EL CANCER NO ME DEFINE

Esta es la historia de mi momento del diagnóstico de cáncer, de esos que uno no quiere oir, de esos que parece que le pasan a otros y cuando te lo dan a ti te sientes como una escena surrealista.

El doctor hace una llamada al laboratorio, hace unas preguntas breves, asiente, escribe algo, mientas, yo miro las fotos, los cuadros, títulos o cualquier chéchere que llame mi atención y pueda hacerme ver casual, así como despreocupada y desinteresada.

El cuelga, deja caer sus manos sobre su regazo, me mira, y dice: “lo siento. Si es cáncer”.

El tiempo se detiene, el silencio se hace incomodo, no sé qué se debe decir, o hacer o sentir.

Hay gente que pregunta que si me vino a la idea me iba a morir. Pues no, en verdad eso no se me pasó nunca, ni siquiera más tarde, en ese momento lo que pensaba es…. Ok… ¿y ahora que se supone que hago o digo? Esto es muy incómodo.

La historia de cómo llegué a esta escena en el consultorio del Doctor Pablo Durán después de mi primera operación ya te la he contado varias veces pero, puedes volver a leer este escrito que te compartí con detalle de cómo un bultito medio inocentón se convirtió en un agresivo cáncer más rápido de lo que tú o yo pudiéramos imaginar, tal vez eso te anime a prestarle a tu atención a tu cuerpo ya, esta en el texto de aquí abajo

>> El cáncer, yo, y lo que hizo la diferencia en esta historia <<

Esto ocurrió en enero del 2015. Subsiguieron otras operaciones, cinco meses de quimioterapia “roja” y 33 sesiones de radioterapia con todos los síntomas que eso conllevó.

Cada quien lleva este proceso diferente, y así como hay quienes se recogen y prefieren atravesar este camino por tierras oscuras en la intimidad, también estamos quienes salimos a compartir nuestra travesía.

Es opción de cada quién igualmente válida.

Facebook se volvió mi gran amigo, allí me sentía conectada con el mundo, exteriorizaba lo que pasaba y sobretodo recibía tanto respaldo y ánimos que también cuestiono a quienes cuestionan la realidad de la compañía a través de las redes.

Porque fue justamente ese respaldo, tantos comentarios, mensajes, compañía de personas que tal vez no me conocían, o a lo mejor físicamente no nos veremos nunca pero me hicieron sentir que no estaba sola, y también el calor de las personas cercanas y conocidas que volcaron para hacerse sentir que fue un remanso para mí.

Un tratamiento contra el cáncer es un proceso que te deja agotada y rota por dentro y por fuera por más buena actitud que le estés poniendo, así que toda muestra de apoyo de agradece.

La quimio te lleva por un viaje mucho más arduo que solo la caída del pelo, aunque en un principio es lo que más temes y al final lo que más recuerdas. Creo que si yo no hubiera escrito sobre todo lo que pasé en el momento hoy no lo recordaría, sabia la memoria que se hace selectiva. Y en especial la mía que ya les he contado que voy borrando de ella lo que no me aporta.

Pero si sabes de alguien pasando por esto y quieres ver un poco TODO lo que le está pasando pues te refiero al escrito de aquí abajo

>> Mi vida con los efectos de la quimioterapia <<

 

Pero hoy quiero decirte que mi lucha contra el cáncer ocurrió en el 2015 y para mí quedó en el 2015.

Muchas cosas más ocurrieron ese año que lo convirtió en un año definitivo pero, yo no considero que el cáncer me define.

No soy ese período de mi vida.

No me considero que vivo como superviviente de cáncer ni que mi vida gira en torno a ello.

Lo que sí es me quedó gravado es la consciencia del cambio que puede hacer para un peleador de cáncer que su diagnóstico sea temprano y que se sienta acompañado en el proceso.

Por eso es que cada octubre me visto de rosa y levanto mi voz a todo pulmón para hablar del tema, escribir del tema, profundizar en el tema y hacer consciencia sobre el tema.

Porque el cáncer no me define -además porque tampoco le voy a dar ese gusto- , pero sí será una bandera que llevaré siempre, no por mí, sino por hacer una gota de diferencia en otros.

Así que sí, es octubre y vas a ver muchos escritos míos aquí y en mi redes, que por cierto si aun no estamos conectado por allí te invito a que seamos amigos y compañeros también a través de las ondas y la distancia, porque sé lo cercano que uno también se puede sentir así y allí estoy escribiendo mucho más frecuentemente.

Este es mi Instagram y mi Facebook.

Me vas a ver apoyando fundaciones, hablando en la radio y participando en eventos que tienen como norte levantar la concientización y empujar a las personas a hacerse sus chequeos médicos regulares para poder contar con una detección temprana.

Iba a decir que te animo, pero casi me provoca decir que te daré una patada en el trasero si no aprovechas que el mundo se vistió de rosa y hacerte exámenes de cáncer es un recordatorio constante este mes.

Hospitales y aseguradoras dan todo tipo de facilidades este mes y la verdad, como habrás visto si leíste el primer texto al que te referí arriba, hacerte los exámenes una vez al año no es suficiente, pero si  ya es algo.

La próxima semana voy a compartirte un texto con su opinión médica que le pedí al Dr. Luis Pircad-Ami, cirujano plástico que recibido a tantas mujeres para su reconstrucción y visto tantos casos, sobre los mitos y verdades sobre el cáncer, anotaciones que te pueden salvar la vida porque sobre el cáncer hay muchos supuestos que confunden.

+++ NO TE VAYAS A PERDER ESTA ENTRADA LA PROXIMA SEMANA +++

Y todo esto lo hago no porque el cáncer me defina, no, sino porque levantarme para hacerte sentir que si estas luchando contra el cáncer no estás sola y llamarte a que seas proactiva en su detección, es mi bandera.

Porque me importas en octubre te hago este llamado a ti.

Y quiero que sea un llamado a todas y todos así que por favor compártelo para que todos pongamos un granito de arena en poder salvarle la vida a alguien más.

Un abrazo muy rosa,

p.-

 

  >>Puedes bajarte totalmente gratis AQUI mi ebook “LOS 7 PASOS PARA REINVENTAR TU VIDA Una Guía práctica para crear una vida que ames todos los días <<

Así se despide un año

despedir el año

El 2017 está a punto de salir por la puerta trasera y nos relamemos con el 2018 y las ganas de hacerlo nuestro año y, con este ejercicio, podrás despedir el año con los mejores cimientos para el que viene

¿Estás lista para agarrar el toro por los cuernos, hacer este ejercicio revelador y tener un 2018 que te lleve directo a tu próximo nivel?

Porque tu momento es ahora.

¿Sabes? Este año ha sido extraño para mí. Sin las explosiones ruidosas del 2015 ha sido también un año donde se han movido los cimientos desde las entrañas. Lo bueno, lo malo y lo feo han cabido en este 2017 y me queda la certeza absoluta de que uno propone y Dios dispone.

Cuando El dispone, coloca las cosas en su sitio y, aunque para ello tenga que arrancarte unas, siempre es para abrir espacio para otras.

Con gozo hago recuento de lo bueno de haber lazado proyectos nuevos que han sido exitosos y he disfrutado un montón, como el lanzamiento de mi primer curso on-line, talleres de coaching grupal, charlas en nuevos lugares y he llegado a nuevas personas y públicos. He tenido muchos clientes que han hecho de mi profesión un disfrute y participado en varias alianzas con otras personas que al igual que yo, hemos hecho del crecimiento personal nuestra bandera.

Pero también ha sido un año de temblores subterráneos que han hecho que en la superficie sobretodo se caigan muchas máscaras.

Creo que este año me ha traído una gran depuración de mi tribu, mirar a muchas personas a mi alrededor y con asombro verlas de verdad, concluir que el que no te suma que no te reste, ¡y si te resta ya ni te cuento! y al mismo tiempo darme conocer nuevas personas, o acercarme a algunas que ya conocía y recibir que son seres de luz y apoyo.

Sí, creo que para mí este ha sido un año de calibrar relaciones interpersonales. Hm, lo descubro mientas lo escribo.

Ahora, con miras al este próximo año, si eres algo como yo, exigente contigo misma y entusiasta de ponerte nuevos retos y crecer, ya estás levantando la barra y preparándote para alcanzar nuevos logros y dejar viejas pieles.

Puede que estés puliendo tus proyectos y viendo los requisitos necesarios para asegurar que los cumplas. Ya sabes, más definición por aquí, mejor cálculos por allá, estructuración de tiempo, recursos, retos y beneficios, vamos, que te pican las manos por estrenar agenda.

Aunque es fantástico que le tengamos tantas ganas a este año nuevo, que estemos preparando sueños y planes que arrancan en enero, hoy vengo a compartirte la mejor manera de evaluar este año que está terminando y, antes de que desaparezca, dedícale un tiempo, así como quien diría una salida para un café con un amigo.

Despídelo con el cariño y respeto que le dedicarías a alguien que te ayudo a crecer.

Porque, aun cuando sus métodos no siempre hayan sido los que hubieras elegido, las lecciones que tienes hoy te hacen más fuerte y más sabia de lo que eras un año atrás.

Estoy segura que das para mucho más, pero cuando tenemos los ojos constantemente en el horizonte perdemos de vista el camino que hemos recorrido, lo que es sumamente importante para mantener la dirección en el futuro.

Así que te invito a que reflexiones sobre tus logros y retos de este año 2017, que apartes un tiempo a solas con él y lo evalúes.

Tú, entonces, en diciembre el 2016

Yo suelo cerrar los ojos y visualizarme un año atrás, a finales de diciembre del año anterior, si haces lo mismo, ¿Qué contestarías a estas preguntas? Si lo reflexionas por escrito se vuelve todavía una experiencia más poderosa

  • ¿Qué era lo más presente para ti en diciembre del 2016?
  • ¿Cuáles eran tus metas y sueños para el año que venía?
  • ¿Qué retos enfrentabas entonces?
  • ¿Qué miedos?
  • ¿Cómo estaban tus proyectos, tu familia, tus amigos, tu salud?
  • ¿Qué se veía tan grande entonces que ahora se ve tan pequeño?
    En estos doce meses muchas cosas ocurrieron en tu vida, algunas planeadas, otras algo probables y también las que fueron totales sorpresas, y en todas estuviste tú.

Hoy estás aquí, con un montón de conocimiento nuevo sobre ti misma producto de aciertos y errores en este tiempo. Reconócetelo. Te lo mereces.

Tú, ahora, en diciembre del 2017

Tus Logros

Mirando hoy hacia atrás, si recorres de nuevo la historia recuerdas lo que hiciste

  • ¿De qué es lo que estás más orgullosa este año?
  • ¿Cuál fue tu mayor logro o superación?
  • ¿Qué requirió de ti?
  • ¿Cuál sería el logro de este año por el que te pondrías una medallita que dijera “lo hice”?
  • ¿Qué viviste que te da una gran satisfacción?
    Date a ti misma una palmada en la espalda y sonríete, lo hiciste bien.

Tus Retos

Seguramente el 2017 también te trajo bajo el brazo sus retos. Batallas que libraste, miedos a los que te enfrentaste, situaciones que te desafiaron e imprevistos o personas que te descolocaron.

Este es un buen momento para, antes de cambiar de agenda, evaluar qué no salió como queríamos, cuando no nos manejamos de la mejor manera y qué no volverías a hacer.

Ten en cuenta que uno crece tanto o más con sus errores que con sus aciertos, así que nada es un error totalmente sino más bien un aprendizaje en una forma más dura.

Tus lecciones

Si sacáramos las lecciones de esos momentos, gracias a esas experiencias

  • ¿Qué aprendiste a la dura que va a servirte en un futuro?
  • ¿Qué harás diferente y que te quedó claro hacer, o no hacer, la próxima vez?
  • Si tuvieras que extraer la lección más importante que sacaste de un reto o desacierto del 2016 y llevártela aprendida ¿Cuál sería?
    Lo más importante del año

Mirando para atrás,

¿Sobre que dirías que fue tu año 2017?

Ejemplos. Conexión, aprendizaje, coraje, balance, introspección, lanzamiento, organización, familia…

Y la última pregunta y tal vez la más importante:

¿Cuál fue el mayor aprendizaje que tuviste este año?

Como te dije, tanto tú como yo, hoy somos más fuetes y más sabias. Tenemos más herramientas para el futuro, más certeza en nuestras acciones y más recursos para este año venidero para el que tenemos tantos planes.

Prepárate para el 2018 con toda tu ilusión mientras despides al 2017 como a un buen amigo que se va después de ayudarnos a crecer brindándonos tantas experiencias, es así como estarás mejor preparada para hacer los mejores planes asentada en todo lo que aprendiste este año.

De veras te recomiendo que hagas este ejercicio porque es de lo más revelador y me encantará que me cuentes ¿Cuál ha sido tu mayor aprendizaje este año?

 ¿Sabes de alguien a quien le vendría estupendo hacer este balance?

Pues te agradezco si ¡se lo compartes! porque esta manera de despedir el año te dará a ti y tus amigos una claridad y satisfacción invaluables para empezar un año mejor armada.

Un beso enorme y

¡Felices Fiestas!

A por el 2018 ¡Hazlo tu año!

Con el cariño de siempre, p.-

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Las lecciones de Atenas

Atenas

Vine a Grecia con la intención de hacer una parada, un silencio, bajarme de ese tren que llamamos vida y que a veces va tan rápido que no sabes si te desconectas y tienes que bajarte a tomar un respiro y verificar la dirección.

Por aquello de la conexión el internet y esas cosas voy un paso atrás actualizándote de este recorrido pero aquí te cuento lo que escribía a la salida de Atenas

Siento que estoy en un momento de cambio al inicio de una evolución, lo siento en mi ser, en mi necesidad de servir y expresarme de nuevas maneras y de buscar también nuevos guías y referentes.

Tantas cosas siento que van quedándome pequeñas.

Siento que voy saliendo de un cascarón para adentrarme aun desnuda a otra esfera.

¿Te pasa?

¿Sentir que estás tomando un giro, que te adentras en nuevas tierras y que eso es al mismo tiempo emocionante e intimidante?

¿Sientes que te entusiasma pero te dan un montón de nervios?

Lo he sentido también en personas que debo dejar atrás y esto lo he realizado en un par de ocasiones recientes, de esas que te dejan descolocada, así de esas que ¡BUM! es como si de repente miraras a la persona como siempre pero la vieras realmente por primera vez.

Y lo veo con curiosidad, segura de que hay algo que debo sacar de esto.

¿Qué necesito aprender? ¿Qué no he estado viendo? ¿Qué está queriendo llamar mi atención?

Es interesante esto de las relaciones con las personas y como en verdad sólo te están reflejando algo de ti.

De ti misma o de lecciones que debes aprender.

Hay que darle mil vueltas al espejo para saber que está reflejando.

Es curioso que además esto ocurra a las puertas de sentirme por iniciar una nueva etapa.

Richard Bach dice en su libro “Ilusiones” (que es precioso):

“Todas las personas y situaciones de tu vida ahí porque tú lo has convocado.

De ti de depende lo que resuelvas hacer con ellas”

Yo elijo cuestionar y aprender.

Entonces ¿Qué quiere decirme eso?

¿Qué parte de mi atrae a ciertas personas, o encuentros de este tipo con ellas, y qué querrá decirme de mi misma ahora?

¿Qué situaciones o personas te están retando a ti en tu vida en este momento y que lección tienes que aprender de ellas? 

Interesante verlo desde ese punto de vista ¿verdad?

Es como raro pero la verdad que a veces toca coachearse a uno mismo.

Yo siempre digo que:

“En esta vida, el que no te suma, que no te reste”

Pero ¿Dónde se pierde la neutralidad? ¿Dónde está el límite?

¿Qué personas te están hoy restando en tu vida? ¿Cómo?

En mi caso creo que ha llegado el momento en que el que no suma, ya está restando.

Wow, escribo esto al mismo tiempo que lo estoy realizando.

¡La neutralidad ya me resta!

Quiero en mi vida relaciones donde todos demos el 100% unos por otros, de corazón, sí, dando el todo por el todo.

Eso quiero, no tener que guardarme ni medirme en como doy ni en como recibo, en que te ofrezco o en que te pido.

Si me paro a tu lado puedes contar conmigo y si no estás en la misma disposición prefiero que no me tomes la energía ni tomes ese espacio, gracias.

¡Me decepcionan tremendamente las personas con dobles agendas!

Ya haré un escrito claro sobre “givers and takers”.

Dónde quiero llegar compartiéndote esto tan íntimo que me ocurre ahora es que cuando te sientes lista para un cambio, para una evolución, tienes que fijarte quienes están a tu alrededor.

Es un momento vulnerable donde debes rodearte de personas genuinamente interesadas por ti.

No todas tus tribus son para todas las etapas de tu vida, y bueno, está bien.

Me lo dice Atenas, una ciudad grandiosa que ha visto pasar por sus calles y templos tantas tribus diferentes en cada momento de su historia.

Y mientras aun recuerdo la sombra de las columnas de sus templos sobre mi, que fueron golpeados por quien no los quisieron o entendieron bien, Atenas me susurra:

“Acompáñate de personas que van a apoyarte para dar el salto y quieren estar ahora y al otro lado contigo, personas a las que real y verdaderamente le importas, porque necesitas más que nunca a quienes van a ser viento bajo tus alas para mantenerte sólida y erguida como yo, por muchos años por venir.”

¿Quiénes son esas personas en tu vida que son viento bajo tus alas y te ayudan a levantarte sólida y segura?

¿Dónde están ahora?

¿Cómo puedes estrechar más esas relaciones?

Y mantente pendiente de las joyas que la vida nos entrega escondidas.

¿Qué pequeña o gran lección aguarda para ser aprendida en cada cosa que te ocurre?

Avanzo abierta a una nueva voz, un nuevo camino, nuevas oportunidades y nuevas tribus.

Creo que esa es la gran lección que me ha dejado esta primera parte de mi viaje a Grecia: Encuentra tu verdadera tribu.

Me la llevo mientras dejo a Atenas tras la estola de espuma blanca del inmenso ferry que me lleva a Santorini.

Con emoción y nervios a la vez, con ansías y dudas, pero voy, y justamente por eso ando buscando en este viaje los fundamentos y las bases empezando con los de la propia civilización.

Siempre hay tanta magia y sabiduría en las ciudades históricas…

Aquí abajo te comparto algunas de mis fotos en Atenas y me encantará que me cuentes en tus comentarios lo que te llega con esta pregunta…

¿Cómo es y dónde está TU TRIBU?

Un abrazo, p.-

En unos días te aviso de mi escrito en Santorini y una experiencia super loca y extraña que sentí.

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Atenas

La relación que cambió mi vida

Lola mi chihuahua

Lo digo generalmente en tono de broma, pero es la pura verdad, esta es la relación más estable que he tenido en mi vida.

En un mundo cada vez más enfocado en uno mismo, donde parece que llega un momento en que los planetas giran alrededor de tu ombligo y las relaciones son complicadas, ella me enseñó a poner mi corazón y mi atención fuera de mi y me enseñó a querer y ser querida sin reservas en el momento en que lo necesitaba.

Hoy cumple Lola quince años y cada día le doy gracias a Dios porque está conmigo, y está bien.

Quisiera decirte que son quince primaveras pero se que son otoños. (ay, se me están aguando los ojos)

Rompiendo pronósticos aquí sigue conmigo, canosa, encorbadita, las patitas algo encogidas y bastante destentada, pero oye y ve y camina, juega, come bien, es cariñosa, cada vez más celosa de nuestro tiempo juntas y me llena el corazón cada día.

Me llena el corazón cuando me recibe al llegar y espera paciente a que salude a las niñas y luego le toque a ella.

Cuando ve que me siento a ver tele o en la compu y me pide que la suba para acostarse encima.

Cuando se deja cargar y hacer monerías por mis hijas y me mira con ojos “esto sólo lo permito por ti”

Cuando a las 10 de la noche ya empieza a buscarme y me pone cara de “ya vámonos a dormir”.

Porque llevamos 15 años durmiendo juntas, las dos acurrucadas la una a la otra y pegadas compartiendo el espacio y el ritmo de la respiración y el corazón.

Quiero celebrar su cumpleaños por todo lo alto y al mismo tiempo me da un miedo terrible.

Miedo del espacio que puede dejar en mi cama, en mi corazón y sobretodo en mi vida.

A veces la miro, y le digo, “el día que te canses te puedes ir”, lo digo con la boca muy pequeña, porque a veces la veo cansadita y me da por pensar que ella es capaz de ser eterna por mí. Por no dejarme. Como si ella se sintiera parte de mí, como si nos turnaremos en quien es la mamá de quien.

Hoy, esto es un tributo a ella con retajos de los que ya le he dedicado

Porque cuando mi chiquitica llegó a mi vida vino para cambiarla.

Me volví más paciente, más tolerante y menos enfocada en mí misma.

A Lola le dediqué mi primera entrada a este blog, el 8 de mayo del 2006 y ahí conté como me robó el corazón de la que aquí te rescato como llegó a mi vida y en esa entrada podrás, si quieres, ver la terrible experiencia que pasamos juntas y que nos volvió inseparables.

Nuestra historia empezó a escribirse a finales de diciembre del 2003 cuando para sorpresa de todos salí con que quería un perro, y para colmo… ¡¡un chihuahua!!

Para enteder mejor la situación tienes que visualizar a una persona vive sola, se identificaba con Carrie Bradshaw y que por 30 años dijo que por debajo de medio metro no quería saber de nada.

Ni perros, ni gatos, ni loros, ni conejos, ¡¡ni bebes!!

Que la mejor mascota es un pez, porque el día que te cansas “you just flush it!” y, de repente, ahí estaba yo en la casa de mi madre en esas conversas debajo del árbol navideño que nos damos todas desparramadas en el sofá blanco mientras mi madre dice “ciudado con esos pies tan sucios”.

La verdad que después de las risas de lo que pensaron era una broma, no le dieron a mi relación con mi can un futuro mas lejano de los dos meses.

Y ahí me fui, con anuncio de periódico en mano y mi amiga Peggy y su experiencia en la raza, que menos mal me dejé aconsejar porque si no en la primera visita me hubiera llevado un chihuahua 20%- Beagle 80%.

Y desde entonces ha sido mi compañera en todas las historias y reinvenciones de mi vida.

Me ha aguantado viajes en mi soltería donde la dejaba hasta por tres semanas en casas adoptivas, siempre buenas amigas como Gaby que ha sido su madrina tantas veces y en los cuales la llamaba casi todas las noches por teléfono, ya sé, suena de lo mas tonto ahora que lo escribo pero te juro que tenía todo el sentido para mi en ese momento.

Mi pequeña, siempre mi complice.

Mi compañera por tantas horas en el estudio de pintura y en mi restaurante La Bohème.

Se aguantó un novio que le robaba espacio en la cama y con el que, además, terminé casándome.

Viajó en una incomoda caja en el área de equipaje de una avioneta de ida y vuelta semanal a Bocas del Toro por todo el año que vivimos en la isla.

También juntas vivimos varias mudanzas, una hija, luego otra, en fin, que ha estado conmigo en todos los momentos este chorro de años juntas.

Abrazadas pasamos toda mi quimioterapia y también todos sus achaques.

Porque podemos sentirnos mutuamente.

Todavía, es el recibimiento más efusivo que me dan al llegar a casa y la que más tiempo aguanta acurrucada conmigo.

Tener una mascota no es un juguete, un capricho o una moda. Es un espacio que haces en tu vida para otro ser que te toma totalmente en serio y merece lo mismo de ti.

Hay un amor y un lazo que se forma que es increíble.

Increíble porque no sabes como es que sin decirte una palabra te entiendes.

Increíble porque sin darte un beso o un abrazo o intercambiar un “te quiero” te sabes amada.

Increíble porque un ser tan diferente a ti se siente tan parte tuya.

Si tu hijo quiere un juguete comprarle eso, un juguete nuevo, si tú compras una mascota para tu casa que lo hagas con la conciencia que recibes un nuevo hijo para brindarle hogar.

Mi Lola y yo hicimos familia mucho antes de yo formar la mía propia y seguimos siendo familia, y me encanta.

Mi Lola… mi chiquitica… ¡te quiero!

La foto de arriba es de nuestros primeros días juntas, y como la de abajo tengo miles a través de estos años, acurrucadas juntas las dos, una delicia absoluta cada día.

Feliz cumpleaños.

Y bueno, gracias por leer este tributo a mi Lola y si tienes una mascota con quien tengas una relación así me encantará que me cuentes aquí tu historia

Un abrazo, p.-

chihuahua

Hablemos de tus miedos

miedos

Todo lo que quieres para ti está al otro lado de tus miedos.

Eso en el fondo ya lo sabes ¿verdad?

Pero que susto enfrentarnos a nuestros miedos ¿cierto? Cuantas vueltas les damos para postergar ese encuentro y así evitar hacerles frente.

Cuantas veces autosaboteamos nuestros proyectos e inventamos excusas de por qué no es el momento, o nos falta algo, o no se puede, y todas esas historias que parecieran tan razonables y que tan bien podemos sustentar pero, en verdad, son sólo para cubrir lo que nos pasa: que tenemos miedo.

Nelson Maldela dijo “No es el más valiente el que no tiene miedo sino el que sabe conquistarlos” y por ahí también dijo que el coraje no es la ausencia de miedo sino triunfar a pesar de ellos.

Por eso te traigo este escrito, para que no te gastes en querer tus miedos antes de avanzar sino que los entiendas, para que los identifiques y así puedas seguir imparable porque tendrás la mejor arma contra los miedos inmovilizadores: LA INFORMACION.

Hay distintos miedos que nos invaden y que nos frenan a la hora de emprender pero, todos los miedos existentes, si les sigues la cola tienen la misma raíz en dos miedos universales.

  1. No soy suficientemente buena.

  2. Seré rechazada.

Vamos a hablar de los miedos más comunes al emprender a continuación pero, primero, es importante poner a estos dos en el contexto de tu vida.

Estos dos miedos son universales, o sea, los tiene todo el mundo y son naturales.

Realmente naturales.

Tú estás programada por naturaleza para sentir estos miedos porque son el sistema de alarma para tu supervivencia que esta encriptado en una pequeña glándula en tu cerebro que se llama la amígdala.

La amígdala pertenece a tu cerebro primitivo, el que nos viene desde la época de las cavernas, yo tampoco sé porque este no ha evolucionado a cerebro 2.0 o algo así, pero es lo hay y mejor entenderlo.

En la época de las cavernas nos movíamos en tribus, la tribu se necesitaba para sobrevivir: cazar, cuidarse, protegerse, comer, reproducirse y demás y, la única garantía de nuestra supervivencia, era pertenecer a una tribu. Ser excluido de ella era un peligro mortal que se daba la mano con los leones cavernarios.

Hoy en día, esa parte primitiva de nuestro cerebro, se activa igual cuando sentimos que por nuestro emprendimiento vamos a ser juzgados y rechazados por los demás (la tribu).

De alguna manera se nos dispara que es lo peor que nos puede pasar, ya que para esta parte de tu cerebro es automático y natural hacer el siguiente enlace

“¿Qué? ¿Vas a hacer algo donde te expongas y te pueden rechazar? Porque recuerda… rechazo=peligro de muerte. ¡Mejor no hagas nada!

Y, claro, así cualquiera se paraliza antes lanzarse a algo nuevo o diferente.

Ahora voy a presentarte las ramificaciones de estos miedos para que veas como se presentan en los más comunes cuando estamos pensando en emprender.

Miedo # 1: No soy suficiente.

Este es uno de los miedos más comunes en cualquier aspecto de tu vida y, al momento de emprender, también se le conoce como el Síndrome del Impostor. Es pensar y sentir que no vas a estar a la altura, que no estás preparada para presentarte como referente y que no te mereces ni tienes la suficiente capacidad para el lugar.

La verdad es que no tienes que ser perfecta, ni saberlo todo, ni ser la más destacada para poder presentar algo útil a personas que están un paso más atrás que tú y se nutrirán de lo que tú ya sabes.

Como te comenté, este es un miedo universal así que le da a todo el mundo en todos los niveles y saldrá en muchas etapas de tu vida, espero que saber esto te ayude a identificarlo y no entrar en angustia frente a él.

Todo el mundo empieza un día sin experiencia, siempre hay alguien más experimentado que uno y hasta al más exitoso también le entra esta duda.

Es natural.

Nos pasa a todos.

Respira

Sigue avanzando.

Miedo # 2 Aún no está perfecto

Aquello de “es que a mí me gusta que todo esté perfecto” es darle más vueltas de las necesarias para dar el salto.

Una cosa es buscar calidad y otra el perfeccionismo, que es sólo una manera de procrastinación.

Es una fachada y excusa para no lanzarte y no enfrentarte de una vez por todas a la realidad.

Deja de esperar a que tengas otro diploma, una web perfecta, el logo divino, la presentación más pulida, el nicho más definido, la última aplicación o los resultados de otra encuesta más.

Síguele la cola a tu proceso de pensamiento y verás que llegas de nuevo a los dos miedos universales de que no seas suficientemente buena y que te rechacen. Eso sólo lo podrás ver cuando realmente salgas, te presentes, busques clientes y pruebes lo que haces. Siempre, siempre, puedes mejorar los detalles en el camino

¡Lánzate ya!

Miedo #3 Miedo al fracaso

El miedo al fracaso es de lo más paralizante.

Te quedas congelada montándote una película mental terrible que sólo hace que de nuevo se dispare tu amígdala, te invada la sensación de que serás la burla o la decepción de tus pares, te proyectes rechazada por tu tribu y lista a morir en las fauces de un oso cavernario.

La verdad es que, aun si fracasas, la vida sigue.

A veces uno gana, a veces uno aprende.

Y nunca aprenderás más que a través del fracaso.

Toda persona de éxito lo ha logrado a punta de fracasar y corregir, de recibir un no detrás de otro y hacer los ajustes necesarios hasta salir adelante.

El fracaso no es el final del camino. Caerse no es el problema. El problema es no levantarte de nuevo.

De cada fracaso saldrás siempre más fuerte y sabia si encuentras la lección y aprendes de ella.

  • ¿Qué salió mal?
  • ¿Cuál es mi parte de responsabilidad en eso?
  • ¿Qué pude haber hecho mejor?
  • ¿Qué haré la próxima vez?
  • Y ya está. Es lo que hay. Lección aprendida y sigues.

Miedo #4 Miedo al éxito

Aunque parezca irónico hay veces que lo que nos frena es el miedo a que tengamos éxito.

Los miedos son una angustia que nos invade producto de una proyección mental que nos hacemos donde perdemos el control de la situación.

En este caso empezamos a imaginarnos que nos llegan más clientes de los que seremos capaces de manejar, no podremos salir con la familia y los amigos, perderemos libertad, el manejo del dinero será un problema, tendremos que buscar ayuda, contratar un equipo y, además, no encajaremos más en nuestros grupos cercanos porque estaremos a otro nivel y, de alguna manera, tendremos que dejar nuestra tribu ¿viste a dónde llegamos de nuevo, no?

Debido a este miedo, pensamos y actuamos más pequeño de lo que sabemos que podemos porque es más “seguro”.

Aquí es bueno que busques un modelo que ya esté donde tú te encaminas y veas como tiene estructurado sus procesos para que puedas planificarte y sentirte en control, también busca nuevas tribus, otras personas que tengan tu mentalidad ganadora y que te reten e inspiren a ser mejor y llegar más lejos continuamente.

Hay diferentes tribus para diferentes etapas de tu camino y eso está bien.

Este escrito está para que sepas que no estás sola y que no eres un bicho raro o débil por tener estos miedos.

Hay miedos intrínsecos que van a aflorar en ti en algún momento como afloran en todos.

La información -saber qué te está pasando y por qué-, es el mejor arma contra los miedos.

Ahora sabes cuáles te dan y qué hay detrás de ellos, sólo tienes que respirar y seguir adelante, con todo y tus miedos, como una verdadera valiente

Sigue avanzando imparable y lánzate a emprender.

¡La vida que tú quieres te está esperando!

  • ¿Cuál de estos miedos es con el que más te identificas?
  • ¿De qué te esta previniendo tu miedo?
  • ¿Qué acción sabes que puedes tomar que te demostrará que es sólo un miedo?

Me encantará saber tus respuestas y cual ha sido tu mayor descubrimiento respecto a tus miedos a emprender.

Un abrazo, p.-

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Cómo descubrí mi propósito y también puedes hacerlo tú

propósito

Creo que he estado tan emocionada de cómo contar esta parte que no sabía por donde empezar.

Bueno, primero por agradecer tantos comentarios tan lindos y compartirme tantas experiencias tuyas y acompañarme cuando te conté cuando perdí mi norte y estar ahí para escucharme al contarte cómo encontrar mi propósito me salvó la vida.

Quiero que sepas que te veo, te siento y  te entiendo.

Sentirte que todo está más o menos bien, pero que andas sin rumbo, es una sensación sobreacogedora y requiere valor aceptarlo y tomar consciencia, en vez de rellenar el día con ocupaciones que nos hagan sentir que “hacemos algo”, cuando en verdad sabemos que eso es mantenernos ocupadas, no avanzando hacia ningún lado.

Es sofocante sentirte que pasas por la vida pero que no te sientes realmente apasionado por lo que haces y que no puedas responderte a cabalidad ni quién eres, ni para qué estás aquí o cómo puedes hacer un impacto y dejar un legado.

Recuerdo cuando yo me encontré al borde. Parada de frente en la encrucijada:

  1. Seguir por un camino relativamente conocido y que sabía podría con él, que no tendría mayores subidas o bajadas.
  2. Hacer lo que tuviera que hacer pero apostar por sentirme vibrar en mi vida, aunque incluyera darme tortazos.

¿Sabes? Estaba dispuesta a caerme mil veces y decidida levantarme de nuevo porque quería sentirme fluir con la vida, no pasando por ella.

De eso, de sentirme llevada a un lado a otro por las circunstancias, más que siendo yo la soberana de mi vida, ya tuve suficiente. ¿Te pasa? ¿Que quieres decir ¡ya! ¡hasta aquí y no más!?

Necesitaba pensar, ordenar mi ideas pero ¿pensar hasta cuándo? ¿cuánto más pensar?

¿Dónde está el límite entre pensar y sufrir parálisis por análisis?

Por esa época escuché eso de que el proceso para encontrar tu propósito no es intelectual, es EXPERIMENTAL, y los ojos se me abrieron como si me fueran a poner gotas. ¡Eso era! menos pensadora y más acción. Pero…

¿Qué acción tomar?

Porque claro, acción por acción también era meterte de nuevo en la rueda del hamster, así que el punto medio está en tomar acción sobre las bases pensadas a conciencia.

Ya sé, suena como a medio trabalenguas pero devoré mucha información y me llevó a un punto de partida tan elemental y sabio como la antigua Grecia…

“conecte a ti mismo”

Y eso fue lo que hice. Empecé a indagar bien cuales eran mis valores y sobretodo mis necesidades humanas. Me di cuenta como la variedad es importante para mi así que un trabajo rutinario me apagaría, pero también lo es la certeza, así que debía emprender algo que me permitiera la novedad pero que estuviera estructurado con un nivel de estabilidad.

Suena contradictorio per no es tan difícil cuando aprendes a sacar tu propia fórmula.

Y me di cuenta de lo importante que para mí es crecer.

Si no estoy creciendo estoy muriendo.

Gran parte de lo que ví que me había ocurrido es que dejé de crecer. Me sentía que había llegado, o que no había por donde agarrar y me quedé sostenida en un sólo sitio, en un sitio seguro limitando a ser más pequeña de lo que podía ser, y así me empecé a apagar.

Aprender a identificar estas necesidades y como se relacionaban conmigo me dio una bases sólidas, los cimientos para empezar a construir.

Y no sólo me refiero a lo profesional, estos son bases alienadas conmigo en todos los aspectos. Y descubrirlas me ha permitido una congruencia en todo sentido. Sobre esto construyo y tomo mis decisiones desde en que me divierto hasta que tipo de conversaciones tengo.

Pero soy sincera, también vinieron muchos “No sé”

¿Para que soy particularmente buena?

Bueno, para muchas cosas, pero no sé bien cual decirte en particular.

¿Qué me apasiona?

Bueno, siempre me han gustado muchas cosas pero no sabría decir que me apasiona actualmente. ¿Lo de siempre? Ah ¿no?

Hasta que me hice las preguntas indicadas y encontré las respuestas correctas.

Y fue allí donde descubrí mi pasión por el crecimiento personal, el manejo de las emociones y el control sobre uno mismo, mi pasión por apoyar a otros y que me encanta estar creando proyectos nuevos y ponerlos a andar, que vibro con cierto tipo de ideas y me puedo trasnochar haciéndolas.

¿Cómo aporto a otros a través de ello?

Bueno, descubrí que, por encima de pintar, escribir, hacer instalaciones, crear juegos imaginarios, crear negocios  o trabajar con otras personas en su norte, su propósito y llevar su vida y sus proyectos al nuevo nivel, jugar con mis hijas o dar talleres, por encima de todo eso…

¡soy una creadora de historias!

Tejo las mías, tejo las tuyas, encuentro los hilos conductores y deshago los nudos. Veo la historia desde diferentes ángulos y puedo armar sus piezas para visualizar diferentes resultados. Tejo mi historia y la tuya para hacerlas fascinantes.

Porque esas son las historias que me gustan crear: FASCINANTES. Que de historias BLA ya hay demasiadas en este mundo.

En el camino desenmascaré muchos mitos, miedos y presiones que nos ponen en esto de vivir en propósito. ¡Algunos grandes como una casa! De esos que nos han paralizado más que motivarnos y pesan más que un piano de cola.

Y me di cuenta que el camino que crucé y me llevó a vivir hoy en propósito, fue sistemáticamente el mismo por el cual pude guiar a otras personas, estupendas y ávidas de vivir con dirección, que estaban fritas de de una vida BLA y querían encender la chispa y crear algo más grande para ellas.

¿A ti te pasa que te sientes que pasas por la vida pero que no te sientes realmente apasionado por lo que haces?

En ese caso…

¿Imaginas como sería levantarte cada mañana sintiéndote con dirección?
¿Sintiéndote alineado con tu propósito y viviendo la vida que realmente quieres para ti?

Bueno, yo he visto en mí el cambio tan grande y lo enamorada que estoy de mi vida (y no te digo que todos los días sean una cama de rosas, hay piedras ¡y muchas! pero me encanta mi camino) y creo tanto que esto, que he creado algo especial, con todo mi cariño y esmero, para ayudarte a salir de la parálisis por análisis y de la ansiedad de la duda.

Yo sé lo valioso que es cuando alguien te condensa y canaliza la información y te señala un camino en esta era loca de la sobre exposición y el exceso de información accesible, y yo he querido hacer lo mismo para ti, darte la mano y guiarte a reconectar contigo misma..

Porque estar alineado con tu norte y tu propósito te permite tomar las decisiones correctas en tu negocio, carrera, relaciones y cualquier otra área de tu vida, es finalmente sentirte con dirección y apasionado con tu vida.

Por eso, después de rondarme mucho en la cabeza cómo poder apoyar a más gente en este camino, con mucho orgullo (y con muchísimos nervios también), te traigo un programa que creé pensando en ti. Viéndome en ti, sintiéndote y queriendo apoyarte. Lo he hecho porque yo caminé cada uno de estos pasos y creo en esto.

Te presentó a mi PROGRAMA ON-LINE: ENCUENTRA TU NORTE Y TU PROPOSITO, que es fuerte, contenedor y certero. Que es ameno, directo y práctico. Donde con sólo media hora, una vez a la semana por cuatro semanas, te guío a tu ritmo y te comparto el camino para encontrar tu norte y tu propósito, dejes de sentirte llena de “no sé” y tengas claridad.

Son cuatro módulos que llegarán a tu email con un enlace al audio del tema que podrás escuchar en cualquier momento, este curso es totalmente a tu ritmo, cuatro ejercicios prácticos de lo más esclarecedores y un foro privado para recibir apoyo y contar con una comunidad que entiende por lo que estás pasando y está en el mismo camino contigo.

Pero puedes ver todo con detalle AQUI o a través del enlace de esta imagen

Me va a encantar acompañarte y de todo corazón te agradezco que también me apoyes en esta aventura, viendo si es para ti y embarcándote conmigo y, compartiendo esto con quien creas que encontrar su norte y dirección  le hará el cambio hacia una vida que amen todos lo días.

Estoy emocionada de verdad, ha sido tan importante este camino para mi, que lo quisiera para ti.

Un abrazo, p.-

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¿Tu cuerpo no te sigue tu ritmo? Cómo hacer un nuevo pacto con tu cuerpo

¿Sientes que tu cuerpo no siempre te sigue el ritmo y que a veces te frena en tu planes? Te entiendo totalmente, también me ha pasado, por eso voy a compartirte como hacer un nuevo pacto con tu cuerpo.

Este ha sido un tema recurrente con diferentes clientes en las sesiones de esta semana ¿Casualidades? No sé (no creo en ellas), pero por eso me siento llamada a traerte este tema hoy.

Y es que hay veces que tenemos ideas, proyectos, planes y ritmos donde estamos metidos en modo acción acción y de repente, nos enfermamos, tenemos dolores o se nos resiente el cuerpo.

La actitud errada en estas situaciones es la de “a mi esto no me va parar, dos pastillas y seguimos”

El error esta en tratar al cuerpo como simplemente nuestro vehículo y casi en una categoría inferior respecto a nosotros mismos y nuestros planes de vida.

Yo aprendi a la dura a tener una relación diferente con mi cuerpo.

A no sólo tratarlo como igual sino a darle la prioridad que necesita.

Seamos crudos.

Si dañas la maquina el que pierdes eres tu, y si encima la revientas… pues ya sabes, sin cuerpo no hay vida extraordinaria ni nada de eso, se acabo la historia.

Vamos, que REALMENTE lo que mas te conviene, por encima de cualquier cosa, es que el cuerpo te dure, ¡y lo mejor posible!

Yo hice este nuevo pacto con mi cuerpo cuando me diagnosticaron cáncer y te invito a que tú también lo hagas.

Ponte a un lado de tu cuerpo y preguntale casi como a un hijo, definitivamente como tu compañero mas preciado.

  • ¿Qué necesitas?
  • ¿Qué puedo hacer por ti hoy?
  • ¿Qué me estas pidiendo?
  • ¿Dónde te estoy fallando o no te estoy dando el mejor apoyo?
  • ¿Qué puedo hacer yo por ti para tu puedas funcionar mejor?
  • ¿Cómo te ayudo?

 

Entonces, el cuerpo que es tan agradecido, sí será tu mejor vehículo y el mejor socio para que puedas alcanzar todos tus planes y metas.

Te invito a veas como honré a mi cuerpo y el nuevo pacto que hice con él antes de entrar a una batalla contra el cáncer y que ha sido el mejor pacto que he podido establecer desde entonces para mantenerme sana y al mismo tiempo imparable.

Rescato este escrito para ti porque es un tema igual de vigente entonces como ahora y siempre.

Un nuevo pacto con mi cuerpo

(escrito original en Marzo del 2015)

tu cuerpo paola schmitt

A una semana que comenzar mi primer tratamiento de quimioterapia este es el pacto que he hecho con mi cuerpo. Mi nueva alianza.

Y es que de repente estoy dejando de ver mi yo interno y externo como un todo y lo estoy viendo como dos entes a parte que van a todos lados juntos, esta nueva perspectiva me ha despertado una conciencia a otro nivel.

Así es como veo ahora a este cuerpito tropical que lleva 42 años siguiéndome el trote sin chistar y que en sólo en una semana lo han inyectado de los venenos más fuertes y medicamentos mas complejos.

Todo eso por ir en busca de una célula cancerosa que pueda haber quedado suelta por ahí estoy sometiendo a todas las demás a una carga sin igual.

 

Y aun así, cuando me preguntan como estoy contesto: “¡Súúúúper!” porque claro, con lo que esperaba estoy súper bien, aunque en verdad me siento como si me hubieran dejado caer un piano de cola encima desde un cuarto piso.

Mis encías sangran, mis intestinos se inflaman, me duele la espalda como si llevara una chaqueta de clavos, me faltan fuerza,  pero sigo andando. Mi piel se reseca y encima ¡me estoy llenando de granos! (a estas alturas de la vida… peor que una adolescente… lo que hay que aguantar…) pero aun así considero que estoy súúúúper y, no puedo dejar de darle las gracias a mi cuerpo.

Gracias a mi cuerpo por, contra todo pronostico, aguantar la quimioterapia como un campeón y combatir sus peores efectos secundarios sin dejar que lleguen a mí.

Gracias por jurar proteger mi ánimo a punta de mantenerse inquebrantable físicamente a pesar de la lucha que libra.

Gracias por decirme: Con esto ¡podemos! Estoy contigo ¡Yo te cubro! (Lo escribo y me están dando ganas de llorar)

Y es que eso de “poner el cuerpo” lo ha llevado parejo en esta vida.

paola schmitt tu cuerpo

Por diferentes razones he pasado por más de 8 operaciones y se ha dejado someter a cortes y cosidas regenerando tejidos, eludiendo infecciones y reponiéndose óptimamente, a pesar del poco descanso que le doy y lo mucho que le exijo.

Sólo en lo que va de año le han operado 2 veces, le han inyectado las venas de dosis galopantes de antibióticos, yodo y líquido radiactivo, además de la quimioterapia a la que se verá sometido por varios meses, y me ha mantenido funcional al punto que si no lo cuento ni se nota.

PERO, EN VERDAD…

¿QUIÉN PUEDE DECIR QUE TRATA A SU CUERPO LO MEJOR POSIBLE?

Miro y veo que en esta vida, al mío, le he hecho pasar hambre o excesos y lo cargo corto de sueño la mayor parte del tiempo.

Le doy menos agua del que requiere y más sol del que necesita.

Al menos lo alimento sano porque lo que es ocuparme por su desarrollo y tonificación muscular no es lo mío, pero bien le recrimino que se deje caer por la gravedad.

Le hablo como jamás dejaría que le hablaran a mis hijas ¡Pero que ojeras! ¡Bien podrías tener esa cola más parada! ¡Mete la panza! ¡Párate! ¿¡Estas llorando!? Dije que ¡Ahora!

Le exijo que se porte a la altura y le demando más, siempre más, y ahí está él. Que no se ha dejado tumbar por ninguna enfermedad (excluyendo este cancercito pero vamos, a cualquiera se le escapa un tiro ¿no?).

Ha aguantado THS de 47 sin reventarse, lo he tirado de paracaídas sin infartarse, lo he sometido a N atmosferas de presión por ir a ver peces al fondo del puñetero mar.

Lo he estrellado más de un par de veces con auto y todo y ha aguantado golpes y caídas sin romperse un hueso.

Y encima le recrimino todo el día que se está llenando de canas y arrugas.

Me ha dado dos hijas preciosas que gestó pasándolo bastante mal pero desarrollando dos preciosuras completamente sanas.

Recientes exámenes han demostrado que tengo tal desbalance de hongos y bacterias en los intestinos que mi sistema inmunológico trabaja como degenerado día y noche para que encima yo le diga a todo el mundo: es que mi sistema digestivo no funciona y es una mierda.

¿Cuántas veces no somos desagradecidos y autocríticos en exceso con nuestro cuerpo?

Hoy veo a mi cuerpo como mi compañero de duras batallas, el que realmente ha hecho frente por mí siempre. El que ha puesto su carne para el cañón y el que a pesar de mi trato me sigue diciendo: Con esto ¡Podemos! Yo estoy contigo.

Por eso este es el pacto que hago contigo desde hoy…

Voy a respetar tus tiempos de regeneración.

Voy a doblegar al comandante y parar por ti cuando lo necesites.

Voy a darte descanso por encima del llamado de cualquiera.

Vas a ser mi prioridad por encima de las urgencias.

Voy a darte ilusiones y apapuchos.

Voy a darte lo que necesitas, me guste a mí o no, le guste a otros o no.

Mi pacto contigo es un pacto de no agresión.

Voy a cuidarte y voy a honrarte por ésta y todas las batallas que luchas por mí.

Hoy yo te digo a ti:

“Descansa. Con esto ¡Podemos! Estoy contigo. ¡Yo te cubro!”

¡Compártelo para difundir que debemos ver nuestros cuerpos con una nueva perspectiva y hacer nuevos pactos de no agresión ! 

Sobre todo haz tu nuevo pacto con tu cuerpo y… ¿Qué puedes hacer desde hoy para apoyar mejor a tu cuerpo?

Un abrazo, p.-

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Adiós y gracias. La mejor manera de despedir el año

despedir el año

El 2016 está a punto de salir por la puerta trasera y nos relamemos con el 2017 y las ganas de hacerlo nuestro año y, con este ejercicio, podrás despedir el año con los mejores cimientos para el que viene ¿Estás lista para agarrar el toro por los cuernos y hacer este ejercicio revelador?

Este año ha sido revolucionario para mi. Excitante, retador, planeado e inesperado. Sobre todo lleno de lecciones sobre mi misma.

Ahora, si eres algo como yo, exigente conmigo misma, ya estás levantando la barra y preparándote para alcanzar nuevos logros en este año por venir.

Puede que estés puliendo tus proyectos y viendo los requisitos necesarios para asegurar que los cumplas.

Más definición por aquí, mejor cálculos por allá, estructuración de tiempo, recursos, retos y beneficios, vamos, que te pican las manos por estrenar agenda.

Aunque es fantástico que le tengamos tantas ganas a este año nuevo, que estemos preparando sueños y planes que arrancan en enero, hoy vengo a compartirte la mejor manera de evaluar este año que está terminando y, antes de que desaparezca, dedícale  un tiempo, así como quien diría una salida para un café con un amigo.

Despídelo con el cariño y respeto que le dedicarías a alguien que te ayudo a crecer.

Porque, aun cuando sus métodos no siempre hayan sido los que hubieras elegido, las lecciones que tienes hoy te hacen más fuerte y más sabia de lo que eras un año atrás.

Estoy segura que das para mucho más, pero cuando tenemos los ojos constantemente en el horizonte perdemos de vista el camino que hemos recorrido, lo que es sumamente importante para mantener la dirección en el futuro.

Así que te invito a que reflexiones sobre tus logros y retos de este año 2016, que apartes un tiempo a solas con él y lo evalúes.

Tú en diciembre el 2015

Yo suelo cerrar los ojos y visualizarme un año atrás, a finales de diciembre del año anterior, si haces lo mismo, ¿Qué contestarías a estas preguntas? Si lo reflexionas por escrito se vuelve todavía una experiencia más poderosa

  1. ¿Qué era lo más presente para ti en diciembre del 2015?
  2. ¿Cuáles eran tus metas y sueños para el año que venía?
  3. ¿Qué retos enfrentabas entonces?
  4. ¿Qué miedos?
  5. ¿Cómo estaban tus proyectos, tu familia, tus amigos, tu salud?
  6. ¿Qué se veía tan grande entonces que ahora se ve tan pequeño?

En estos doce meses muchas cosas ocurrieron en tu vida, algunas planeadas, otras algo probables y también las que fueron totales sorpresas, y en todas estuviste tú.

Hoy estás aquí, con un montón de conocimiento nuevo sobre ti misma producto de aciertos y errores en este tiempo. Reconócetelo. Te lo mereces.

Tú en diciembre del 2016

Tus Logros

Mirando hoy hacia atrás, si recorres de nuevo la historia recuerdas lo que hiciste

  1. ¿De qué es lo que estás más orgullosa este año?
  2. ¿Cuál fue tu mayor logro o superación?
  3. ¿Qué requirió de ti?
  4. ¿Cuál sería el logro de este año por el que te pondrías una medallita que dijera “lo hice”?
  5. ¿Qué viviste que te da una gran satisfacción?

    Date a ti misma una palmada en la espalda y sonríete, lo hiciste bien.

Tus Retos

Seguramente el 2016 también te trajo bajo el brazo sus retos. Batallas que libraste, miedos a los que te enfrentaste, situaciones que te desafiaron e imprevistos o personas que te descolocaron.

Este es un buen momento para, antes de cambiar de agenda, evaluar qué no salió como queríamos, cuando no nos manejamos de la mejor manera y qué no volverías a hacer.

Ten en cuenta que uno crece tanto o más con sus errores que con sus aciertos, así que nada es un error totalmente sino más bien un aprendizaje en una forma más dura.

Si sacáramos las lecciones de esos momentos, gracias a esas experiencias

  1. ¿Qué aprendiste a la dura que va a servirte en un futuro?
  2. ¿Qué harás diferente y que te quedó claro hacer, o no hacer, la próxima vez?
  3. Si tuvieras que extraer la lección más importante que sacaste de un reto o desacierto del 2016 y llevártela aprendida ¿Cuál sería?

Lo más importante del año

  1. Mirando para atrás, ¿Sobre que dirías que fue tu año? Ejemplos. Conexión, aprendizaje, coraje, balance, introspección, lanzamiento, organización, familia…
  2. Y la última pregunta y tal vez la más importante:
  3. ¿Cuál fue el mayor aprendizaje que tuviste este año?

 

Como te dije, tanto tú como yo, hoy somos más fuetes y más sabias. Tenemos más herramientas para el futuro, más certeza en nuestras acciones y más recursos para este año venidero para el que tenemos tantos planes.

Prepárate para el 2017 con toda tu ilusión mientras despides al 2016 como a un buen amigo que se va después de ayudarnos a crecer brindándonos tantas experiencias, es así como estarás mejor preparada para hacer los mejores planes asentada en todo lo que aprendiste este año.

De veras te recomiendo que hagas este ejercicio porque es de lo más revelador y ¿Quieres ayudar a otros hacer este estupendo balance? Pues te agradezco si ¡lo compartes! porque me encanta brindar las mejores herramientas que voy conociendo para que más personas puedan beneficiarse de ellas.

Mientras, de veras me encantará que me cuentes ¿Cuál fue la mayor lección que aprendiste tú este año?

Un beso enorme y

¡Felices Fiestas!

A por el 2017 ¡Hazlo tu año!

Con el cariño de siempre, p.-

(Este escrito me lo publicaron en la Revista ELLAS del diario La Prensa el 23 de diciembre del 2016 bajo el título “Adiós mi amigo 2016”)

PD. Si aun no eres parte de Mi Tribu Querida me encantaría que lo fueras subscribiéndote al blog ¡este año viene cargado de cosas estupendas que sólo envío por email!

La magia de la Navidad

Creo en la magia de la Navidad. Sobre todo creo en la elección de creer que la Navidad es mágica.

El 25 de diciembre puede ser un día más en el calendario o puedes elegir que sea un día especial y mágico.

Es tu opción.

A mí me encanta que se aun día para conectar y maravillarse con los niños, y dar rienda suelta a mi propia niña interior.

Perderme en sus sonrisas y su capacidad para creer en la magia, lo sorprendente, lo inesperado y como contienen toda la ilusión del mundo envuelta en el papel de cualquier regalo.

La imagen de quienes creen en la magia está en el rostro de los niños en las mañanas del 25 de diciembre. Saboréala. 

abriendregalos

 

Mientras, yo agradezco por estar aquí, un año más con mi familia viendo a mis hijas crecer y compartiendo.

Es un día hermoso para celebrar por los que están y brindar por quienes no nos acompañan sin dejar que su recuerdo nos empañe la celebración.

Esa también es tu opción

Un tiempo que agradezco que tengo sueños para el próximo año y confianza en que Dios y el Universo me sostienen y hay cosas que ni me imagino que me están esperando, igual que a ti.

Somos los mismo cada año bajo el árbol y al mismo tiempo somos tan diferentes…

navidad 24

Por eso quiero dedicarte estas palabras

Quiero desearte que estas fechas especiales y desearte que

¡¡TU NAVIDAD SEA MAGICA!!

Que bajo tu árbol se encuentren las sorpresas que la vida te aguarda para abrir.

Que te lleguen tus deseos pero, sobre todo,

QUE NO SE TE VAYAN NUNCA LAS GANAS DE DESEAR

Algo más, algo nuevo, algo mejor…

Más salud, más risas, más amigos…

Nuevas metas, relaciones renovadas…

Un presente y un futuro mejor, para ti, para todos…

Porque es tu fe, la magia y la fuerza de tus deseos lo que mueve el mundo

¡QUE EL 2017 SEA TU AÑO!

¡¡Felices Fiestas!!

navidadmagia

Gracias por estar aquí, este año nos esperan muchas cosas para compartir juntos.

Cosas mágicas. Así elijo creerlo.

Un abrazo y todo mi cariño, p.-

 

P.D. Si aun no eres parte de Mi Tribu Querida me encantaría que lo fueras subscribiéndote al blog. Nos permitirá estar más cerca y tengo cosas para ti que solo comparto por mail.

¡Cómo no enloquecer en Diciembre!

Ya estamos a mediados de Diciembre, viene la parte más intensa y hay veces que con cada Burrito Sabanero lo que entra por todo cuerpo es un corrientazo que podemos identificar como ¡estrés!

¿Quieres terminar con un diciembre más relajado y disfrutar de la temporada navideña sin ser arrollado por todo lo que conlleva las fechas?

Si esa es tu intención ¡Quiero ayudarte!

Y es que el ambiente navideño puede volverse una bola enorme de nieve que se nos avecina repleta de todas las cosas que hay que hacer por esta época. ¡Una verdadera avalancha de compromisos!

Voy compartirte “unas recetas de coaching” que me sirven y hacen la diferencia entre andar corriendo de un lado a otro como gallina sin cabeza a estar enfocada y serena mientras soluciono.

 Necesitarás lo siguiente

1) Hojas de papel

2) Lapiz y borrador

3) Agenda

4) Una hora (minimo)

Vamos a empezar a deshacer esa bola de nieve gigante en pequeñas bolitas que puedas manejar, eso se logra aplicando varias herramientas. La organización,  la asignacion de bloques de tiempo, la regla de 20% – 80% y la intención.

Los regalos.

Esto puede ser algo mucho más manejable simplemente con listas. Ellas te resolveran la mitad de los afanes. Este es uno de los momentos donde el 20% de tu esfuerzo va a producir el 80% del resultado en tu intención de un diciembre más relajado.

Lo mejor es comenzar a hacer las listas correspondientes por hoja: familia, niños, Santa, trabajo, vecinos, etc y ponerse a pensar antes de llegar a la calle. Es aquí donde aplicas la organización en pos de la felicidad

¿No te ha pasado que llegas al mall a comprar los regalos y despues de cinco agotadoras horas solo llevas dos, y ninguno de ellos para la persona que necesitabas?

Esto va a salvarte de verte en esas.

El tiempo que le dediques a pensar qué le vas a regalar a cada quién es proporcional a tu salud mental y emocional en estas fechas. Si tu listado está completo con las personas a quienes les vas a regalar junto con el qué, vas a ahorrarte un mundo de tiempo y de dinero (créeme), irás directo a lo que buscas.

¿Qué me pongo?

Ahora viene algo que a las mujeres muchas veces nos pone en corredera a último momento “¿Qué me pongo?”. Cuando las calles están atascadas y las tiendas atiborradas en gente es que nos encontramos con los nervios de punta ante un armario repleto y la sensación de que “no tengo nada que ponerme”.

Ya entró diciembre y es el momento de hacer tu lista de compromisos para los que tendrás que lucirte. Cenas empresariales, lanzamientos, graduaciones, bodas, Noche Buena y cualquiera adicional.

Nuestros armarios guardan más de que creemos así que es el momento ver qué tenemos, qué necesita lavandería o costurera y para qué fechas querríamos estrenar.

Haz una sección de armario con lo que tienes listo para usar según lo que tienes programado y, por si las moscas ¿Cuáles serían otras tres opciones que podrías usar en ocasiones adicionales que puedan sugirte?

Ya sabes que esta organización va a hacerte mucho más productiva y va a ahorrarte tiempo. Ahora hay que estirarla un poco más para aplicar lo bloques de tiempo y actividades.

Organización por bloques

Los bloques lo usaremos para agrupar actividades relacionadas de modo que las podamos hacer en un menor tiempo

¿Cuántas compras vas a hacer en un mall?

¿Cuántas compras puedes hacer en una misma tienda por departamento o tecnología?

¿Qué vueltas debes hacer en la calle? ¿En que áreas y que ruta sería la más secuencial?

¿Cuántas actividades van a requerir que estés probandote ropa?

¿Cuántos platos de comida puedes cocinar a un mismo tiempo?

¿Cuánto tiempo te toma y que amarios tendrás que revisar para ver qué se pondrá cada quién?

¿Cómo puedes dividir las listas de regalos más eficientemente?

Muchas veces el mayor agobio es la sensación de que no nos alcanza el tiempo, pero lo que ocurre es que nos afanamos cuando queremos hacerlo TODO a la vez.

Con las preguntas anteriores la gran avalancha y la super bola de nieve esta hecha pedacitos.

Cuando asignas actividades en bloques se vuelven proyectos aislados que vistos en individual son manejables.

¡Agenda!

Aquí llegamos al punto en que lo ponemos en la agenda, sí, asiganarle un día de la semana con su compromiso de modo que ataquemos un día y un bloque a la vez.

¿Qué día irás al mall a comprar los regalos de quién? Selecciona los necesario según las listas que tienes

¿Qué día y qué pendientes harás según qué ruta?

¿Qué día vas a revisar tu armario y seleccionar atuendos?

¿Qué día y a qué lugares irás a buscar la ropa que te haga falta? ¿Qué día llevarás todo lo que necesitas a la lavandería?

¿Qué día te dedicarás a cocinar?

 Asignale fecha a cada bloque y enfocate en hacer lo que tengas escrito para ese día dándote el tiempo y los espacios necesarios y verás como puedes fluir con todo.

No pienses en la avalancha completa, sabes que puedes vivir un día a la vez porque cada cosa tiene el suyo y se cumplirá en el momento que lo programaste.

La intención

Aplica con aplomo la intención

¿Cuál es mi intención el día de hoy? ¿Salir de qué compras? ¿Cocinar esto? ¿Visitar a alguien?

¿Qué está en tu agenda?

Determina tu intención y si la tienes presente y la sigues a lo largo del día irás saliendo de las  tareas una por una con serenidad.

Teniendo la intención presente los imprevistos del día no te desviarán de ella y al llegar la noche no te atacará ese remordimiento de “Me la pasé corriendo todo el día y al final no hice lo que quería haber hecho para hoy”

Designa una intención también sobre como vas a presentarte e interactuar en cada evento al que asistas.

¿Es una ocasión de evaluar el trabajo hecho?

¿Es para celebrar con gente que no te ves en años y ponerte un poco al día con cada quien?

¿Es para estar juntos en familia por las fechas?

Eso te permite entrar con la mejor disposición para cada evento y no terminar hablando de trabajo durante la cena familiar, dejar pasar la oportunidad de crecer como equipo de trabajo con las lecciones del año o entrar en temas controversiales en veladas que son con la intención de ser encuentros agradables.

¿Y tú?

Y no sería yo si no me despidiera diciendote ¿Qué día estas tú en tu agenda?

Separa un espacio con el mismo compromiso e intención para no “tener que hacer” nada.

Un espacio para que tú hagas lo que te provoque a ti ese día que no tenga que ver con tu lista de pendientes ni la de nadie más ¿un masaje? ¿una siesta? ¿comida con las amigas? ¿una pelicula? ¿un baño? ¿mirarte los pies?

El cuidado que te dediques a ti misma aumenta tu cuota de felicidad ¡ya!

En unas fechas tan agetreadas, la serenidad viene de un buen plan. Y ese plan va a permirtirte estar realmente presente en cada momento, física y mentalmente.

Diciembre es un mes lleno de muchos quehaceres pero tambien de actividades maravillosas, vívelas con serenidad para que no te pierdas la mágia de la Navidad.

Un abrazo, p.-

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