¿Quién está inspirando a tus hijos? ¿Y a ti?

inspiración

¿Sabes que tu éxito en la vida está determinado por los modelos de inspiración que sigues?

¿Quién está inspirando a tus hijos? ¿Quién te inspira a ti?

El resultado de tu vida puede depender de ello y por eso es tan importante ver de quién te rodeas y buscar quienes te inspiren a ser mejor, probar cosas nuevas, elevar tus estándares.

Tener a alguien a quién admirar y quieras seguir su camino para encontrar el tuyo propio.

Voy a darte aquí unas pautas para elegir tu modelo a seguir que te lleve a superarte y llevar tu vida a un próximo nivel pero primero te cuento como se conecta esto con mis hijas y con @segunmajo.

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¡SILENCIO! ¿Qué pasa al desconectar de las redes sociales y los chats?

¿Te has fijado como desconectar de las redes sociales o los chats se ha vuelto casi imposible, que estas casi que en una adicción? Ya no sé si adicción o se ha vuelto un reflejo automático y constante eso de tener un segundo libre, o ni tan libre, y ver el celular.

¿También te pasa?

¿Eso que cuando dices que vas a pasar menos tiempo en ellos y te encuentras, sin saber cómo, dando una vuelta por el Facebook, una ojeadita nada mas de dos horas al Instagram en el chat a media noche?

Si eres de los que dicen que tú jamás, pues felicidades, que bien por ti, pero, si estás aquí es porque estás dando esa vueltita extra a la redes y, como yo, a veces esta eres tú y, en ese caso tengo algo que decirte.

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¿Cómo estamos cambiando el acoso sexual? ¿Qué nos ha dejado #metoo?

#metoo

¿Te fijaste como apenas hace un par de semanas Hollywood se estremecía hasta los cimientos con la exposición del acoso y abuso sexual de Harvey Weinstein?

Decenas de actrices y otras mujeres salieron a gritar esas experiencias que tenían guardadas debajo de la alfombra.

Entonces la actriz Alyssa Milano incentivó a todas las mujeres a sacar esos trapos sucios al sol y compartir su experiencia con el lema #metoo si también habías sido acosada y abusada sexualmente, o si llegabas a sentirte así al ver a otras mujeres en ello.

Y esta campaña, en cuestión de minutos, hizo explotar las redes y se volvió viral.

Más allá del “trend topic”

¿Qué nos ha dejado la campaña #metoo?

Yo creo que nos encontramos en un momento realmente trascendental para las mujeres, algo mucho más profundo que realmente va a mover las bases de la sociedad y cambiar muchas cosas.

Yo, cuando vi como tantas mujeres daban su paso adelante con el pecho en alto, liberando su rabia y vergüenza contenida, con cierta aprensión -esa que te da cuando vas a decir algo que te llevas callado mucho tiempo-, me uní a #metoo

Mi experiencia la comparti en mi pagina de Facebook (a la que te invito que te unas porque allí escribo con más regularidad datos y escritos también relevantes para ti) y también te voy a compartir aquí ahora, con la certeza de que hay hoy un campo seguro para hablarlo con una contención a escala mundial.

En el momento que la escribí, pensaba que esa era la finalidad de esta campaña, quitar la vergüenza, entre no haber dicho nada antes y la culpa de si parte tuya era responsable, y la rabia guardada.

Ahora, con la calma que da el tiempo, por poco que sea, me he dado cuenta de la verdadera envergadura de este movimiento porque me di cuenta que estaba haciendo la pregunta equivocada para encontrar su razón.

Cuando cambié la pregunta, cambio la respuesta y todo tuvo mucho más sentido.

Cuándo me pregunté:

¿Por qué es importante esta campaña?

Se movió rabia dentro de mí para contestar contundente…

Porque estamos hartas del abuso y el atropello y ya tuvimos suficiente.

Hartas de quienes abusaron de su posición para hacernos aguantar sus guarradas.

Hartas de quedarnos calladas porque damos por hecho que las juzgadas seríamos nosotras.

Hartas de tener que aguantar en silencio para no ver afectada nuestra carrera y nuestras posibilidades de trabajo.

Harta y con rabia porque no te reconoces en ese momento, y tu yo de hoy habría reaccionado de otra manera, porque no la habrían agarrada desprevenida.

Harta de repetirte la película en tu cabeza mil veces descubriendo dónde y cuándo deberías haber dicho o hecho algo que no hiciste.

Estamos harta de ser víctimas de estos perpetradores.

#metoo es importante porque nos permitió sacarlo, decirlo, gritarlo, no ser juzgadas, ser acompañadas y, para mi sorpresa, dejar trascender e ir esa experiencia sin que ocupe más espacio en el armario ni te vayas a tropezar con ella debajo de la alfombra.

Se dijo y se fue la rabia…

Esto es lo que escribí en su momento en mi página de Facebook

ME TOO
Estaba en mis treintas disfrutando de una incipiente carrera en pintura.
En una exposición local se encontraban importantes galeristas internacionales.
Uno de ellos, importante marchante latinoamericano extranjero, me dijo al final de la exposición que era vegetariano y no había podido comer nada en todo el día si le podía llevar a algún sitio a comer algo.
Yo que soy confiada por naturaleza y que además no ví nada raro en el momento, le lleve a Athem’s Pizza y en plena comida empezó a hace comentarios muy detallados y explícitos sexuales.
Yo me quedé petrificada mientras él me hacia todo tipo de proposiciones y decía que podía hacer mi carrera volar, que no me podría poner en su galería pero movería todos los hilos que hay que mover para ponerme en escena hasta que llegara ese momento.
Yo nada mas estaba ahí como los ojos como platos sin poder creer la situación.
Que su hotel estaba a la vuelta de esquina que subiera con él para que habláramos para ver que podíamos hacer, como se sentía de excitado conmigo y todo lo que podría hacer.
También aclaro que este hombre no había visto ni un cuadro mío en su vida, no tenia idea que pintaba así que cualquier interés genuino por mi arte estaba mas que descalificado.
Por una lado me provocaba tirarle un vaso de agua encima con su ladopsomo todo pero, la verdad, estaba petrificada. Entiendo perfectamente a quien está en esa situación.
Empiezas a sudar frío, sabes que tienes que salir corriendo pero no te puedes mover, pensaba, este sería el momento que te levantas y lo abofeteas, pero no podía, me sentía indefensa, con mis 5’9” de estatura me sentía pequeñita y asustada.
Aun con todo mi temperamento y personalidad la verdad me sentía como un pollito arrinconado por el lobo feroz babeando.
Cuando sus insinuaciones y acoso eran ya de un nivel tan desagradable, explicito y vulgar, conseguí reunir el valor de decirle que, ya que su hotel estaba a la vuelta de la esquina, consideraba que mejor regresara caminando.
El corazón se me quería salir por la boca mientras dejaba el restaurante, me subí a mi auto y me temblaban las manos para manejar, en eso le vi salir del restaurante camino a mi auto haciéndome gestos de que esperara que habláramos y con piernas temblorosas y todo arranque mi carro y me fui cuando él ya tocaba mi ventana.
Llegué a mi casa y sólo atiné a llorar como una niña por media hora antes de poder bajarme del auto.
Que se pudran todos los acosadores.
YO TE CREO
#metoo”

Pero esa rabia, ya se fue.

A medida que van pasando los días nuevos escándalos en diferentes campos salen a relucir, como el fotógrafo Terry Richardson que ya perdió jugosos contratos y respeto y hasta al Parlamento Europeo llega esta rebelión.

Lo que me llevó a cambiar mi pregunta

¿Para qué es importante esta campaña?

Y las respuestas vinieron de la calma, la determinación y el convencimiento de que se ha dado un paso hacia adelante que no será retrocedido.

Porque otras mujeres hablaron primero, ahora ya las cosas no serán iguales.

Ya no se podrá considerar que ciertos atropellos sean el “peaje” que una mujer debe aceptar para subir en su carrera.

Ya no es aceptable aquello de que “así son las cosas” por encima de lo incorrecto e indebido.

Tampoco es aceptable mirar para otro lado, saber y callar o colaborar con el acoso.

Ya no es cosa de mujeres, con #metoo oímos las voces de miles de hombres que también dijeron no más, ¡basta ya!

Escuchar nuestras voces, escuchar la voces de otros forma, un eco que rebota y con cada rebote empodera.

No voy a aceptar tu acoso y tampoco saldrás impune de él.

Esos tiempo ya han pasado.

No hemos pasado una página. 

Estamos escribiendo un nuevo libro.

Ahora la vergüenza será tuya y las consecuencias serán para ti.

Ya no debo quedarme callada.

Mi deber ahora es señalarte.

Ya no eres el lobo feroz ni yo el pollito acorralado.

Yo voy a levantarme por mi y voy levantarme al lado de la mujer que lo necesite porque ahora somos una manada.

Para esto sirvió #metoo:

Para romper la regla del silencio y la complicidad.

Espero de todo corazón que nos aferremos a este salvavidas para crear nuevos estándares y cerrar viejos ciclos y normas.

Que creemos protocolos y directrices de cómo esto es inaceptable, cómo no tolerarlo y cómo proceder para denunciarlo, y que sea enseñado desde el hogar y las escuelas.

Que cada mujer se empodere para no tener que aguantar que en su ambiente profesional le agarren por la cintura, le pongan la mano en la pierna, le miren lascivamente o le hagan insinuaciones sexuales.

Y espero que nadie se preste para propiciar esas cosas porque ya no es cuadrarse con el poderoso sino que queda claro que te cuadras con el perpetrador. Y eres complice.

Creo que esos tiempo del acoso como norma hoy han pasado.

Y si todos así lo creemos y actuamos como tal

Habrán pasado.

Y todo tiene ahora mucho mas sentido ¿no crees?

Me encantará leer tus opiniones

Este también es tu espacio si quieres contar tu historia en los comentarios y quieres sacar porque tu también eres #metoo de un modo u otro, en experiencia propia o ajena, dejar que salga a la luz, trascienda y quede atrás.

Y en el camino puedas empoderar a más mujeres a ser oídas y apoyadas y aportar con tu ladrillo a la gran muralla que pone un “hasta aquí” a lo que ha sido hasta hora el acoso y abuso sexual.

Que se oiga tu voz.

Como cambia la perspectiva cuando miras desde el “por qué”, que sólo da vueltas sobre lo que ya ocurrió, al “para qué” que te lleva a sacar lecciones y tomar acciones a futuro ¿verdad?

Un abrazo, p.-

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Mi opinión sobre el matrimonio gay

matrimonio gay

A razón del día del orgullo gay te comparto mi opinión sobre el matrimonio gay:

La orientación sexual de una persona es lo que menos me puede importar en alguien.

Valoro la integridad, el respeto, la calidad humana, y nada de eso queda determinado por si la persona que te provoca mariposas en el estómago, pone tu mente a volar y una sonrisa en tu cara, es un hombre o una mujer.

Dicho lo propio, sin hacer grandes aspavientos, simplemente me parece justo y válido el matrimonio gay. Parejas que tienen el mismo deseo de formalizar y respetar a su pareja y su unión a través de ese trámite al igual que una pareja heterosexual.

Tengo amigos y amigas del mismo sexo que tienen sólidas relaciones de pareja y que conviven junt@s desde hace años. Existe en ell@s el mismo amor y respeto que puede haber entre un marido y su esposa. Podrían dejar las cosas así (tampoco es que les quede otra opción) y simplemente vivir junt@s, pero aspirar al matrimonio gay es más que solo querer llamarse espos@s y ponerse un anillo, pero

¿Si hay ese mismo amor y respeto, y así lo desean, por qué no pueden haber los mismos derechos fruto de esa unión?

Yo llegué a esa conclusión hace varios años, cuando leía un artículo de un señor cerca de sus ochenta años que, hacía casi cuarenta años vivía con su pareja (otro hombre) quien había estado con él en las buenas y las malas (llevando varias batallas contra el cáncer hubo muchas malas), finalmente padecía de un cáncer terminal, o lo que fuera, y no le daban mucho.

Esto lo leí hace más de una década, si la sumamos a los cuarenta años que llevaban juntos, obviamente que, cuando esta pareja comenzó su relación, fue motivo de escándalo y marginación social y familiar. Más cuando este señor tenía dos hijos de un matrimonio previo. Estos últimos aun sangraban por la herida y jamás habían aceptado ni compartido con la pareja de su padre a pesar de los años de convivencia de ambos.

Este señor, sabiéndose pronto a morir quería dejarle seguridad a quien había sido su pareja por tantos años, con quien había durado más que muchos matrimonios y sobrepuesto de tantas cosas.

En orden de que su compañero tuviera los derechos de heredar, cobrar seguros, quedarse con el hogar familiar, etc., él, estaba con los trámites de adoptarlo, sí, EN PROCESO DE ADOPCION DE SU PAREJA, como única alternativa de considerarse “dependiente”, lo que hubiera sido obvio en el caso del “viudo” o “viuda” dentro del matrimonio de una pareja heterosexual.

Qué quieren que les diga, a mí me parece que quien tenga una relación de pareja por la que apueste que sea definitiva, donde además del amor haya el compromiso mutuo, me parece justo que puedan sellar, si así lo quieren, ese compromiso de forma legal y que su espos@ pueda ser dependiente en sus pólizas de seguro de enfermedad, de vida, puedan comprar una casa juntos, tener los beneficios de impuestos compartidos y heredar si la muerte les agarra sin testamento.

Por lo general, con un tipo de relación de amor, respeto y compromiso te preocupas por tu pareja, en la vida y en la muerte. ¿Cómo así que tu compañer@, con quien conviviste y a quien te uniste en vida no puede entrar contigo en la unidad de cuidados intensivos y ni si quiera puede sacar tu cuerpo de la morgue porque no sea familiar legalmente dicho?

También viene el tema de los hijos.

Una persona a la que respeto mucho decía hace unos días que “bastante bagaje emocional y taras afectivas cargamos todos, criados por padres y madres, como para añadirle a un niño la confusión de crecer dentro de un matrimonio gay con dos padres del mismo sexo”.

No coincido con su modo de pensar.

Opino que un bagaje emocional y tara afectiva mucho más pesados puede esperarle a cualquier niño que crezca en un orfanato, donde muchas veces reciben poco o ningún contacto físico de cariño (que puede ser por falta de personal no de intenciones) y, además, a los dieciocho años son lanzados al mundo sin la posibilidad de volver. Que el haber sido criados con amor y dedicación a su educación y bienestar emocional y físico por una pareja de dos padres o dos madres.

Que habrá situaciones que serán incomodas por eso, es muy probable, pero que si en tu casa tienes amor, contención y sobretodo un “hogar”, tienes muchísimas más probabilidades de ver las cosas venir, y dejar las cosas pasar.

No hay mayor fortaleza que la de haber sido criado en el cariño y, la posibilidad de ser elegible para llevarte un niño abandonado en el mundo y criarlo con todo el cariño y la dedicación que eso conlleva, no debería estar condicionada más allá del compromiso de amor y educación que las personas vayan a brindarle.

El tema da para mucho más pero lo dejaré aquí.

Sé que hay muchas personas que piensan distinto, otras que piensen igual o parecido, lo digan o no, y quienes ni piensan sobre el tema. Yo, más que hablar de tolerancia, y “tolerar” diferentes opiniones, considero la “aceptación”, y acepto que cada quien tiene derecho a pensar como quiera y eso incluye a que pienses todo lo contrario de lo que aquí digo.

Yo pienso:

Tu orientación sexual me es absolutamente indiferente.

Sí estás en una relación de pareja donde ambos son felices, se aman, se respetan y quieren sellar su unión de manera legal con todos los derechos y obligaciones que eso acarrea, me parece justo y válido.

Sí van a recibir en su casa y su vida un hijo para brindarle el cariño y dedicación que se merece todo niño (y que como madre sé que es mucho), me parece un gesto de amor que debe ser respaldado.

Hoy me alegro por los derechos que ha alcanzado la comunidad GLTB, respeto la lucha que han tenido y siguen teniendo por su igualdad de derechos y espero que pronto que puedan gozar de los mismos derechos legales que todos los demás, y lo digo también aún católica creyente y practicante.

Esto último lo menciono por aquellos que, desde cualquier posición, aun consideran que tienes que ser lo uno o lo otro. ¿Por qué tiene que ser esto excluyente? Aquí estamos hablando de derechos meramente la esfera legal y eso no tiene que ver con la religión (la cual es de libre elección) y la moralidad y los valores (que son tan cambiantes según cada quién).

Estamos hablando de criterios legales unificados para todos.

Sé que este es un tema controversial donde las personas solemos tener nuestras opiniones sólidas formadas según diferentes criterios. Sé que habrá quienes estén de acuerdo conmigo y quienes difieran con sus propios argumentos.

Pero me sentí llamada a exponer mi posición al respecto, en especial porque una persona muy cercana y querida a mi ha decidido de muy joven vivir abiertamente su homosexualidad y quiero que sepa, que igual de abiertamente, tengo una opinión al respecto y en mi caso, siempre podrá contar conmigo para estar parada a su lado.

Estos son lo derechos con los quiero que ella cuente en su vida. Ella y todos.

No creo que debamos hablar de derechos gays sino derechos legales igualitarios.

Con mucho cariño, un abrazo, p.-

Paola Schmitt

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Cómo descubrí mi propósito y también puedes hacerlo tú

propósito

Creo que he estado tan emocionada de cómo contar esta parte que no sabía por donde empezar.

Bueno, primero por agradecer tantos comentarios tan lindos y compartirme tantas experiencias tuyas y acompañarme cuando te conté cuando perdí mi norte y estar ahí para escucharme al contarte cómo encontrar mi propósito me salvó la vida.

Quiero que sepas que te veo, te siento y  te entiendo.

Sentirte que todo está más o menos bien, pero que andas sin rumbo, es una sensación sobreacogedora y requiere valor aceptarlo y tomar consciencia, en vez de rellenar el día con ocupaciones que nos hagan sentir que “hacemos algo”, cuando en verdad sabemos que eso es mantenernos ocupadas, no avanzando hacia ningún lado.

Es sofocante sentirte que pasas por la vida pero que no te sientes realmente apasionado por lo que haces y que no puedas responderte a cabalidad ni quién eres, ni para qué estás aquí o cómo puedes hacer un impacto y dejar un legado.

Recuerdo cuando yo me encontré al borde. Parada de frente en la encrucijada:

  1. Seguir por un camino relativamente conocido y que sabía podría con él, que no tendría mayores subidas o bajadas.
  2. Hacer lo que tuviera que hacer pero apostar por sentirme vibrar en mi vida, aunque incluyera darme tortazos.

¿Sabes? Estaba dispuesta a caerme mil veces y decidida levantarme de nuevo porque quería sentirme fluir con la vida, no pasando por ella.

De eso, de sentirme llevada a un lado a otro por las circunstancias, más que siendo yo la soberana de mi vida, ya tuve suficiente. ¿Te pasa? ¿Que quieres decir ¡ya! ¡hasta aquí y no más!?

Necesitaba pensar, ordenar mi ideas pero ¿pensar hasta cuándo? ¿cuánto más pensar?

¿Dónde está el límite entre pensar y sufrir parálisis por análisis?

Por esa época escuché eso de que el proceso para encontrar tu propósito no es intelectual, es EXPERIMENTAL, y los ojos se me abrieron como si me fueran a poner gotas. ¡Eso era! menos pensadora y más acción. Pero…

¿Qué acción tomar?

Porque claro, acción por acción también era meterte de nuevo en la rueda del hamster, así que el punto medio está en tomar acción sobre las bases pensadas a conciencia.

Ya sé, suena como a medio trabalenguas pero devoré mucha información y me llevó a un punto de partida tan elemental y sabio como la antigua Grecia…

“conecte a ti mismo”

Y eso fue lo que hice. Empecé a indagar bien cuales eran mis valores y sobretodo mis necesidades humanas. Me di cuenta como la variedad es importante para mi así que un trabajo rutinario me apagaría, pero también lo es la certeza, así que debía emprender algo que me permitiera la novedad pero que estuviera estructurado con un nivel de estabilidad.

Suena contradictorio per no es tan difícil cuando aprendes a sacar tu propia fórmula.

Y me di cuenta de lo importante que para mí es crecer.

Si no estoy creciendo estoy muriendo.

Gran parte de lo que ví que me había ocurrido es que dejé de crecer. Me sentía que había llegado, o que no había por donde agarrar y me quedé sostenida en un sólo sitio, en un sitio seguro limitando a ser más pequeña de lo que podía ser, y así me empecé a apagar.

Aprender a identificar estas necesidades y como se relacionaban conmigo me dio una bases sólidas, los cimientos para empezar a construir.

Y no sólo me refiero a lo profesional, estos son bases alienadas conmigo en todos los aspectos. Y descubrirlas me ha permitido una congruencia en todo sentido. Sobre esto construyo y tomo mis decisiones desde en que me divierto hasta que tipo de conversaciones tengo.

Pero soy sincera, también vinieron muchos “No sé”

¿Para que soy particularmente buena?

Bueno, para muchas cosas, pero no sé bien cual decirte en particular.

¿Qué me apasiona?

Bueno, siempre me han gustado muchas cosas pero no sabría decir que me apasiona actualmente. ¿Lo de siempre? Ah ¿no?

Hasta que me hice las preguntas indicadas y encontré las respuestas correctas.

Y fue allí donde descubrí mi pasión por el crecimiento personal, el manejo de las emociones y el control sobre uno mismo, mi pasión por apoyar a otros y que me encanta estar creando proyectos nuevos y ponerlos a andar, que vibro con cierto tipo de ideas y me puedo trasnochar haciéndolas.

¿Cómo aporto a otros a través de ello?

Bueno, descubrí que, por encima de pintar, escribir, hacer instalaciones, crear juegos imaginarios, crear negocios  o trabajar con otras personas en su norte, su propósito y llevar su vida y sus proyectos al nuevo nivel, jugar con mis hijas o dar talleres, por encima de todo eso…

¡soy una creadora de historias!

Tejo las mías, tejo las tuyas, encuentro los hilos conductores y deshago los nudos. Veo la historia desde diferentes ángulos y puedo armar sus piezas para visualizar diferentes resultados. Tejo mi historia y la tuya para hacerlas fascinantes.

Porque esas son las historias que me gustan crear: FASCINANTES. Que de historias BLA ya hay demasiadas en este mundo.

En el camino desenmascaré muchos mitos, miedos y presiones que nos ponen en esto de vivir en propósito. ¡Algunos grandes como una casa! De esos que nos han paralizado más que motivarnos y pesan más que un piano de cola.

Y me di cuenta que el camino que crucé y me llevó a vivir hoy en propósito, fue sistemáticamente el mismo por el cual pude guiar a otras personas, estupendas y ávidas de vivir con dirección, que estaban fritas de de una vida BLA y querían encender la chispa y crear algo más grande para ellas.

¿A ti te pasa que te sientes que pasas por la vida pero que no te sientes realmente apasionado por lo que haces?

En ese caso…

¿Imaginas como sería levantarte cada mañana sintiéndote con dirección?
¿Sintiéndote alineado con tu propósito y viviendo la vida que realmente quieres para ti?

Bueno, yo he visto en mí el cambio tan grande y lo enamorada que estoy de mi vida (y no te digo que todos los días sean una cama de rosas, hay piedras ¡y muchas! pero me encanta mi camino) y creo tanto que esto, que he creado algo especial, con todo mi cariño y esmero, para ayudarte a salir de la parálisis por análisis y de la ansiedad de la duda.

Yo sé lo valioso que es cuando alguien te condensa y canaliza la información y te señala un camino en esta era loca de la sobre exposición y el exceso de información accesible, y yo he querido hacer lo mismo para ti, darte la mano y guiarte a reconectar contigo misma..

Porque estar alineado con tu norte y tu propósito te permite tomar las decisiones correctas en tu negocio, carrera, relaciones y cualquier otra área de tu vida, es finalmente sentirte con dirección y apasionado con tu vida.

Por eso, después de rondarme mucho en la cabeza cómo poder apoyar a más gente en este camino, con mucho orgullo (y con muchísimos nervios también), te traigo un programa que creé pensando en ti. Viéndome en ti, sintiéndote y queriendo apoyarte. Lo he hecho porque yo caminé cada uno de estos pasos y creo en esto.

Te presentó a mi PROGRAMA ON-LINE: ENCUENTRA TU NORTE Y TU PROPOSITO, que es fuerte, contenedor y certero. Que es ameno, directo y práctico. Donde con sólo media hora, una vez a la semana por cuatro semanas, te guío a tu ritmo y te comparto el camino para encontrar tu norte y tu propósito, dejes de sentirte llena de “no sé” y tengas claridad.

Son cuatro módulos que llegarán a tu email con un enlace al audio del tema que podrás escuchar en cualquier momento, este curso es totalmente a tu ritmo, cuatro ejercicios prácticos de lo más esclarecedores y un foro privado para recibir apoyo y contar con una comunidad que entiende por lo que estás pasando y está en el mismo camino contigo.

Pero puedes ver todo con detalle AQUI o a través del enlace de esta imagen

Me va a encantar acompañarte y de todo corazón te agradezco que también me apoyes en esta aventura, viendo si es para ti y embarcándote conmigo y, compartiendo esto con quien creas que encontrar su norte y dirección  le hará el cambio hacia una vida que amen todos lo días.

Estoy emocionada de verdad, ha sido tan importante este camino para mi, que lo quisiera para ti.

Un abrazo, p.-

P.D. Si aun no eres parte de Mi Tribu Querida me encantaría que lo fueras subscribiéndote al blog para estar mas conectados y compartir contigo regalos, escritos avisos que sólo comparto con mi lista. Puedes hacerlo aquí en cuadro de abajo.

Como encontrar mi propósito me salvó la vida

propósito

En el escrito anterior te contaba cuando perdí mi norte y toda las emociones que uno siente cuando te das cuentas que estás desconectado de tu propósito y del sentido de la vida por lo que te sientes a la deriva.

No sabes como me ha despertado ver los comentarios, tanto aquí en el blog como en mi página de Facebook, de personas igual a mi o a ti que me dijeron “Sí, esa soy yo” “Yo estoy viviendo eso”. Tantas personas con ganas de darle un giro a su vida para sentirse fluyendo con sentido y dirección.

Por eso quiero compartirte esta parte de mi historia, con muchos detalles que no había contado antes pero que ocurrieron para que yo pueda estar aquí hoy hablándote de esto.

Cuando me sentía que vivía un día detrás de otro sin gran diferencia entre ellos ni mayor entusiasmo por ninguno, pensaba que tenía que hacer más, lograr más, mantenerme más ocupada, no sé si pensaba que así encontraría un norte o, mantenerme ocupada me permitía no tener que pensar que no lo tenía.

También absorbía más de los demás, “yo resuelvo”, “déjamelo a mi”, como si me sintiera más en propósito si estaba ayudando a otros en su propósito.

Una rueda de hamster donde uno corre, hasta puedes correr más rápido, y todavía puedes correr con más peso, pero igual no te has movido del mismo punto, aunque si estás mucho más cansada.

Hoy veo como cuando he adoptado posiciones en que me he negado a mí y evitado ponerme en contacto y alineación conmigo misma, mi cuerpo ha reventado, como si esa niña interior que quiere ser atendida hiciera su máximo llamado de atención destrozando la casa.

Cuando tenía 19 años, durante la separación de mis padres, donde me manejé como toda la adulta que quería ser o pensé que se suponía que debía ser, pero que no era, cree una piedra en mi vesícula del tamaño de una uva.

Fui la persona más joven en Panamá que se le sacó la vesícula por laparoscopía. En serio, soy un caso de estudio.

Dos años más tarde, aun sintiéndome a la deriva entre quien era, y quien pensaba que se esperaba que fuera dentro de ese proceso, mi nariz se trabó y no podría respirar ¿mi cuerpo quería decirme que me estaba sofocando? No lo sé, pero necesité otra operación para cortar a más de la mitad mis cornetes.

Muchos años corrieron después en los que profesionalmente me encontraba en una posición económicamente muy cómoda, hoy veo que en su esencia iba en contra de mis necesidades humanas particlares, pero siempre lo compensé embarcándome en miles de proyectos paralelos que me entusiasmaron por un tiempo. Organicé varios festivales, abrí un restaurante y una galería, participaba en exposiciones de arte, organizaba eventos, asistía a fiestas, me iba de compras y salía en muchos pero que muchos viajes.

Después me casé y vinieron mis hijas.

La maternidad me agarró de los brazos y me sentó en una silla.

Con dos hijas pequeñas y las responsabilidades de un hogar, me enfoqué y me manejé como creí que se esperaba que debía hacerlo. Pasé nuevamente por encima de ponerme en contacto con lo que son mis necesidades intrínsecas y adormeciendo las cosas que más valoro por, de alguna manera, seguir un camino que suponía tenía unos parámetros definidos.

Hoy he aprendido que puedo tener roles y aun así crear una vida alineada conmigo misma donde sentirme siempre en creación y expansión, entonces, la verdad es que me sentía atrapada. Ya, esto era lo que era y no había más.

Para hacerte la historia corta, mi niña interior, que ya sin las distracciones de viajes, aventuras y tanta vida social, veía esa vida sin un propósito mayor ni un norte definido hacia el cual crecer, empezó nuevamente a dar gritos.

Como te conté una yo “adulta” le decía que ya, que todo estaba bien y las cosas estaban en orden, que dejara la pataleta. Pero ella quería ser escuchada, no, no estaba bien, y lo dijo nuevamente destrozando la casa.

Pasé unos años bastante enferma.

Tuve un problema en la sangre y necesite transfusiones de hierro varias veces a las semana por varias semanas. Después creé un tumor en la tiroides que amenazó con ser cáncer, aunque finalmente no lo fue me la quitaron y he quedado por siempre a merced de las pastillas. Como resultado tuve una descompensación llegando a tener un THS de 47 (límite máximo debe ser 5) lo que me trajo enorme debilidad, depresión, agotamiento crónico y desesperación porque no sabía que me ocurría.

Aclararé que descubrí mi diagnostico yo solita después de muchas noches de Dr.Google, pero eso es otra historia para contarse en otro momento.

Todo esto ocurría en paralelo a que la relación comercial que tenía en mis empresas con mis distribuidores se deterioraba y, debido a un cambio generacional en ellos, las personas con las que trataba ahora no eran con quienes comencé negocios y tanto sus comunicaciones, su trato y sus intenciones no eran claros y, su agenda, desestabilizadoramente dudosa.

Me provocaba gritar ¡paren el mundo que me bajo!

Y mis gritos fueron escuchados. Me pararon el mundo con un diagnostico de cáncer de seno en enero del 2015.

La siguiente pregunta era ¿realmente me quiero bajar? Porque estaba llevando mi vida a una espiral donde ese iba a ser mi siguiente paso.

La respuesta: no, no quiero que acabe ¡quiero que sea diferente!

Y aquí comencé el precioso proceso de redescubrirme.

En los meses que estuve en quimioterapia, me enfoque en mí misma. Cree para mi “un huevito” en el cual empece a hacer el trabajo interno y conectar con esa niña de adentro, para hacer alianza con ella y pudiéramos convivir alineadas y sintiéndonos ambas plenas y entusiasmadas. 

Este es un paso imprescindible, escuchar que te esta pidiendo tu ser interior y escuchar que es lo que a él le haría feliz si nada más importara.

Mientras otros miraban preocupados mi situación yo, estoy inmensamente agradecida que me fue dada esta oportunidad de parar, así fuera rompiéndome las rodillas, y darme este espacio para pensar y alinearme que en la vorágine cotidiana no estaba encontrando.

Encontré los procesos y las herramientas para conectar con cuales eran las necesidades básicas más importantes para mí, en mi caso y descubrí como mi necesidad de estar creciendo y haciendo algo significativo estaban suprimidas y eso me estaba sofocando y me apagaba un poco cada día.

También hice un gran trabajo para descubrir que creencias eran mías, que creencias adoptadas de mi círculo cercano o la sociedad y como desmantelar las que no me servían y suplantarlas por otras que me empoderaban. Aprendí mucho sobre miedos, sus raíces y a desarticularlos.

Conecté conmigo. No con quien se suponía que debía ser o lo que debía hacer. Conmigo.

Aprendí a desvelar las cosas que realmente valoro, me dan motivación y sentido y como crear una vida congruente con ellos. A detallar los talentos que se me han dado, los que sabía y de los que no me había percatado, y como desarrollar las habilidades para potenciarlos.

Aprendí sobre qué es la pasión y donde radica y a como congeniar todo eso de manera que aporto a mi vida, a la de otros y a un bien mayor mientras me siento en paz y con dirección.

Aprendí sobre qué es realmente un propósito y todos lo mitos sin sentido que se han creado a su alrededor que nos paralizan para encontrarlo más que acercarnos a él.

Aprendi tanto sobre quién soy, a quién le hablo y a quién le quiero hablar… Qué es lo que te invito a que aprendas de ti para ir definiendo tu norte y tu propósito.

Cuando terminé mi ultimo tratamiento de radioterapia ocurrió lo que se veía venir. Mis relaciones comerciales terminaron, más abruptamente de lo que imaginé o esperaba, y aun no tenía media pulgada de cabello en mi cabeza cuando me encontré suspendida sobre la nada.

Sin embargo creo que fue el segundo guiño que me hizo el destino ese duro año.

Me arrebataba lo que yo no estaba dejando por decisión propia pero que oprimía y encarcelaba. Me liberaba de un mundo donde no me reconocía más y situaciones que no me aportaban, era infravalorada y me arrastraban por donde no quería ir.

De verdad te digo que si eso me hubiera agarrado sin las bases que tenía sobre mi propósito creo que mi niña interior en un ataque de pánico hubiera quemado la casa por completo. 

Pero ella y yo ya habíamos hecho alianza y teníamos un norte por el que pelear juntas.

Lo que podría haberme destruido me hizo más fuerte.

Lo que podría verse como el final, lo vi como un nuevo principio.

Cuando lo ves así lo que parece un callejón si salida se convierte la oportunidad de todas las posibilidades.

Una hoja en blanco se me había entregado para escribir ahora mi historia, en mis propios términos.

Recuerdo que mi familia se preocupó mucho y me dijeron: “prepara tu CV para ayudarte a buscar trabajo”. Y con una calma que ellos no entendían dije que no. Yo sabía lo que quería hacer.

Yo tenía la brújula, yo tenía la pluma, yo tenía el control y me sentía contenida por una fe en un Dios que me sostiene y mis capacidades para levantarme.

Desde el primer día me dediqué a dar los pasos consistentes con mi norte y hoy me encuentro en una posición exitosa en muchos más sentidos que sólo el profesional.

Porque para mi el éxito es estar alineada contigo misma, hacer aquello con lo que te sientes bien, es bueno para ti, es bueno para otros y estás aportando exponencialmente.

Puedo decirte que desde el 2015 no me he enfermado ni una sola vez, mis exámenes periódicos han salido siempre estupendos, mi hígado procesó todos los venenos de la quimioterapia y se recuperó al 100% en tiempo record y yo no he sufrido ni de un resfriado en dos años y…

sé que no lo haré porque mi cuerpo y yo somos uno, y tenemos una misión.

Esa es la fuerza que te da tener un norte y un propósito.

Ahora sí me fui de largo con este escrito. Toca partir por pedazos todo lo que quiero decir. Porque quiero contarte que detallé el camino que recorrí, para volver a él si me pierdo de nuevo, para ayudar a otros a recorrerlo y quiero compartirlo contigo.

Sí, sobre eso te voy a escribir en el próximo articulo. Ya no tanto sobre mí, LO PROMETO, sino sobre como tú puedes aplicarlo también.

Me encanta escuchar de ti. Sentir que hablo y acompaño y estoy acompañada, agradezco y contesto todos los comentarios.

Un abrazo, p.-

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¿Cómo manejar la comparación?

¿Sufriendo de ataques de comparación?

¿Qué hacer para darle la vuelta a la comparación y en que en vez de paralizarte te empodere?

Mirar lo que hacen las personas a nuestro alrededor es normal, y si además lo que hacen se parece a lo que hacemos o aspiramos, pues es más común de lo que muchas veces quisiéramos. ¿Cómo saber cuándo pasamos de la curiosidad y apreciación a verdaderos ataques de comparación?

Voy a contarte la historia de Verónica, una historia con la que pude relacionarme muchas veces. Ella es una artista innata y además formada y laboriosa por lo que su trabajo es sólido y propio de ella.

En la era de la sobre exposición, y a razón de estar al tanto de lo que ocurre en su campo, comenzó a seguir en cuentas de Instagram y Facebook a diferentes profesionales afines.

Antes de darse cuenta se encontraba constantemente pendiente de cada publicación de estas personas y comenzó a dudar de su trabajo, su profesionalismo, su autenticidad y de todo tipo de autovalorización.

Empezó a dudar de quién era y lo que estaba llamada a hacer, si estaba haciendo lo suficiente o si estaba haciendo lo que tocaba.

Por ende, empezó a perder su norte y a enfrascarse en proyectos y caminos para mantenerse en lo que consideraba al nivel, aunque no sintiera que fuera lo más alineado con ella.

De más está decirte que el agobio empezó a invadir el disfrute por lo que hacía y eran más las veces que se encontraba forzándose que fluyendo.

Y es que ahí está la diferencia entre la apreciación en lo que hacen otros y los ataques de comparación.

En la comparación está presente la duda de nosotros mismos, la angustia y la paralización.

La comparación insana se sufre, se siente como un apretón en la boca del estómago, contrae nuestra energía y, o nos inmoviliza, o nos pone a tomar acción frenética que no está alineada con nosotros.

Este tipo de acción es aquella en que te encuentras a ti misma reaccionando en espiral a lo que hacen otros otros y no actuando centrada y conectada contigo misma.

Como siempre, uno termina enseñando lo que enfrentas y has superado, y trabajar con esta cliente y muchas otras sobre el tema me ha ayudado a ver como es común los ataques de comparación en diferentes momentos y situaciones de la vida, y lo bueno que saber herramientas que te puedo compartir y que también aplico para mí cuando sea necesario.

Porque es en esos momentos en que debemos recordar que para brillar en lo que hacemos debemos ante todo…

comparación

¡Remar tu propia canoa!

¿Te has fijado en las competencias de cayucos y remo? Una sola persona está mirando alrededor y todos los demás están concentrados en remar con fuerza su propio bote.

Si todos estuvieran pendientes de donde van las otras embarcaciones se desenfocarían, perderían dirección, velocidad y ritmo.

Así mismo, tú deberías tener sólo una ínfima parte de tu atención en lo que hacen a tu alrededor y enfocarte con todas tus energías en dar lo mejor de ti como mejor sabes hacerlo.

Cuando escuché de está metáfora a mi se me abrieron los ojos y fue de lo más revelador, tanto así que muchas veces la uso como mantra propia “estás aquí para remar tu propia canoa, ¡vamos Paola!”

Es muy probable que a grandes rasgos varias o muchas personas hagan lo mismo que tú haces, pero tu mayor fortaleza será siempre la manera única y autentica que tengas al hacerlo, así que no te desvíes este modo propio de manejarte reaccionando a lo que otros hacen.

¡Rema tu propia canoa!

Y eso va a requerir a veces que tengas la fuerza de voluntad de no exponerte a las fuentes que activan tus ataques de comparación. Mientras cambias tu mentalidad de modo que internamente no te afecte, cambia tu alrededor mientras tomas la fortaleza.

No te sobre expongas a situaciones donde el compararte no te sirve de nada y más bien te angustia. Tú sabes cuales son estos disparadores, evítalos mientras te afianzas.

¿Y qué hacer para darle la vuelta a la comparación de modo que en vez de paralizarte te empodere?

Llegó el momento en que te encuentras de frente o inmersa de una situación en donde puedes sentir que empieza a darte un ataque de comparación, comienzas a mirar con intensidad lo que ves y a cuestionarte a ti misma. Puedes sentir que empiezas a contraerte. Sientes las ganas de paralizarte o de correr a hacer algo que, esencialmente, sea comparable y consideres acorde a lo que ves.

Aquí te invito que le des una vuelta de tortilla a la situación cuestionándola de una nueva manera.

Esto que experimentas

¿A qué te inspira?

¿A explorar una temática? ¿A experimentar algo nuevo? ¿A instruirte más en algún área? ¿A ponerle más aventura a tu vida? ¿más compromiso o enfoque?

Fíjate que cuando lo ves desde la perspectiva de la inspiración el sentimiento y la emoción son totalmente distintos.

La inspiración te invita a crecer desde una ángulo totalmente diferente. Un ángulo empoderador donde eres la creadora de tu vida y tus experiencias, y tomas o dejas todo aquello que no está alienado contigo.

Cuando te compares que sea para ver cómo te inspira a ser mejor en lo que haces siempre según tu estilo y tu camino, que esta sea una corriente que te de impulso mientras remas con ganas tu propia canoa.

Utiliza la comparación a tu favor para inspirarte y crecer desde un lugar de expansión y no volverás a sufrir por su causa.

Mientras estoy en este camino de centrarme en que mi mayor punto de referencia soy siempre yo misma no me declararé ni inmortal ni superior, o sea, te reconozco que también hay veces que miro a mi alrededor con un poco más que curiosidad, solo que ahora me detengo y, antes de entrar en modo reacción o parálisis, pienso ¿Esto a qué me inspira a mí? A veces me mueve a hacer cosas en mi propio estilo y, otras, simplemente aprecio y lo dejo ir. Cada quien tiene su viaje y cada quien está aquí para remar su propia canoa.

Te invito a replantearte la comparación desde este nuevo lugar inspirador y, justamente, sentirte que quienes te rodean en un camino parecido al que tienes o deseas, son tu motor para ser mejor y lograr cosas nuevas. A tu manera.

Un abrazo, p.-

(Este escrito fue publicado en la Revista Ellas el viernes 21 de marzo del 2017).

 

12 opciones para cuidar y subir tu energía

como cuidar y subir tu energía

¿No te ha pasado que hay veces que andas de bajón y quisieras saber como levantarte el ánimo y la energía? Sabrás que tu energía es tu mayor recurso, porque… ¿Quién no ha oido eso de “mientras haya salud todo está bien” o “la salud es lo más importante”? ¿O, qué hay se aquello de “juventud, divino tesoro”?

¿Y si yo te dijera que no es así?

Entre las primeras impresiones que recibo cuando lo digo están:

  • que me abren los ojos como si les fuera a poner gotas,
  • me tuercen la boca.
  • de entrada me dicen que estoy equivocada y no sé lo que digo

Pero nada de eso me aparta de reirterar que la salud, la juventud, la belleza, la fortuna o cualquier otra bendición (que, ojo, todas son bienvenidas) sea más determinante que la energía.

El martes pasado daba una charla sobre crear tu visión y hablé de la importancia de cómo cuidar tu energía y hubo mucha participación sobre cómo hacerlo, porque la vision más fabulosa se te hará cuesta arriba o la dejarás postergando si no tienes la energía apropiada para llevarla a cabo, así que por eso quiero compartirte esto a ti también porque después de esto no que te quedara duda de que…

Tu energía es tu recurso más importante

Por eso es que vemos a viejitos que van a toda máquina como si fueran de quince años, enfermos que no se dejan tumbar por sus achaques o gente sin techo bailando con alegría aun bajo la lluvia.

Y esto lo confirmé a raíz de tener un “problemita” de salud que más bien era del tamaño de una casa pero, no por eso dejé de hacer lo que quería para mí en ese momento ni me derrumbé.

¿Qué me mantuvo andando por ahí, escribiendo, estudiando, pintando y atendiendo a mis clientes coaching aun pasando por una quimioterapia?

¡Aprendí a cuidar y subir mi energía!

Aprendí de su importancia y de cómo manejar su flucctuación en mí.

Porque cuando tu nivel de energía anda por el piso creéme que ni una salud de hierro ni un millón dólares te tendrá andando con el pecho en alto y la sonrisa en la cara pero, si tu energía está alta ni un cáncer ni 100 años van a frenarte el día.

Si bien cómo cuidar tu energía y recargarte es algo personal, está comprobado que el hecho de vibrar en un nivel alto de energía te coloca en apertura para emociones como disposición, optimismo, amor, alegría, discernimiento o paz. Independientemente de otras condiciones externas.

Es por eso que debes aprender cómo cuidarla, porque de ahí proviene tu capacidad para poder llegar a estas emociones y por ende la manera en que experimentarás la vida.

Cuando yo tengo un bajón de energía lo siento enseguida porque el ánimo se me chafa y siento como el día se me pone cuesta arriba.

A mí, meditar me da un subidón de energía que me pone en otro plano de una, tanto es así que hasta he grabado mi propia meditación guiada para las personas que no tienen tiempo de meditar o no saben hacerlo ¡Así será como creo en ello!

Pero no sólo es cuestión de cerrar los ojos, también me sube muchísimo la energía la música adecuada.

Por ejemplo, la música del Fantasma de la Opera me deja lista para ponerle buena cara a cualquier cosa.

Pero esa soy yo. ¿Qué es lo que funciona contigo?

¿Qué actividades te llenan de energía?

¿meditación o música? ¿ejercicio o contacto con la naturaleza? ¿Aislarte un rato y en silencio o reunirte con gente y sentirte acompañado? ¿Qué es?

Quiero invitarte a hacer una lista de cinco actividades que sabes que te llenan de energía.

Cuando tienes la lista hecha seguro que terminas memorizándola y tendrás tu almacenamiento de ideas claras, por aquello de que cuando uno anda de bajón no se le ocurre nada o todo lo descarta de antemano, y podrás aplicarlas de manera que tú seas quien maneje tu propia energía.

¿Salud? ¿dinero? ¿compañía? ¿juventud? Sí, todo eso está muy bien, está estupendo, pero tu energía es tu mejor posesión. Aprende a manejarla y

¡Cómete el mundo!

Aquí 12 opciones de cómo cuidar y subir tu energía

  • 1.- Escucha música que te levante el ánimo (Katty Perry es buenísima para eso, ya te hablé del Fantasma de la Ópera y a mi Héroes del Silencio también me funciona ¿A ti?)
  • 2.- Meditar te recarga de energía, puedes bajar diferentes meditaciones en Youtube o como te dije está la mía, corta y concisa
  • 3.- Cambios de temperatura radicales. Una ducha de agua fría. Sí señor, esa te dejará bien espabilada y vibrando como un stradivarius.
  • 4.- Haz ejercicio o lleva una vida activa. Recuerda: la emoción viene del movimiento. ¡Bailar descordinado también se vale! ¡Tú sólo mueve tu cuerpo!
  • 5.- Cambiar tu gravitación también te sube la energía, vamos, los brinca-brinca, trampolines, rebotadores o como sea que lo llames, ponte a saltar en ellos y saldrás eléctrica. Aquí aplican las vueltas en montañas rusas y esas cosas. ¿Te has fijado como sales de allí? Mareado o no, con la energía volando sí.
  • 6.- Tu alimentación dictará mucho tu energía. Cuando más natural sea mejor. Que haya el menor recorrido posible entre la fuente de tu alimentación y tu plato. Evita colorante, conservantes, alimentos procesados y todos lo que vienen en una bolsita plateada por dentro. Incluye frutas y vegetales frescos en cada comida.Y evita comidas que tienen código de barra y fechas de expiración de un año.
  • 7.- Dentro de tu alimentación hay medidas mas radicales que otras. Comer carnes entorpece tu energía justamente por toda la energía que tiene que usar el cuerpo para procesarla. Cada quien es libre de ver hasta que extremos sigue los parámetros.
  • 8.- Dale suave a la cafeína, teína y otros estimulantes. Lo mejor sería evitarlos aunque para mi una taza de café matutina es sagrada. Al contrario de lo que uno cree te roban energía en vez de darte (por lo de efecto rebote y esas cosas)
  • 10.- ¡Elige tu tribu! Rodéate de gente positiva con conversaciones y aspiraciones motivante, esas personas cargan tu energía mientras tu contribuyes a la suya. La gente negativa, amantes del drama y mediocre ¡son vampiros de energía!

¡¡AQUI VIENE DOS DATOS CURIOSOS!!

  • 11.- Cuidate de las radiaciones de los celulares. Tener tu celular cargándose conectado al internet junto a tu cabeza mas o menos te medio fríe el cerebro y por ende tu energía. A menos que seas ginecólogo obstetra no hay razón para eso. Pon tu celular en modo avión en las noches. El baño aun es demasiado cerca para estas ondas. ¿Hijos adolescentes que salen de noche? ¿Padres mayores? Pon un teléfono “old stile” en tu cuarto. Así como en los viejos tiempos, de cordón mejor, y que llamen allí.
  • 12.- Elimina los bombillos LED. ¿Que tu cuenta de luz saldrá un poco más alta? Sí puedes ser, pero lo vale con creces por tu salud y energía. Esta demostrado que afectan tu vista y tus ojos y que la concentración de plomo y otros metales en estos bombillos y su constante exposición a ellos en nociva para tu salud. Además encontré esto “la AMA destaca numerosas y crecientes evidencias científicas que “relacionan la exposición a luces azules, propias de las LEDs, con un aumento en el riesgo de cáncer, diabetes y enfermedades cardiovasculares. Este tipo de iluminación no solo afecta cinco veces más el ciclo de sueño que la convencional, sino que, recientes estudios a gran escala han documentado que está vinculada a falta de sueño, baja productividad y una mayor incidencia de la obesidad”. Todo esto relacionado a tu energía. De las que uno se entera en un seminario de Tony Robbins….

 

Como me interesa tanto que cuides y recargues tu energía, porque ese el tipo de personas y actitud que mueve el mundo, quiero compartirte mi meditación guiada de sólo 15 minutos, grabada especialmente para aquellos que piensan que no saben meditar o no tienen tiempo para ello.

Para que puedas escucharla en la mañana, en la noche, en cualquier momento es que necesites centrarte y recolectar con tu energía

CLICK AQUI O EN LA IMAGEN Y ACCEDE A ELLA
meditación corta y guiada para energía

Te invito a que compartas esto con quien quieras ayudar darle opciones concretas sobre cómo cuidar y subir su energía y…

¡me encantará que me cuentes cuál es tu manera favorita de subir tu energía!

Un abrazo, p.-

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¿Necesitabamos el Día Internacional del La Mujer?

dia internacional de la mujer

Ayer era  Dia Internacional de la Mujer y después de ver con curiosidad los comentarios en redes y demás, estaba a punto de escribir pero tenía una dualidad en lo que poner hasta que puse en orden mis ideas,  y declaro:

Soy inmensamente afortunada de vivir una época y en un lugar donde cientos de mujeres abrieron camino antes que yo para que pueda: pueda trabajar, ser independiente, ser dueña de mi cuerpo y mi sexualidad, pueda ejercer el voto y además posiciones de poder y mando y, cosas tan sencillas, como abrir una cuenta bancaria y manejar mi dinero, vestir como quiera y decir lo que pienso.

Estoy educando a mis hijas para que sean dueñas de sus vidas, para que sean creadoras de su existencia y sean conscientes de que la suma de todas las posibilidades está dentro de ellas y sólo tienen que dar un paso a la vez hacia la dirección que ellas elijan porque el poder radica en ellas.

Y soy inmensamente consciente que mientras yo hago esto, en otro lugar en este momento, la realidad para el género femenino es otra muy diferente.

Por eso, cuando veo comentarios como “yo no necesito celebrar el Día de La Mujer” hago un llamado a que sí, todavía se necesita y aunque no sientas que es para ti, levanta tu voz por todas las mujeres que aun están lejos de gozar de tus mismo derechos.

Desde que trabajo tan cercanamente con mujeres soy más consciente y sensible a diferencias abismales que existen desde nuestra naturaleza de mujeres.

Mujeres, como tú y yo, que viven realidades como esta…

Y me viene a la mente las niñas que son mutiladas cuando les quitan el clítoris.

Y me viene a la mente los ojos de resignación de esas chicas que aun no llegan a la pubertad y son forzadas a casarse con hombres que les triplican la edad y a quienes ni conocen.

Y me viene a la mente las miles de ellas que son privadas del derecho a educarse. Las miles de Malalas que hay en el mundo que no tienen derecho a un lápiz mientras yo tengo la oportunidad de educarme mil veces.

Hay países donde parir una niña es una desgracia y las que no son abortadas son abandonadas en las calles. Por ser niñas. Porque serán mujeres.

Hay países donde una mujer por enseñar el rostro y el pensamiento es castigada con la muerte.

Hay lugares donde quemar con ácido la cara de una mujer para repudiarla es práctica común.

Hay países donde es aceptable que tu propia familia te apedree y, curiosamente, eso los convierte en “honorables”.

Y sin ir tan lejos, muchas de estas cosas pasan en comarcas cercanas o en nuestras ciudades, nuestros barrios, nuestras calles y hasta en la casa del vecino.

Todavía hoy en nuestro país y muchos de los países más desarrollados las mujeres ganan menos, tienen más techos profesionales, menos puestos en juntas directivas y presidenciales y menos representación política. Mujeres que son calificadas como demasiado ambiciosas o demasiado emocionales.

Cada día se oye más de los ataques de género, crímenes pasionales que les dicen. Como si la pasión fuera excusa o razón.

La mataron por puta. Porque la pareja o expareja no aguantó verla con otro, Ah, claro, fue por eso.

La violaron por andar con esa ropa, a esa hora y sola. Digo, ella se lo buscó.

El marido le dio dos cachetadas y una patada para que entrara en razón. Bueno, es que ella le saca de quicio.

No la contrataron porque esta recién casada. Claro, es que buscará tener hijos pronto y para qué invertir en ella.

No le pagan lo mismo. Ya, pero es que es normal, los hombres se dedican más.

El es así como un Don Juan. Bueno, él sí, porque ella es una quedada.

Yo me hinco de rodillas para agradecer mis oportunidades, soy bendecida de poder ser mujer sin que eso represente diferencia.

Soy consciente de que puedo serlo porque otras lucharon para ganar cada una de las oportunidades que tengo a punta de su propio sacrificio. Hace poco vi la película Sufragistas y te la recomiendo.

Pero no hemos llegado todas todavía. Falta mucho para que la igualdad sea en todo el mundo.

Y mientras no lo hayamos hecho todas, cada falta de oportunidad hacia una mujer debe ser tomado como una razón para levantar nuestra voz por los derechos igualitarios en nombre de todas, para todas.

Porque el silencio otorga y quitar la mirada y la voz también te mancha las manos y nos hace retroceder a todas.

Porque los comentarios despectivos y descalificadores también nos convierten en opresora entre nosotras misma, hacia las mujeres que nos precedieron y de las que saldrán de nosotras.

Porque quiero que vayas detrás de tus sueños y tu felicidad como sea que esta sea, y quiero eso para mis hijas, y quiero eso para cada mujer de este planeta.

Este es el mundo que yo quiero:

Quiero un mundo donde a mis hijas no las estereotipen en como Princesas o mujeres florero si optan por ser amas de casa, ni que si salen el mundo les digan que van de Mujer Maravilla o que sacrifican a su familia.

Quiero un mundo donde se de por sentado que el hombre igual cocina, lava platos, cambia pañales y lleva a los hijos al fútbol o al médico y no hay que premiarlo y alabarlo por eso.

Porque la crianza de estos estará equitativamente en manos de ambos padres.

Quiero un mundo donde las mujeres podamos competir en igual de condiciones y con igual reconocimiento en el ámbito que queramos y no se nos eche en cara que elegimos la profesión o la pasión sobre nuestros hijos.

Quiero un mundo donde la mujer pueda decidir dedicarse a su hogar y ese trabajo le será reconocido por lo duro que es y no se la tratará de “mantenida” ni será sometida por ello.

Donde no sean cuestionadas si deciden no tener hijos, formar o no vida en pareja o hacerlo con multiples parejas.

Quiero un mundo donde no tengamos que sentirnos “orgullosas” de ser mujeres, porque ¿Cuál será la gran diferencia?

En el mundo de igualdad que yo quiero habrán diferencias basadas en los méritos propios.

Pero no habrá mejores ni peores basándonos en género, orientación sexual, creencia o raza.

Quiero un mundo donde las minorías no necesitemos un día para animarnos en la lucha por la igualdad de derechos porque no exista esa competencia. Ni por mujeres, ni raza negra, ni indigenas, ni día por los derechos de los homosexuales.

Quiero un mundo donde todos tengamos las mismas oportunidades.

Ese es el mundo que yo quiero, para mis hijas pero también quiero verlo yo.

Es el mundo que yo quiero ¡YA! Pero no es el mundo en que vivimos.

Pero para eso no puedo dar por sentado todo el camino recorrido por miles de mujeres antes que yo ni puedo dejar de dar pasos por todas las mujeres a mi alrededor.

Aun necesitamos un Dia Internacional de La Mujer para poder gritar todas alto y fuerte al mismo tiempo.

Por ti

Por mi

Por ellas

Por todas nosotras

Por mi lado, yo voy a alzar mi voz apoyando a las mujeres a crear su visión de vida, crear su planes y lanzarse a por sus sueños sin que se sientan que ser mujeres las condiciona de ninguna manera.

Celebremos el camino que hemos recorrido como mujeres y el campo ganado, empoderémonos para que se reconozca en todos las esferas y a todos los niveles que somos iguales, ni más ni menos, y apoyemos a tantas otras que están abriéndose camino a las duras para llegar donde nosotras podemos estar.

Sobre todo no seamos nosotras quienes endurezcas su camino.

No contribuyas ni a acciones ni a conversaciones que no querrías para tus hijas.

La unión hace la fuerza.

Pues sí,  aun necesitamos el Día Internacional de la Mujer.

Espero que lo hayas disfrutado por todo lo que representa (mucho más que felicitaciones, flores palmadas en la espalda), nos lo hemos ganado a pulso y yo sigo aspirando a que no lo necesitemos, pero por ahora, todavía creo que sí.

Vive la vida que quieres para ti.

¡Alza tu voz!

Te invito a compartir esto para que todas las mujeres sigamos apoyándonos en tener los mismo derechos y las mismas libertades y entendamos que la lucha de unos es la lucha de todas, independientemente de lo que ya tengas.

Un enorme abrazo,

p.-

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¿Tu cuerpo no te sigue tu ritmo? Cómo hacer un nuevo pacto con tu cuerpo

¿Sientes que tu cuerpo no siempre te sigue el ritmo y que a veces te frena en tu planes? Te entiendo totalmente, también me ha pasado, por eso voy a compartirte como hacer un nuevo pacto con tu cuerpo.

Este ha sido un tema recurrente con diferentes clientes en las sesiones de esta semana ¿Casualidades? No sé (no creo en ellas), pero por eso me siento llamada a traerte este tema hoy.

Y es que hay veces que tenemos ideas, proyectos, planes y ritmos donde estamos metidos en modo acción acción y de repente, nos enfermamos, tenemos dolores o se nos resiente el cuerpo.

La actitud errada en estas situaciones es la de “a mi esto no me va parar, dos pastillas y seguimos”

El error esta en tratar al cuerpo como simplemente nuestro vehículo y casi en una categoría inferior respecto a nosotros mismos y nuestros planes de vida.

Yo aprendi a la dura a tener una relación diferente con mi cuerpo.

A no sólo tratarlo como igual sino a darle la prioridad que necesita.

Seamos crudos.

Si dañas la maquina el que pierdes eres tu, y si encima la revientas… pues ya sabes, sin cuerpo no hay vida extraordinaria ni nada de eso, se acabo la historia.

Vamos, que REALMENTE lo que mas te conviene, por encima de cualquier cosa, es que el cuerpo te dure, ¡y lo mejor posible!

Yo hice este nuevo pacto con mi cuerpo cuando me diagnosticaron cáncer y te invito a que tú también lo hagas.

Ponte a un lado de tu cuerpo y preguntale casi como a un hijo, definitivamente como tu compañero mas preciado.

  • ¿Qué necesitas?
  • ¿Qué puedo hacer por ti hoy?
  • ¿Qué me estas pidiendo?
  • ¿Dónde te estoy fallando o no te estoy dando el mejor apoyo?
  • ¿Qué puedo hacer yo por ti para tu puedas funcionar mejor?
  • ¿Cómo te ayudo?

 

Entonces, el cuerpo que es tan agradecido, sí será tu mejor vehículo y el mejor socio para que puedas alcanzar todos tus planes y metas.

Te invito a veas como honré a mi cuerpo y el nuevo pacto que hice con él antes de entrar a una batalla contra el cáncer y que ha sido el mejor pacto que he podido establecer desde entonces para mantenerme sana y al mismo tiempo imparable.

Rescato este escrito para ti porque es un tema igual de vigente entonces como ahora y siempre.

Un nuevo pacto con mi cuerpo

(escrito original en Marzo del 2015)

tu cuerpo paola schmitt

A una semana que comenzar mi primer tratamiento de quimioterapia este es el pacto que he hecho con mi cuerpo. Mi nueva alianza.

Y es que de repente estoy dejando de ver mi yo interno y externo como un todo y lo estoy viendo como dos entes a parte que van a todos lados juntos, esta nueva perspectiva me ha despertado una conciencia a otro nivel.

Así es como veo ahora a este cuerpito tropical que lleva 42 años siguiéndome el trote sin chistar y que en sólo en una semana lo han inyectado de los venenos más fuertes y medicamentos mas complejos.

Todo eso por ir en busca de una célula cancerosa que pueda haber quedado suelta por ahí estoy sometiendo a todas las demás a una carga sin igual.

 

Y aun así, cuando me preguntan como estoy contesto: “¡Súúúúper!” porque claro, con lo que esperaba estoy súper bien, aunque en verdad me siento como si me hubieran dejado caer un piano de cola encima desde un cuarto piso.

Mis encías sangran, mis intestinos se inflaman, me duele la espalda como si llevara una chaqueta de clavos, me faltan fuerza,  pero sigo andando. Mi piel se reseca y encima ¡me estoy llenando de granos! (a estas alturas de la vida… peor que una adolescente… lo que hay que aguantar…) pero aun así considero que estoy súúúúper y, no puedo dejar de darle las gracias a mi cuerpo.

Gracias a mi cuerpo por, contra todo pronostico, aguantar la quimioterapia como un campeón y combatir sus peores efectos secundarios sin dejar que lleguen a mí.

Gracias por jurar proteger mi ánimo a punta de mantenerse inquebrantable físicamente a pesar de la lucha que libra.

Gracias por decirme: Con esto ¡podemos! Estoy contigo ¡Yo te cubro! (Lo escribo y me están dando ganas de llorar)

Y es que eso de “poner el cuerpo” lo ha llevado parejo en esta vida.

paola schmitt tu cuerpo

Por diferentes razones he pasado por más de 8 operaciones y se ha dejado someter a cortes y cosidas regenerando tejidos, eludiendo infecciones y reponiéndose óptimamente, a pesar del poco descanso que le doy y lo mucho que le exijo.

Sólo en lo que va de año le han operado 2 veces, le han inyectado las venas de dosis galopantes de antibióticos, yodo y líquido radiactivo, además de la quimioterapia a la que se verá sometido por varios meses, y me ha mantenido funcional al punto que si no lo cuento ni se nota.

PERO, EN VERDAD…

¿QUIÉN PUEDE DECIR QUE TRATA A SU CUERPO LO MEJOR POSIBLE?

Miro y veo que en esta vida, al mío, le he hecho pasar hambre o excesos y lo cargo corto de sueño la mayor parte del tiempo.

Le doy menos agua del que requiere y más sol del que necesita.

Al menos lo alimento sano porque lo que es ocuparme por su desarrollo y tonificación muscular no es lo mío, pero bien le recrimino que se deje caer por la gravedad.

Le hablo como jamás dejaría que le hablaran a mis hijas ¡Pero que ojeras! ¡Bien podrías tener esa cola más parada! ¡Mete la panza! ¡Párate! ¿¡Estas llorando!? Dije que ¡Ahora!

Le exijo que se porte a la altura y le demando más, siempre más, y ahí está él. Que no se ha dejado tumbar por ninguna enfermedad (excluyendo este cancercito pero vamos, a cualquiera se le escapa un tiro ¿no?).

Ha aguantado THS de 47 sin reventarse, lo he tirado de paracaídas sin infartarse, lo he sometido a N atmosferas de presión por ir a ver peces al fondo del puñetero mar.

Lo he estrellado más de un par de veces con auto y todo y ha aguantado golpes y caídas sin romperse un hueso.

Y encima le recrimino todo el día que se está llenando de canas y arrugas.

Me ha dado dos hijas preciosas que gestó pasándolo bastante mal pero desarrollando dos preciosuras completamente sanas.

Recientes exámenes han demostrado que tengo tal desbalance de hongos y bacterias en los intestinos que mi sistema inmunológico trabaja como degenerado día y noche para que encima yo le diga a todo el mundo: es que mi sistema digestivo no funciona y es una mierda.

¿Cuántas veces no somos desagradecidos y autocríticos en exceso con nuestro cuerpo?

Hoy veo a mi cuerpo como mi compañero de duras batallas, el que realmente ha hecho frente por mí siempre. El que ha puesto su carne para el cañón y el que a pesar de mi trato me sigue diciendo: Con esto ¡Podemos! Yo estoy contigo.

Por eso este es el pacto que hago contigo desde hoy…

Voy a respetar tus tiempos de regeneración.

Voy a doblegar al comandante y parar por ti cuando lo necesites.

Voy a darte descanso por encima del llamado de cualquiera.

Vas a ser mi prioridad por encima de las urgencias.

Voy a darte ilusiones y apapuchos.

Voy a darte lo que necesitas, me guste a mí o no, le guste a otros o no.

Mi pacto contigo es un pacto de no agresión.

Voy a cuidarte y voy a honrarte por ésta y todas las batallas que luchas por mí.

Hoy yo te digo a ti:

“Descansa. Con esto ¡Podemos! Estoy contigo. ¡Yo te cubro!”

¡Compártelo para difundir que debemos ver nuestros cuerpos con una nueva perspectiva y hacer nuevos pactos de no agresión ! 

Sobre todo haz tu nuevo pacto con tu cuerpo y… ¿Qué puedes hacer desde hoy para apoyar mejor a tu cuerpo?

Un abrazo, p.-

PD. Si aún no eres parte de Mi Tribu Querida me encantaría que lo fueras subscribiéndote al blog para estar más conectadas y enviarte mi escritos como este y otros que sólo comparto con quienes están registrados en Mi Tribu 🙂