La verdad que fue una excelente charla y publico quedó encantado por lo instructiva que fue y las herramientas tan concretas con las que salieron para abordar estos temas desde ya y en cualquier momento.

Es difícil tratar de resumir tanta información en un post pero te comparto los puntos más importantes que nos quedaron para que puedas aplicarlos a tus conversaciones sobre sexualidad

Primero que todo

Instrúyete sobre en que etapa de desarrollo de pensamiento y desarrollo psicosexual está tu hijo.

Si bien en la charla se explicaron también puedes encontrar mucha literatura e información en internet sobre las etapas del desarrollo de pensamiento y las etapas psicosexuales.

Eso te permitirá saber qué es lo que típicamente despierta su curiosidad y qué tipo de explicación puede procesar mentalmente según su edad.

Cuando hables del tema hazlo…

Acorde a su etapa de pensamiento y su edad. No es lo mismo hablarle a un niño de tres que a un adolescente
– Con naturalidad, sin drama ni aspavientos. Ellos solo están preguntando y son los padres los que ponemos una tensión al tema que levanta morbo y sospechas.
– Sencilla y concretamente. Si empiezas a dar muchas explicaciones y te complicas solo consigues enredarlos y que no les quede nada claro.
– Con la verdad. Tarde o temprano lo van a saber TODO así que lo mejor es que se den cuanta de como padre siempre les das la información como es, si te pillan en mentiras vas a romper la confianza y la comunicación.
– Con la curiosidad propia por saber de donde pueden ellos estar recibiendo la información. Recuerda: sin aspavientos. Para lo que sea ¿Qué viste? ¿Qué piensas tú de ello? ¿De dónde sacaste esta información?

Uno cree que sabe lo que va a decir hasta que te llega la pregunta ¡Créeme! ¡Piensa tus respuestas desde ya!

¿Y si no pregunta?

Para abordar el tema nosotros mismos recuerda hacer uso de la tercera persona para traerlo a colación, un amigo me dijo, sabes que leí, el hijo de alguien pregunto por esto o aquello… Si se da la apertura transfiérelo después directamente hacia él, si no se da, entrega la información manteniendo la tercera persona.

¡Lo importante es que le des el conocimiento!

Para eso informate bien tú de modo que no te agarre desprevenido y no quedes ga-ga (como me pasó a mí que quede ofreciendo helados a dos manos).

Sí sólo tuvieras que saber una cosa que sea…

Lo importante que es mantener los canales de comunicación abiertos con tus hijos para que se sientan en la confianza de contarte sus dudas e inquietudes, sus acciones y sus interacciones.

La información empodera más que nada.

¡Empodera a tus hijos dándoles la información!

Al hablar de sexualidad a los hijos hay que tener en cuenta que el embarazo no buscado es sólo una parte de la ecuación, háblale de las enfermedades de transmisión sexual con claridad en su debido momento y sobre todo todo todo de poner límites y aprender a dar y hacer respetar su NO desde pequeños.

Si tienes alguna pregunta en particular puedes hacerla aquí y Ana Elisa te la responderá.

Para ser creadores de nuestra propia vida, de nuestra vida extraordinaria, tenemos que prepararnos y preparar a aquellos a quienes impactamos.

Un gran abrazo, p.-

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La importancia de construir memorias

Cuando mis hijas miren atrás en el tiempo ¿Qué recordarán?

Y, cuando mire yo, ¿Qué recordaré?

Hace un tiempo escribí la entrada Construyendo la memoria de mis hijas donde comentaba sobre la importancia de crear recuerdos que se conserven en la memorias de mis niñas.

Poner los ladrillos de sus recuerdos de infancia.

Por supuesto no puedo controlar ni prever que es lo que ellos recordarán pero, sí está en mí y en ti brindarles experiencias y momentos que valgan la pena recordar.

Y hablo desde viajes hasta perseguir sapos bajo la lluvia.

Pero ¿Y uno mismo?

Aquí en Panamá acabamos de terminar una semana de festivos que con eso de caer en días hábiles nos pusieron diez días seguidos de playa.

Diez días son DIEZ días. Y por más que no haya colegios y aquí nos la pasemos de desfiles y días patrios no quita que el resto del mundo siga girando.

Así que en mi maleta llevé mi computadora, informes de trabajo, ideas para una entrada de blog, tareas de mi curso de coaching avanzado, un libro, mi libreta de ideas, la agenda y hasta un cuadro para adelantar.

Los primeros días me empezó a dar un poco de angustia de que no podía ser que nos íbamos a pasar tanto tiempo en la playa con la de cosas que podría hacer en esos días.

Hice informes de trabajo, avancé en el cuadro, pulí ideas, concreté citas con clientes de coaching y me encontré a mi misma en la playa con los pies lamidos por las olas y la cabeza en otro lado.

Y entonces caí en cuenta.

Mis hijas reían en la playa con las amigas corriendo y zambulléndose al mar. Sus recuerdos van a ser agradables. Sonreí.

Pero ¿cuales iban a ser los míos? ¿Estar ahí pensando en otra cosa? ¿En un cerro de pendientes que de todas maneras ni estaba haciendo ni me estaban dejando disfrutar el dejar de hacerlas?

La importancia no es solamente construir la memoria de mis hijas. Es también construir la mía.

Dicen que recordar es vivir dos veces, pero para eso debes haber vivido la primera.

¿Cuántas veces no se me ha ido el momento presente por andar pensando en el pasado, lo que dije o hice o debí haber dicho o hecho?

¿o en el futuro, lo tengo que hacer o decir?

¿Cuántos días de playa o naturaleza, de buena compañía o risas de mis hijas no recuerdo en su esplendor por no estar totalmente presente en ese momento?

Y tomé mi decisión.

Prioricé.

Elegí las tres cosas más importantes que tenía que hacer el cerro de cosas que pretendía y las hice.

Después me dediqué a construir memorias. Las de mis hijas, y las mías.

De estas fiestas patrias 2015 recordaré

* Mañanas y tardes de playa con un mar calmado, agua calentita y sabor a sal.

* Baños en mil piscinas jugando con mis hijas a Goofie y Acuario y escondidas y tiburón.

* Reuniones con amigos en mi casa, en sus casas o donde nos encontrara el momento.

* Dos cumpleaños, dos cakes, paellas, pizzas y otro montón de comida con la que uno no se alimenta todos los días.

* Bastantes copas de vino de blanco, con mucho hielo, que le un patatús a quien le quiera dar, a mí me gusta así.

* Muchos niños, muchos pero muchos niños. Y me di cuenta que me encanta. Verlos en patota inventado sus juegos y explotando creatividad.

* Tiempo con familia, propia, política y la que aunque no lo sea es ya como si fuera.

* Más memorias mías y menos para Facebook o Instagram o los albums del Iphone.

Y, además, por aquello de que cuando uno anda con la energía alta y expandida vibra en un mejor canal, se concretaron varios de los pendientes y salieron cosas nuevas que ni esperaba (como el encargo de dos cuadros).

Puedo mirar para atras y sonreír de mis recuerdos.

¡Qué bien que lo he pasado!

¡Qué bueno que realmente estuve ahí cuando cada cosa pasó!

Anoche con mi hija, en la cama antes de dormir, recordábamos qué fue lo que mas me gustó y lo que más le gustó a ella y descubrimos lo maravilloso de compartir nuestras memorias, un paso más allá de tener las de ellas y las mías

Mi madre siempre nos dice, que le decía su padre que vivió la guerra civil española, que en esta vida todo viene y se va.

Todo, absolutamente todo lo que tengas te lo pueden quitar.

Todo, menos lo que hayas aprendido y lo que hayas vivido.

¿Viste la importancia de construir memorias?

Por siempre tu casa segura a la cual poder volver…

¿Conoces a alguien a quién puedas recordarle que viva su momento presente y forje sus memorias? ¡Compárteselo! Porque recordar sí es vivir dos veces, pero tienes que vivir la primera.

Gracias por acompañarme en la construcción de mis memoras

Un abrazo con mucho cariño, p.-

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“Mami ¿Por qué no te moriste?” y la visión de vida

Esto comenzó por ser el mes de octubre y mi hija tuvo que vestirse de rosado un día para la es la escuela y me preguntó que por qué, a lo que le contesté

“Para crear conciencia que la gente tiene que chequearse y así poder detectar el cáncer a tiempo y salir bien, así como cuando le dio cáncer a mami”

Se paró en seco y con total sorpresa y ojos grandes me preguntó: “Mami ¿tú tuviste cáncer?”

¿Será que fui capaz de enseñarle algo más? ¿Será que esto, sin proponérmelo en un principio, esto fue lo que logré enseñarle?

No es una pregunta fácil de contestar porque si el diagnostico es como un puñetazo en la boca del estómago para nosotros, para ellos es como si les cayera una plancha de cemento encima.

Pero vaya, no está tan mal que dos operaciones, cinco meses de quimioterapia, cuatro meses calva y otro montón de síntomas que pasé y mi hija, ahora, que tengo pelo y todo, es que se viene a enterar.

¿Por qué no se lo dije abiertamente antes?

Pues porque como quien no quiere la cosa, por los días recientes al descubrimiento, dejé caer la palabra cáncer sin ninguna relación conmigo, sólo  para ver como era recibida.

Mar dejó su juego y mirándome de frente me dijo “¿Cáncer? Mami, la gente se muere de eso”. Ni para que les digo que trague saliva pero sentí como si tragara ¡una ciruela!

Decidí que la palabra cáncer no sería la reina de mi casa. Que no pondría sobre los hombros de mi hija la mas remota visión de que su madre podía morirse.

Siempre nos referimos a mis síntomas e idas al hospital como “mami, está en un tratamiento” porque ahí estaba el algo más grande que quería enseñarle a mis hijas.

Y menos mal que así lo hice en su momento porque hace unos días, antes de irnos a la cama, me preguntó

“Mami, si tuviste cáncer ¿Por qué no te moriste?”

Obviamente porque así Dios no lo quiso, y tal vez porque ahí se encontraba la lección que tenía que aprender y que me siento llamada a enseñar.

Que uno debe enfocarse y actuar en la solución y no paralizarse con el problema.

En mi caso fue un cáncer (sin saber que este año aun me guardaba otro duro golpe aunque de otro tipo) y aunque a uno se le corta la respiración con esas cosas, y piensa que se va a morir en muchas maneras diferentes o que no va a poder con lo que pasa, asumir la actitud de tomar acción cambia totalmente tu perspectiva de vida.

Uno no puede controlar esas cosas, pero uno si puede conseguir que esas cosas no lo controlen a uno.

Mis hijas vieron que su madre estaba “en tratamiento”, trabajando en una solución a algo.

Sí, me vieron en cama, me sabían en dolor, fueron testigos de cómo se me caía el pelo y se me quemaba la piel pero, también fueron testigos de que pasé por cada etapa con la total convicción y desapego de que era “una etapa”.

Mi visión llegaba mas allá de mi batalla cotidiana.

Mi mente y mi ímpetu estaban mas delante de lo que me pasaba a diario.

He ahí la importancia de tener una visión de vida.

Es de las mejores herramientas que puedo enseñarle a mis hijas, que es lo que trabajo con decenas de mujeres en mis sesiones de life coaching con quienes justamente, creamos esa visión de su vida.

La vida está llena de obstáculos, esta llena de situaciones adversas y problemas, pero cuando tienes una visión, entras en estado de poner lo mejor de tu parte para pasar el bache  consciente de que eso, es solo una pequeña parte de un largo camino, y creas nuevas vias para seguir avanzando a tu norte.

Creo que por eso no me morí, sobretodo por dentro, porque esa dura batalla era una etapa, una etapa que tenía que pasar y llevar con mi mejor esfuerzo y mi mayor fe, sin dejar que acabara con mi energía y ganas de vivir mi visión.

Todos tenemos un propósito, nuestra vida en una camino mucho más largo que nuestra cotidianidad.

Las ganas de vivir vienen cuando defines tu visión, una que te permita sonreir y estar ilusionada con tu vida y, aunque haya días que te veas y te sientas golpeada y abatida, tu mente y tu corazón están un paso más allá.

Contáctame si quieres trabajar conmigo tu visión de vida.

Si conoces a alguien a quién le animará o se pueda sentir identificada con esto ¡COMPARTESELO! ¡Porque todos merecemos vivir con ilusión!

Y me encantará que me cuentes ¿Qué momento fue una prueba que pensaste que podría contigo y, aunque cuando la viviste parecía el todo, hoy la ves como sólo una parte de tu camino? ¡CUENTAMELO! 

Gracias por estar conmigo y ayudarme a mantenerme con ánimo y con norte siempre.

Besos, p.-

PS: Si aun no eres parte de mi tribu me encantaría que lo fueras y te invito a suscribirte al blog

 

Miedo. Miedo y pena ¿Cómo cambiar el estado de ánimo en 10 minutos?

Esta semana comenzó el año escolar y cuando le pregunté a mi hija ¿Cómo te sientes? su respuesta me apretó el pecho y puso a prueba todas mis técnicas de coaching.

Caí en cuenta lo importante que es tener en mente rápido el cómo controlar y cambiar el estado de ánimo.

Voy a enseñarte cómo le desarmé ese estado de ánimo en 10 minutos

El lunes en la noche, cuando la acompañaba en el baño y teníamos nuestro momento a solas, le pregunté seriamente: “Mar, ¿cómo te sientes con el comienzo de escuela?”

Me miró, como quien quiere comprobar si le estás escuchando de veras, si no le voy a salir con exclamaciones entusiastas y puede ser sincera, y dejo caer los hombros “Siento miedo. Miedo y pena, mami

Se me hizo un nudo en el estómago. ¿Cómo la apoyo y ayudo a salir de ese sentimiento?  ¿Qué técnica usar ahora y en las próximas ocasiones en necesite cambiar de estado de ánimo?

¿Cuántas veces no necesito yo también cambiarlo? ¿Cómo cambiar el estado de ánimo rápido y fácil?

Lo que parece una avalancha de emociones se desarma con una sencilla regla de tres que no quiero que te pierdas porque estar consciente de ella te hace dueño y señor de tus sentimientos.

Técnicas para cambiar el estado de ánimo

Animo B:N

El estado de ánimo, o estado mental, se apoya sobre tres pilares, como una mesa de tres patas, se viene abajo si le cortas una. Cambia sólo uno de ellos y conseguirás cambiar de estado de ánimo.

1.- Fisonomía: Tu expresión facial, tu respiración, tu modo de caminar o sentarte. Es complicado sentirse imparable y positivo cuando arrastramos los pies, llevamos los hombros caídos o la cara enfurruñada, o estar triste en el mismo momento que te ríes.

Cuando mi hija pequeña me monta un tantrum, en el instante que consigo que se ría, sé que ya se le pasa.

Yo hay veces que me acelero como una moto, entonces cambio la velocidad en que camino, caminando despacio me bajo solita las revoluciones y me voy calmando.

Cambia tu postura o tu expresión física y cambiaras el estado de ánimo.

2.- Lenguaje verbal o interior: Cómo te expresas y qué dices, de ti mismo, de otros o de las situaciones determina tu estado de ánimo.

¿Has visto como tienes conversaciones que te dejan con ganas de comerte el mundo y otras que te aceleran y te dejan irritable o desafiante?

Ahorra tu tiempo de las compañías que son una mata de queja o de amarguras ¡Que eso se pega!

Hace unos días tenía una cita y no pude llegar porque alguien se había estacionado detrás mío y no apareció en ¡45 minutos!. Al principio estaba enganchadísima con todo lo que le iba a decir a esa persona cuando apareciera.

Después, respiré y me dije, “Bueno, veamos que hay para hacer dentro del auto mientras” y aproveché a leer un material que tenía paseando hace rato en el carro y nunca encontraba el tiempo para mirar.

Cancelé mi cita y pasé 30 minutos más leyendo tranquilamente en vez de agarrarme una úlcera. Opté por no engancharme en lo que decir o en lo injusta de mi situación situación y me relaje de lo más bien.

3.- Creencia o enfoque: Aquello en lo que crees es tu realidad. Aquello en lo que te enfocas determina tu sentimiento. Si crees que algo va a ser duro pero tú puedes, podrás.

Yo sé que voy a vencer hasta la última célula cancerosa en mi cuerpo, y podré porque así lo creo.

Todas las situaciones tienen un lado mejor que otro. Sí te enfocas en el peor se te irá poniendo un genio de perros, si cambias la mira hacia lo que podrías ganar aunque la situación sea una caca, te cambiará ánimo. Enseguida cambias la cara y cambia lo que dices. ¡¡Cambia totalmente tu estado de ánimo!!

Ahora bien, ¿Cómo la apliqué con Mar?

Animo Mar

Cuando ibamos en el carro camino al Open House del colegio volví a sacar el tema, pero esta vez estaba preparada. De las tres patas decidí serruchar la de las creencias.

Le hice estas preguntas que le permitieron cambiar su enfoque.

¿Cuántos amiguitos tuviste el año nuevo que repitieron salón contigo? ¿Cuál fue la amiga, que no conocías, con quien mejor te llevaste el año pasado?  ¿A quienes conoces que no han estado aun en tu salón? ¿Qué es lo más chévere que hacen las teachers el primer día de escuela? ¿De lo que aprendiste de nuevo el año pasado qué fue lo más te gustó?

Ella fue contestando y solita me decía “¡Ah! No me acordaba de ese amigo! o del otro“, “¡Leer! Aunque tengo que practicar más” y así sucesivamente. Fue cambiando su lenguaje, aquello que decía de sobre la experiencia del colegio.

A medida que se enfocaba en los lados positivos y en lo iba contando fue cambiando su fisonomía, su postura, se sentó más recta, gestionaba con las manos y se empezó a reír.

Llegamos a la escuela y entró con ilusión, y bueno, además quedó en el salón con su amiga querida y eso terminó de hacerle el día y darle las ganas del regreso a clases.

En otras ocasiones cuando llega alterada a llorosa me funciona pedirle que se siente y que me hable más despacio porque no le estoy entendiendo bien. “Cuéntamelo todo otra vez pero más despacio”.

Ahí cambia la fisonomía, esta sentada y quieta y al repetir despacio cambia el lenguaje. Cuando termina de contar la historia está mucho más calmada y ya se puede razonar con ella (tratar de razonar con un niño alterado es como darte cabezazos contra la pared por gusto).

Bueno, ya sabes ¡Córtale una pata a tu estado de ánimo y se dueño de tus emociones!

¿Estas listo desarmar el estado de ánimo en dos patadas?

¿Listo para dejar de sentirte abrumado y encontrar la calma?

¿Listo cambiar el sentimiento de enojo por tranquilidad?

¿Estás listo para cambiar del miedo a la ilusión? 

 

¿Cómo aplicar coaching con nuestros hijos?

¿Cómo sacar a tus hijos del enfoque del problema al enfoque de la solución?

La semana pasada en un evento de la Asociación de Coaches de Panamá conversaba con una colega sobre como aplicaba yo el coaching con mis hijas, suelo hacerlo consistentemente en dos ocasiones que funcionan de maravilla y que aquí te comparto.

Por supuesto que mis hijas son pequeñas así que tampoco es que las lleve a buscar su propósito de vida o metas anuales. Además si tu madre se la pasa con una preguntadera trascendental todo el día la cosa deja de ser “mi mamá es life coach” para volverse más bien “mi mamá es una hincha-pelotas“.

Tengo como dicho de vida “Uno no puede llorar sobre leche derramada”, quedarse lamiéndose la herida nunca ha llevado a nadie a cambiar ni solucionar nada así que evito que mis hijas caigan en eso con estas dos preguntas:

1.- ¿Cómo crees que podemos solucionarlo? Hay veces que se rompe un juguete, se pelean por otro, se les borra un juego en el Ipad o hasta a Ana cuando le rompes la yema del huevito frito que se desata el drama y el llanto. En ese momento están estancadas en la perdida, en el problema, en la leche que ya se derramó. Entonces me siento con ellas, con voz calmada y neutral le hago esta pregunta ¿Cómo crees que podemos solucionarlo? hay veces que tengo que hacerla un par de veces antes de que ellas se detengan y se pongan a pensar.

En el momento que empiezan a pensar en la solución se les abre una nueva dimensión. En ocasiones yo les doy un par de primeras opciones pero siempre les dejo abierta una pregunta final “¿Cuál crees tú que sería mejor?” Una vez que la solución sale de ellas se enfocan en llevarla a cabo y se deja atrás el drama.

Así, entre otras cosas, mis hijas creen absolutamente que yo lo puedo arreglar todo con tape o papá lo puede pedir por internet.

2.- ¿Qué hemos aprendido? Cuándo mi hija se cae de la silla después de que le dije 20 veces que iba a pasar, o estira la muñeca más allá de flexibilidad Mattel, se les hace trizas el vaso de vidrio, se quema o rompe algo lo que menos necesita oir es un “¡Te lo dije!” o “¡Cómo se te ocurre!” o “¡Es que no haces caso!“. Por lo general ya están bastante alteradas, doloridas o asustadas con el resultado como para que encima yo les empiece a regañar, así que elijo mejor darles un abrazo de contención y saco de nuevo mi tono neutral-calmado para preguntarle “Y bien ¿Qué hemos aprendido?

Si es necesario les recordaré que: ¿viste que cuando uno salta sobre las sillas pierde el equilibrio?, ¿que cuando se juega con los fósforos te quemas?, ¿que las cosas de vidrio y cerámica se tienen que agarrar con las dos manos y mucho cuidado porque se rompen? etc etc. Les refuerzo la lección no como una sentencia sino a modo de pregunta y al final cierro con “¿Aprendimos eso?” “¿Me repites que aprendimos?“. Insisto en el tono calmado, así ellas retienen más la lección y evitan ponerse nuevamente en esa situación, muuuucho más que si les cae una puetada épica que eventualmente les entrará por un oído y les saldrá por el otro.

El coaching cambia tu perspectiva de las situaciones y te abre a posibilidades que no habías visto antes. Así como es impactante para nuestra vida es importante en la de nuestros hijos durante su crecimiento formación de sus propios patrones de aprendizaje y conducta.

Bueno, espero que esto te sea útil, cositas de aquí y de allá que les puedes dar uso y si crees que le sería útil a alguien más pues, ¡Me pondrá muy contenta que lo compartas!

Un abrazo, p.-

¿Cómo enseñar a hacer Patria a nuestros hijos?

Aún es noviembre, hoy es día de la Patria, celebración de la independencia de la Corona Española y aquí todos tienen la cabeza en los baratillos del Black Friday y su consecuente tráfico, en las guirnaldas que ya remplazaron a las banderas aun cuando no ha entrado diciembre y en el burrito sabanero de los titiplines que por lo visto se va a tomar un mes entero en llegar a Belén saltando y cantando.

Tengo que reconocer que no he llevado a mis hijas a los desfiles, ni tengo banderín en el auto, las nenas se han empollerado lo justamente obligatorio por las actividades escolares y, para música típica, la que te hacen bancar en el supermercado y más que suficiente. Pero no por eso les he enseñado menos patria. Porque hacer Patria también es:

1.) Compartir

Patria CompartirEnseñarles desde pequeños que la verdadera plenitud viene de dar. De pensar en el otro, de ofrecer de buena gana lo que uno tiene y encontrar satisfacción con el disfrute de los otros con lo que uno puede aportar.

2.) Ser atentos

Patria CaringPreocuparte por los demás de corazón. Brindar tu atención y tu estima. Tender una mano, ceder de tu tiempo o una sonrisa, salirte de tu camino para tener atenciones con los demás.

3.) Gozar y respetar la naturaleza

Patria naturalezaEnseñarles que todos somos uno con la naturaleza y nos nutrimos mutuamente. Hay que cuidarla, hay que respetarla, hay que tratarla como a tu mejor amiga, como a ti mismo.

4.) Hacer amigos

Patria Amigos

La vida es tanto mejor cuando brindas y recibes amistad. Cuando creas lazos y relaciones desinteresadas en donde la sinergía los hace mil veces más valiosos que la individualidad. Hacer amigos, brindar tu amistad es dar un pedazo de ti y llenarte de mil pedazos ajenos con sus alegrías y sus penas. Hacer amigos es ampliar tu familia, por una que tú eliges.

5.) Reírse de la vida y de uno mismo

Patria DisfrutarEste país y este mundo necesita de más risas. De más carcajadas y menos drama y seriedad innecesarias. Hay que reírse más, mucho más, y sobre todo de uno mismo. Cada hecho es una lección y es mejor aprenderla y alegrase de ser más sabio. La risa contagia al mundo de cascabeles y trae luz a quienes la comparten.

6.) Correr tras tus metas y estar pendientes de las sorpresas que se asoman por el horizonte 

Patria tras las metasSoy creyente de uno debe correr tras sus sueños, crearse metas e ir a por ellas. Quiero que sean personas con la determinación de buscar crecer más, conocer más, vivir más. Pero quiero que mis hijas sepan que en el camino por sus metas pueden descubrir nuevos sueños, pueden llegar grandes sorpresas y hay que estar receptivos. Cuando sigues tus sueños atraes nuevas cosas y deben estar tan pendientes de ellas en tu horizonte como determinadas a avanzar por tu camino.

En fin, mi manera de hacer Patria tal vez no sea tan apegada a los “símbolos Patrios” – y sí, yo me fui a la playa en vez de ir a ver a las bandas o los bailes típicos-, pero creo que también hago Patria cuando intento educar a mis hijas como mejores personas, para que sean seres empáticos que aporten buena energía, que hagan un mejor país a partir de manejarse mejor a sí mismas, a quienes le rodean y a su planeta.

Es mi manera de hacer Patria y hacer mundo. Y la verdad no es algo de noviembre, es un proyecto de todos los días, un proyecto de vida.

Pero de todas maneras… ¡También las vestí de polleras! Por eso de ser noviembre…

Patria polleras

Vuelve Yolanda Vicente a Panamá

Yolanda Vicente, fotógrafa francesa que vivió por muchos años en Panamá regresa por unas semanas. Durante ellas estará atendiendo citas para hacer retratos familiares. Por supuesto yo ya tengo la mía (obvio antes de regar la voz y luego se me volviera imposible a mí) porque después de estas bellezas que nos hizo hace dos años no puedo esperar para las próximas. Las tengo en mis perfiles, en mis paredes y sobretodo en mi corazoncito.

Les comparto el dato porque estas fotografías de mi familia, son mi tesoro…

A través del link de estos títulos le llevo a entradas donde les enseño algunas de mis fotos queridas. En este, una muestra de varias de las imágenes más lindas que tenemos como familia (Haz click en el título)

Mi familia a través del lente de Yolanda Vicente

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Y en este otra una muestra de momentos de cariño espontáneos durante la sesión de fotos que Yolanda supo captar con su magia (Haz click en el título)

Kiss-Kiss, I love you

Kiss-kissLas-dosYolanda llega el 15 de noviembre y pueden contactarla a su email

yovicentee@gmail.com o por Facebook a Yo Vicente