Viví un misterio y lo que concluí después

El fin de semana pasado viví un misterio, algo inesperado e inexplicable en un día en que todo parecía que iba a ser un paseo tranquilo de un grupo de amigos a pasar el día en la isla Taboga, pero tuvimos una experiencia increíble, así como de cuento de misterio.

Bueno, en verdad es un misterio, de esos de verdad verdad.

El mar estaba como un plato así que la navegada fluyó deliciosa, decidimos bajar al pueblo a dar una vuelta y nos encontramos mirando una casa abandonada donde un amigo había pasado su infancia en uno de sus apartamentos de alquiler.

Al verlo con esos ojotes de memorias infantiles y como ya sabes que a mí me va la onda de #bealittlecrazytoo propuse que encontráramos una manera de entrar para que recordara bien.

En verdad fue bien fácil, la puerta no estaba trancada. Sólo hubo que empujarla la verja de hierro y estábamos adentro.

Entramos y todo estaba super destartalado, algunas áreas muy destrozadas otras no tanto pero si cubierto de una gruesa capa de polvo sucio, y probablemente de otras cosas como heces y algunos cadaveres de pájaros, PERO, y esto es lo increíble. TODO estaba como si personas como de los años 90 se hubieran ido un día cualquiera para no volver más.

En uno de los cuartos las camas estaban hechas con sus colchas puestas, los cajones tenían la ropa, en las estanterías había rollos de papel higiénico y cremas, los zapatos alineados detrás de la puerta y las toallas colgadas.

Televisores, tostadoras, horno y nevera todo totalmente oxidado pero en su sitio. Los cubiertos y sartenes en la cocina. 

Los muebles venidos a menos por el tiempo, el salitre y lo que habrán soportado tras romperse las ventanas. 

Fue increíble, como entrar en una casa fantasma. 

A una cápsula del tiempo. 

A una vida ajena que quedó trucando sin explicación. 

A un misterio de verdad, verdad.

Había un viejo directorio de teléfonos, que estaba enterrado en mugre e irreconocible, con su viejo teléfono de disco arriba. Quería ver si podía ver alguna fecha pero solo estaba para abrirse por la mitad y los números ya tenían el 2 adelante por eso calculé los 90’s.

Ahora bien, como me dijo mi hija Mar al verme volver en medio pedazos… “mamá, ¿ya viste la curiosidad mató al gato?”

La casa era internamente de madera y ¿qué crees?

Pues ¡ZAS!

Que di un paso, crujió y en un segundo cedió el piso, atravesé el suelo y mi pierna entera quedó colgando en lo que veía a través del hueco que era la cocina del piso de abajo.

“Ni se acerquen” dije a medio cuerpo, es que medio gramo de peso más y nos veníamos los tres abajo.

Para salir de allí tuve que con cuidado sacar mi pierna y arrastrarme a gatas fuera de la habitación.

¿La verdad?

Yo estaba muerta de la risa, con pierna hecha un cristo y todo pero, vamos ¡Esto era de película! Así en plan experiencia surrealista ¡Fascinante!

Terminamos en el Centro de Salud y aunque les convencí de que no me pusieran la vacuna de tétanos ya aquí mi doctor me mandó a ponérmela y la de la tosferina también. Y eso ha sido material para toda una nueva historia pero cuatro días más tarde ya me vacuné.

¿Sabes qué? Aunque me dejasen el trasero hecho un colador a punta de inyecciones me pareció lo ¡¡MAXIMO!!

Justamente veníamos hablando todo el día de la palabra SERENDIPITY y este fue ¡el mejor ejemplo!

Conclusiones

Y te cuento que esta historia la compartí en redes en mi cuenta de Instagram y Facebook al día siguiente que pasó y me encantó recibir tantos comentarios que me llevan a compartir la historia aquí y sobretodo a hablarte de estas dos conclusiones.

UNA

Por un lado estaban quienes querían indagar sobre el misterio. ¿Quienes eran? ¿Qué pasó? ¿Cómo se puede averiguar sobre la familia o el hecho?

Y aquí quiero decirte que no todos los misterios son para ser revelados.

Hay cosas que si tienen un velo encantador ¡NO SE LO QUITES! alimenta tu imaginación. Crea historias a su alrededor. Trabaja en tu mente miles de fines posibles.

El misterio tiene magia, el misterio hace que las experiencias se queden contigo. El misterio convierte cualquier realidad en una aventura. Sólo recuerda que la Navidad nunca fue tan estupenda como cuando vivías el misterio de la Navidad cada 25 bajo el árbol ¿me entiendes, verdad?

DOS Y LA MAS IMPORTANTE

Esto es lo que más me queda. Por encima del rasguño sobre el que ahora estoy sentada.

¡Vive experiencias!

No te quedes en la superficie de la vida, mirando desde lejos.

Toma esa decisión algo loca, que puede terminar siendo también algo dolorosa, pero ¡que diablos! te dejará memorias. Da ese paso que hará una diferencia.

No te conformes nunca con una vida con días uno tras otro como cualquiera.

Apuntale siempre a dar ese salto y ¡Atrévete!

¿Quieres una vida extraordinaria que valga la pena recordar?

Busca y preséntate a experiencias extraordinarias.

¡Te quiero! p.-

PD: ¿Me compartes esa experiencia loca que te atreviste y que te dejó una memoria extraordinaria?

Me encantará leerla en los comentario ¡que contesto toditos!

paola schmitt

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Los 6 miedos del emprendedor y cómo vencerlos

miedos al emprender

Todo lo que quieres para ti está al otro lado de tus miedos. 

Eso en el fondo ya lo sabes ¿verdad?

Pero que susto enfrentarnos a nuestros miedos ¿cierto? Cuantas vueltas les damos para postergar ese encuentro y así evitar hacerles frente.

Cuantas veces autosaboteamos nuestros proyectos e inventamos excusas de por qué no es el momento, o nos falta algo, o no se puede, y todas esas historias que parecieran tan razonables y que tan bien podemos sustentar pero, en verdad, son sólo para cubrir lo que nos pasa: que tenemos miedo.

Y entonces ¿Cómo vencer los miedos al emprender?

Este sábado pasado fue el evento de Voces Vitales Panamá, Ladypreneur , donde me invitaron justamente a hablar sobre los miedos que enfrentamos al emprender a un grupo de 50 mujeres y quiero compartir contigo lo mismo que compartí con ellas. Para que no sigas dejando que estos te limiten a lanzarte a reinventarte.

Nelson Maldela dijo

“No es el más valiente el que no tiene miedo sino el que sabe conquistarlos”

y por ahí también dijo que el coraje no es la ausencia de miedo sino triunfar a pesar de ellos.

Por eso te traigo este escrito, para que no te gastes en querer vencer tus miedos antes de avanzar sino que los entiendas, para que los identifiques y así puedas seguir imparable porque tendrás la mejor arma contra los miedos inmovilizadores: LA INFORMACION.

Junto a los otro panelistas Jess Pazos con el tema de creatividad en los negocios, Ana Lucía Herrera sobre amor propio y Joey Levy con cómo aumentar tu productividad

¡Empecemos!

Hay distintos miedos que nos invaden y que nos frenan a la hora de emprender pero, todos los miedos existentes, si les sigues la cola tienen la misma raíz en dos miedos universales.

  1. No soy suficientemente buena.
  2. Seré rechazada.

Vamos a hablar de los miedos más comunes al emprender a continuación pero, primero, es importante poner a estos dos en el contexto de tu vida.

Estos dos miedos son universales, o sea, los tiene todo el mundo y son naturales.

Realmente naturales.

Tú estás programada por naturaleza para sentir estos miedos porque son el sistema de alarma para tu supervivencia que esta encriptado en una pequeña glándula en tu cerebro que se llama la amígdala.

La amígdala pertenece a tu cerebro primitivo, el que nos viene desde la época de las cavernas, yo tampoco sé porque este no ha evolucionado a cerebro 2.0 o algo así, pero es lo hay y mejor entenderlo.

En la época de las cavernas nos movíamos en tribus, la tribu se necesitaba para sobrevivir: cazar, cuidarse, protegerse, comer, reproducirse y demás y, la única garantía de nuestra supervivencia, era pertenecer a una tribu. Ser excluido de ella era un peligro mortal que se daba la mano con los leones cavernarios.

Hoy en día, esa parte primitiva de nuestro cerebro, se activa igual cuando sentimos que por nuestro emprendimiento vamos a ser juzgados y rechazados por los demás (la tribu).

De alguna manera se nos dispara que es lo peor que nos puede pasar, ya que para esta parte de tu cerebro es automático y natural hacer el siguiente enlace

“¿Qué? ¿Vas a hacer algo donde te expongas y te pueden rechazar? Porque recuerda… rechazo=peligro de muerte. ¡Mejor no hagas nada!

Y, claro, así cualquiera se paraliza antes lanzarse a algo nuevo o diferente.

Ahora voy a presentarte las ramificaciones de estos miedos para que veas como se presentan en los más comunes cuando estamos pensando en emprender.

*Miedo # 1: No soy suficiente.

Este es uno de los miedos más comunes en cualquier aspecto de tu vida y, al momento de emprender, también se le conoce como el Síndrome del Impostor. Es pensar y sentir que no vas a estar a la altura, que no estás preparada para presentarte como referente y que no te mereces ni tienes la suficiente capacidad para el lugar.

La verdad es que no tienes que ser perfecta, ni saberlo todo, ni ser la más destacada para poder presentar algo útil a personas que están un paso más atrás que tú y se nutrirán de lo que tú ya sabes.

Como te comenté, este es un miedo universal así que le da a todo el mundo en todos los niveles y saldrá en muchas etapas de tu vida, espero que saber esto te ayude a identificarlo y no entrar en angustia frente a él.

Todo el mundo empieza un día sin experiencia, siempre hay alguien más experimentado que uno y hasta al más exitoso también le entra esta duda.

Es natural.

Nos pasa a todos.

Respira

Sigue avanzando.

*Miedo # 2 Aún no está perfecto

Aquello de “es que a mí me gusta que todo esté perfecto” es darle más vueltas de las necesarias para dar el salto.

Una cosa es buscar calidad y otra el perfeccionismo, que es sólo una manera de procrastinación.

Es una fachada y excusa para no lanzarte y no enfrentarte de una vez por todas a la realidad.

Deja de esperar a que tengas otro diploma, una web perfecta, el logo divino, la presentación más pulida, el nicho más definido, la última aplicación o los resultados de otra encuesta más.

Síguele la cola a tu proceso de pensamiento y verás que llegas de nuevo a los dos miedos universales de que no seas suficientemente buena y que te rechacen. Eso sólo lo podrás ver cuando realmente salgas, te presentes, busques clientes y pruebes lo que haces. Siempre, siempre, puedes mejorar los detalles en el camino

¡Lánzate ya!

*Miedo #3 Miedo al fracaso

El miedo al fracaso es de lo más paralizante. 

Te quedas congelada montándote una película mental terrible que sólo hace que de nuevo se dispare tu amígdala, te invada la sensación de que serás la burla o la decepción de tus pares, te proyectes rechazada por tu tribu y lista a morir en las fauces de un oso cavernario.

La verdad es que, aun si fracasas, la vida sigue.

A veces uno gana, a veces uno aprende. 

Y nunca aprenderás más que a través del fracaso. 

Toda persona de éxito lo ha logrado a punta de fracasar y corregir, de recibir un no detrás de otro y hacer los ajustes necesarios hasta salir adelante.

El fracaso no es el final del camino. Caerse no es el problema. El problema es no levantarte de nuevo.

De cada fracaso saldrás siempre más fuerte y sabia si encuentras la lección y aprendes de ella.

  • ¿Qué salió mal?
  • ¿Cuál es mi parte de responsabilidad en eso?
  • ¿Qué pude haber hecho mejor?
  • ¿Qué haré la próxima vez?
  • Y ya está. Es lo que hay. Lección aprendida y sigues.

*Miedo #4 Miedo al éxito

Aunque parezca irónico hay veces que lo que nos frena es el miedo a que tengamos éxito.

Los miedos son una angustia que nos invade producto de una proyección mental que nos hacemos donde perdemos el control de la situación.

En este caso empezamos a imaginarnos que nos llegan más clientes de los que seremos capaces de manejar, no podremos salir con la familia y los amigos, perderemos libertad, el manejo del dinero será un problema, tendremos que buscar ayuda, contratar un equipo y, además, no encajaremos más en nuestros grupos cercanos porque estaremos a otro nivel y, de alguna manera, tendremos que dejar nuestra tribu ¿viste a dónde llegamos de nuevo, no?

Debido a este miedo, pensamos y actuamos más pequeño de lo que sabemos que podemos porque es más “seguro”.

Aquí es bueno que busques un modelo que ya esté donde tú te encaminas y veas como tiene estructurado sus procesos para que puedas planificarte y sentirte en control, también busca nuevas tribus, otras personas que tengan tu mentalidad ganadora y que te reten e inspiren a ser mejor y llegar más lejos continuamente.

Hay diferentes tribus para diferentes etapas de tu camino y eso está bien.

*Miedo # 5 Miedo al que dirán

Como puedes darte cuenta este esta súper relacionado a los dos miedos universales de una.

Dirán que no soy suficiente y me voy a sentir señalada y excluida de la tribu.

La verdad es que no puedes controlar que van a decir otros. Lo que sí puedes controlar es no darles el poder de te pongan en la esquina.

Cuando antes asumas que siempre va a haber alguien que hablará de ti y además hablará mal y con cizaña, mejor.

Simplemente hay gente así, que está esperando a ver que hace otro para tener tema de conversación, pero ten esto super presente.

Lo que las personas hablan dice más de ellos que de ti.

Una persona que se dedica a hablar de los fracasos ajenos generalmente es porque le refleja su propio miedo a atreverse. La persona irónica sobre tu éxito es porque le refleja su propia envidia de éxito o su mentalidad de carencia.

Así como las personas que te animan y celebran contigo hablan de su corazón generoso y mentalidad de abundancia.

Nadie es un millón de dólares para caerle bien a todo el mundo así que cuando brillas, van a a verte y con algunos resonarás y con otros no, pero tienes que ser como Don Quijote:

“Señor, los perros nos ladran”

“Eso es bueno Sancho Panza, significa que avanzamos”

Mi antidoto para este miedo es que recuerdes que el mundo llega más allá de tu ombligo, puedes ser el tema de conversación un rato, pero te apuesto que maximo en una semana y mínimo en la misma conversación, alguien será un bochinche más jugoso que tú, se pondrán a hablar de alguien más y se olvidarán de ti.

Mientras, recuerda que hay gente que nunca se atrevió a vivir por el que dirán, durante dos días…

¿Cuánto tiempo llevas postergándote por ser el chisme caliente de un momento que al final olvidarán mientras tu te quedaste en la esquina ?

*Miedo #6 Miedo al costo de oportunidad

Este en un miedo que a mí me ha paralizado muchas veces.

¿Me lanzo? ¿y si después me arrepiento?

Y como todos esto ocurre a nivel personal y profesional cuando nos vemos a punto de tomar una decisión que equivale a elegir entre dos o mas caminos, vamos, que son excluyentes.

A veces va a ser inevitable que tengas que decidir. Muchas de esas veces verás que puedes volver donde estabas y que nada está escrito en piedra. Pero, para aquellas en que tienes que decidir y la cabeza te está volviendo loca te recomiendo lo siguiente:

  • Proyéctate al futuro. Si tomo este camino de aquí a un año, y a cinco ¿Cómo me puedo estar sintiendo? ¿Que veo? ¿Me emociona esa visión?
  • Consulta con tu cuerpo. Respira. Cierra tu ojos pon una mano en tu pecho y otra en tu vientre y percibe como se siente cada decisión en tu cuerpo. Tu cuerpo va a hablarte. Créeme. Sentirás que te contraes y pesado ante la opción equivocada y, aunque te asuste, se sentirá expandido y ligero la correcta.

Y si sigues paralizada despues de esto es que tienes el miedo numero #3, tienes miedo a fracasar. Nunca fracasas, apuesta por lo mejor para ti y el futuro que te emociona que en el peor de los casos te tocará empezar de nuevo pero siempre mas fuerte y mas sabia.

¡Y nadie te habrá quitado lo baila’o!

Si tienes miedo al costo de oportunidad recuerda que el mayor costo de todos, el costo que realmente te hunde, es el costo de no tomar acción.

Este escrito está para que sepas que no estás sola y que no eres un bicho raro o débil por tener estos miedos.

Hay miedos intrínsecos que van a aflorar en ti en algún momento como afloran en todos.

Recuerda ¿Cómo vencer los miedos al emprender?

La información -saber qué te está pasando y por qué-, es el mejor arma contra los miedos.

Ahora sabes cuáles te dan y qué hay detrás de ellos, sólo tienes que respirar y seguir adelante, con todo y tus miedos, como una verdadera valiente

Sigue avanzando imparable y lánzate a emprender.

¡La vida que tú quieres te está esperando!

  • ¿Cuál de estos miedos es con el que más te identificas?
  • ¿De qué te esta previniendo tu miedo?
  • ¿Qué acción sabes que puedes tomar que te demostrará que es sólo un miedo?

Me encantará saber tus respuestas y cual ha sido tu mayor descubrimiento respecto a tus miedos a emprender.

paola schmitt

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Un abrazo, p.-

Por mí y por todas las mujeres en el día internacional de la mujer y cualquier día

Las redes han estado prendidas con la celebración del día internacional de la mujer y yo pues, no sé, que no lo siento así como de ir celebrando y haciendo fiesta porque a mí me parece que es algo más profundo.

Yo lo que celebro en todo caso es el inmenso agradecimiento a consciencia que siento por ser mujer en esta época, en este momento y en este lugar.

Soy consciente que para yo gozar de los derechos y libertades que tengo otras mujeres lucharon antes que yo.

Y su lucha, que no es tan lejana, permite que las mujeres como yo tengamos acceso a educación, trabajo, derecho a voto y optar por posiciones de elección popular, hasta por la presidencia, que podamos salir a la calle como queramos, tener posesiones y propiedades, independencia y libertad sobre nuestra opinión y hasta sexualidad.

Y eso ha sido un avance de poco tiempo porque muchas de nuestras abuelas y madres no tuvieron las libertades que hoy tenemos.

Pero sigue siendo un camino que hay que recorrer porque la paridad no es total. Y porque hoy, ahora, en otro lugar de este mismo planea hay una mujer que no tiene acceso a la educación, que no puede salir sola de su casa, que está casada contra su voluntad y que no tiene ningún tipo de independencia.

Por eso se necesita de leyes como también se necesita que tu aportes desde tu micromundo, porque muchas veces las cadenas de no nos las ponen los hombres ni el sistema sino mujeres a mujeres.

En este corto video te cuento qué puedes hacer para aportar al crecimiento y desarrollo de las mujeres que te rodean y también lo que es importante que no hagas.

Porque el día internacional de la mujer es para conmemorar un recorrido por tantas mujeres que vinieron antes que nosotras y que celebremos que somos parte de un camino que aun se está recorriendo y al que podemos aportar así con nuestro granito de arena.

Seamos parte de un camino más equitativo, donde no haya ninguna diferencia entre ninguna de las personas, ni por genero, raza o convicciones.

¿Me cuentas si te gustan los videos? así sabré como entregarte información más interactiva y si eso resuena contigo.

Un abrazo, p.-

Cómo avanzar en vacaciones y lo que NO ocurrió en Carnavales

avanzar en vacaciones

No sé si me sigues en Instagram pero sí ese es el caso tal vez viste que justo el viernes de Carnaval escribí sobre como ayudarte a mantener el momentum y seguir avanzar en vacaciones con cinco días libres.

La semana previa a los carnavales había sido intensa para mí, con lo de los libros y útiles escolares (que todo eso ya es telilla marinera), la charla (que no te puedo contar lo feliz que estoy de lo estupenda que quedó), mis sesiones y nuevos clientes así que vamos, aunque en Panamá se detiene el país por estas fechas, yo no tuve ni chance de entrar en modo pre-carnaval, planeación y todas esas cosas.
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Apenas cuando llegué a la playa después de 4 horas de manejo (el doble de lo normal) realicé que eran cinco días libres, empaqué corto y definitivamente no pensé en ningún menú y llegué sin nevera y pelada.
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Nada que no se pudo resolver al tiempo.
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Mi meta cuando finalmente me senté al borde de la piscina con una cerveza Corona en las manos fue:

Quiero descansar, divertirme y… ¡también avanzar!

La invitación estaba extendida, antes de quemar todos los días bajo el sol del verano y el agua de los culecos, a que le pusieras intención y dirección esos días.

Sin mucha presión porque todos queremos saborear las vacaciones, pero vamos, un par de cosillas tú sabes que siempre se puede.

Y esto es valido para cualquier época de vacaciones, sea verano, fin de año, primavera, fiestas patrias, días puente y los carnavales, porque claro…

¿Cómo seguir avanzando aun cuando estamos de vacaciones?

Para que no pierdas por completo el ritmo y te desconectes de tal manera que luego te cueste el triple volver a empezar preguntate:

¿Qué dos o tres cositas puedes hacer en esos días que sin volverte workaholic en vacaciones sí sean un avance significativo?
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💥👀 OJO y atenta a esto que es lo que nos hace fallar y nos daña los días:

Si haces una lista de 20 cosas y luego ves que no las vas cumpliendo te desmotivas más, entras en sofocón de “estoy tarde” y “overwhelmed”, te sientes culpable y frustrada, haces menos y te amargas más.

En cambio, si eliges dedicarte tiempo a descansar y relajarte y te comprometes con sólo dos o tres cosas que selecciones muy bien podrás disfrutar de tus vacaciones y tomar las justas acciones que harán la diferencia y mantendrán tus proyectos avanzando.

La clave es ser muy selectiva en las mínimas acciones que generen el mayor impacto.

Así te sentirás entusiasmada y disfrutarás flotando en la piscina sintiéndote al mismo tiempo relax, productiva y enfocada.

Yo hice mi selección tres cositas que me iban a hacer sentir súper enfocada

📌 Escuchar un modulo de mi mastermind de los que traigo atrasados.
📌 Mandar unos mails para confirmar unas sesiones
📌Escribir un blogpost.

Súper manejable en 5 días libres y al mismo tiempo me mantiene sintiéndome productiva. Eso pensaba yo.

Pues bien, de esto iba yo a hablarte tan rimbombante en mi meta de “Escribir un blogpost”, de esto mismo que te estoy contando ahora sólo que con la intención de haberlo hecho el viernes pasado, escribirte de cómo mantenerte productiva aun en carnavales.

Y entonces ¡ZAS! se me olvidó el pequeño factor que damos por sentado y que pasó de ser un lujo a algo que no se nos ocurre que pueda faltar.

Sí, mi tribu querida, hablo del WiFi. 

De como el WiFi regular que uno contrata para casa no da para todos si se conectan 7 celulares, cuatro Ipads en Youtube y Netflix. No señores, si hay más aparatos conectados que una oficina pues así no descarga ninguna pagina para poder hacer nada.

Para que lo calculen para una próxima vez les cuento.

Eso me ha llevado a tener tema para un próximo blog: Cómo manejar la frustración. Pero como diría Michael Ende en la Historia sin Fin “esa es otra historia para ser contada en otro momento”.

Como esta vez estamos hablando es de como mantener el enfoque y seguir avanzado aun en vacaciones, te invito a que hagas selección a consciencia cuando estés frente a varios días libres recuerda tener esto presente:

Aunque solo fuera una cosa ¿qué podrías sí hacer en los días de descanso que sea de gran avance? 😃

¿Quieres saber como resultó lo mío?

Como te conté yo no pude usar la computadora pero me hice esta pregunta en la nueva situación e hice algo que me llamaba la atención pero había ido postergando:

Abrí mi canal de IGTV y subí mi primer episodio, cápsula más bien, “Tengo buena o mala suerte” que puedes ver aquí 

Mi intención es hacer videos breves de dos minutos y observaciones muy puntuales, que puedas ver PIM PUM PAO y te deje una herramienta o conclusión.

Así que ya ves, en estos carnavales NO pasó que te escribiera a tiempo para que le sacaras provecho y le pusieras dirección a estos días, pero espero que te sirva para avanzar en los próximos días libres o vacaciones.

He tenido clientes y amigas, a mí me ha ocurrido, que estoy enfocada y encaminada y vienen unos días libres y pierdo el enfoque y el momentum y luego retomar es difícil, o empiezo a cuestionar si vale la pena y le pierdo las ganas y hasta dejo la idea colgada.

Y eso aplica a un proyecto, negocio, ejercicio (culpable), dieta, amigos etc etc etc, tú sabes.

No pierdas momentum que el único que no llega a ningún lado es el que se detiene.

Como te comenté abri mi canal InstragramTV así que voy a mantener dando anécdotas y consejos cortos y concisos relacionados a mentalidad, relaciones, motivación, emprendimientos y reinvención.

Te cuento que el primer video ha gustado mucho así que te invito a que sigas mi cuenta en Instagram y conectemos mucho más por allí.

Estos carnavales yo me fui a la casa familiar en la playa en plan tranquilo, con mis hijas, amigas, sobrinos, familia, arena y sol. ¿Y tú? ¿Qué hiciste estos carnavales? ¿Puro relax o también le pusiste acción?

Me cuentas ¿vale?

Un abrazo, p.-

paola schmitt

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Cómo me sentí estancada y salí

estancada

A veces todavía me quedo mirando como hipnotizada las jaulas de hámsters donde dan vueltas y vueltas a la rueda por horas y en verdad están siempre en el mismo lugar.

Se cansan, bajan, y vuelven a subir a seguir dando vueltas y me pregunto ¿Así me veía yo entonces?

Y entonces ha sido muchas veces.

Diferentes períodos.

En diferentes áreas.

¿Tienes ganas de darle un cambio a tu vida y te sientes estancado y no sabes cómo?

¡Yeap! Te entiendo perfectamente.

Esa sensación de estar estancada en el mismo lugar, de querer algo diferente pero estar casi tan adormecida que no se te ocurre ni pensar cómo hacerlo, ese ha sido un lugar y un espacio que estoy clara no quiero recorrer más.

Tantas veces que la vida se me hizo plana, más de lo mismo, un día detrás de otro, sin importar mucho que sea lunes o miércoles, enero o julio… un año u otro…

Cuando me queda tan claro que no es lo mismo correr que avanzar ¿te ha pasado? eso que si no varias te puedes volver experto en lo que hacer pero has dejado de crecer y un día te preguntas…

¿De verdad es esto lo que quiero hacer el resto de mi vida?

¿No hay más?

Pasé más de 20 años manejando unas empresas estables pero que poco requerían de mi creatividad o mis elementos en mi zona de genialidad.

Lo hacía bien porque los resultados eran obvios pero, emocional o intelectualmente hacía mucho tiempo que estaba estancada.

Era un hamster, un muy buen hámster, pero un hámster en la rueda.

Y creo que para crecer continuamente es que estamos vivos…

“Si no estas creciendo,

estas muriendo”

Tony Robbins

Todo en la naturaleza, desde una molécula hasta un baobad o un elefante, están en constante crecimiento, y cuando lo dejan de hacer empiezan a secarse, envejecer, morir.

Así como hay gente que prefiere la rutina, la predicción de sus días y la absoluta estabilidad y control de lo que viene, me di cuenta que yo me emociono y me siento viva cuando tengo un reto mío.

Soy una combinación particular de la necesidad básica de cierto nivel de certeza pero una imperativa necesidad de variedad.

Por eso en esos 20 años ademas tuve dos restaurantes, una galería de arte, publiqué un libro, participé en exposiciones y subastas como pintora en grandes ciudades del mundo, produje festivales de arte multidisciplinario y de arte público y comencé este blog hace 15 años cuando nadie tenía idea de que era un “blog” y ser “blogger” no existía.

Porque aprendía a como reinventarte sin que necesariamente signifique que dejes totalmente lo que haces, también puedes reinventarte y conectarte a vida añadiendo proyectos, creando y creciendo en proyectos alternativos.

Pero también te soy sincera que cuando fui madre esa ebullición emprendedora metió un frenazo.

No sé, como si ser madre se me hubiera comido a mí como ser individual o o supiera cómo montar bicicleta y hacer malabarismos con bolas a la vez.

Lo acepto, probablemente es que yo no supe manejarlo y me dejé en el hospital el manual que debería venir con el bebe sobre cómo mantener el balance entre madre y mujer.

El hecho es que llegó un momento en que volví a sentirme estancada cuando me di cuenta que me sentía como en la rueda de nuevo, mi trabajo blah y el resto de mi agenda era la agenda de mis hijas y la casa.

Un día tras otro. Sin saber como salir sin sentirme culpable pero sintiendo que necesitaba más.

Un noche, en una galería, en uno de los pocos eventos que atendía ya entonces, una amiga que no veía hace tiempo me preguntó con emoción y curiosidad.

¿En qué andas? ¿Qué proyecto traes en manos?

Cuando vio mi cara y mi pausa sin saber que contestar, me dijo con sorpresa ¿no me dirás que desde que eres madre no estás en nada nuevo?

Mientras respeto y aprecio a quienes dedicarse a la maternidad les llena de verdad, en mi caso, que siempre he sido creativa y emprendedora, esa pregunta me cayó aplastante como un piano de cola desde un séptimo piso.

Por eso descubrí la necesidad, acepté la responsabilidad y tomé las acciones para tener proyectos alternos que me permitieran reinventarme continuamente.

Y hacerlo no significa restarle a otros, sino dar más y mejor de mí porque me siento más plena, más contenta conmigo y con mi vida y eso se refleja en la relación con mis hijas y con todos los demás

Me emociono cuando tengo una razón concreta que me impulse a levantarme en las mañanas y tener mi agenda con ideas y proyectos.

También me como un manojo de nervios por eso de estar inventando todo el tiempo y sudo la gota fría cuando no sé que va a salir, y mucho veces termina el día o la semana y me digo “estoy agotada” pero es un agotamiento rico, satisfactorio, con propósito.

Aprendí que no sólo es pensar en proyectos, sino cómo elegir los que están alienados conmigo, y no sólo es tener ideas es cómo las aterrizas, qué tengo que hacer, depurar y cómo mantenerme motivada aun cuando las cosas se pongan retadoras.

Me tomó tiempo integrar que el crecimiento emocional e intelectual es responsabilidad mía, cómo lo son los tuyos, y lo maravilloso es que desde allí nuestra capacidad de crecer y variar es infinita si despertamos y damos los pasos que tocan, porque sé que a veces uno tiene las ganas pero te preguntas ¿Cómo empiezo?

Inventarme y reinventarme mil veces como te he contado en mi historia me llevó a sistematizar el proceso, casi como una hoja de ruta, ya sé cuando la vida se me está empezando a poner plana, o estoy metiéndome en la rueda del hámster de nuevo y sé que pasos tengo que seguir que siempre me sacan y me llevan a darle el toque de reinvención que necesito.

No es casualidad que es mi misión y el centro de mi trabajo hoy en día, mi mejor reinvención, trabajar con personas a que tomen esos pasos porque creo fielmente que mereces una vida donde te levantes cada mañana con ilusión y acuestes orgulloso de la vida que estás creando para ti con ideas y proyectos propios personales o profesionales.

Si te estás siento un poco hámster o sabes de alguien que se sienta así quiero que sepas que he creado algo para tí.

Este próximo martes 26 de febrero estaré dando el taller “Los 7 Pasos para Reinventarte” donde te compartiré toda la guía, te explicaré la metodología y veremos juntos los puntos claves con los que he llevado yo consistentemente en mi vida y a mis clientes a reinventarse y crear una vida y proyectos que les entusiasmen todos los días.

Puedes ver las historias de éxito en reinvención aquí, verás lo que esto puede hacer por ti también, y ahora quiero compartirte los pasos que seguimos para conseguirlo.

Si vives en ciudad de Panamá no querrás perderte de este encuentro en persona donde veremos

“LOS 7 PASOS PARA REINVENTARTE”

¡Te espero!

Puedes comprar tu entrada facilmente online pinchando el link abajo

Si conoces a alguien a quien este taller le vendría como anillo al dedo te agradezco que se lo pases para que seamos más los que nos sintamos vibrando y creciendo en propósito.

Estoy super emocionada de compartir contigo en este taller que siempre le ha abierto los ojos y la emoción a las personas que han ido saliendo con herramientas y recursos practicos y concretos y porfa ¡recuerda compartirlo! 🙂

Un abrazo enorme, p.-

JMJ Panamá, cómo yo la viví

La JMJ Panamá fue hace solo dos semanas pero al mismo tiempo pareciera hace un mundo así que dudé: ¿escribo sobre eso o ya es pan viejo?

Y hoy un amigo me dice, “seguí tus redes y se siente una visión diferente como tú viviste la JMJ” y me dije, quiero que este recuerdo y escrito quede.

Así que aquí estoy, contándote como viví yo la JMJ Panamá porque tuve la visión de católica renovada, de peregrina, de casa de acogida, de ciudadana -que-se-quedó-y-particpó y de reconexión con mi Iglesia.

Voy a contarte como la viví externamente con todo lo que pasó a mi alrededor esos días, pero también voy a contarte una historia muy intima, muy arraigada desde las horas más oscuras y qué ocurrió dentro de mí en estos días de la JMJ.

Pero primero lo primero y comenzaré diciéndote que fui creyente fiel de la JMJ Panamá desde el primer día, frente al montón de haters y verdaderos grinches que salieron a quejarse y corrían como gallinas sin cabeza en absoluto pánico colectivo comprando papel higiénico y agua y desabasteciendo el Cosco como si vinieran ordas y como si este país no hubiera sido militarmente invadido sin previo aviso y salimos adelante.

Siempre estuve convencida de las bendiciones que iba a traer y aun así, me asombré de mi Panamá, de la transformación de la gente, fue alucinante ser testigo y vivir como se volcó todo el mundo y se unió al ambiente de alegría y buena vibra, de como sinagogas, mezquitas y miles de personas de diferente credo y opinión dieron la cálida bienvenida.

Asombroso el orden, organización, decencia y amabilidad que desbordaba todo el mundo.

Esto parecía como vivir en las nubes de los ositos cariñositos.

Fue algo fuera de serie, y como dijo mi amigo Rafa Zeballos, si te fuiste de la ciudad huyéndole a la JMJ te perdiste de conocer el Panamá que siempre soñaste.

También tuve el HONOR de ser Casa de Acogida, lo que significa que abrí las puertas de mi casa para 6 jóvenes que no conocía vinieran a quedarse bajo mi techo y cuidado, aun cuando personas cercanas me decían “¿pero tú estás loca? ¡Si no sabes quienes son!”, yo recordaba simplemente…

“Porque fui forastero y me recibisteis… enfermo y me atendisteis… En verdad os digo que cuando lo hicisteis con uno de estos hermanos míos, aun a los más pequeños, a mí me lo hicisteis”

Mateo 35-40

Al final sólo llegaron cuatro, la verdad que apenas les vi el pelo, salían tipo 8am y llegaban al rededor de las 11pm. Si paraban en algún otro momento querían estar en la piscina. Que siendo franceses por retornar a temperaturas por los 3 grados, se entiende.

Y la parte del versículo que habla de “enfermo” va porque pasamos la aventura de que una se hiciera un esguince la primera noche y así la llevé, coja por la vida de cita médica en la parroquia, a cambiarle el hielo todo el día, y ponerle el Netflix en francés para que no se aburriera de tanta sopa de techo.

Pero como esos chicos venían en el nombre del Señor pues se le hizo el milagrito y después de un día de reposo pudo seguir sus actividades con su vendaje y un bastón de madera estilo Charlie Chaplin de la casa de mi madre.

Y ahora si voy contarte esa historia más intima durante esta JMJ Panamá, más mía, una historia que sólo ocurrió dentro de mí aunque hubiera cientos de miles de personas alrededor como te mencioné al principio.

Te comparto hoy como cuando fui diagnosticada de cáncer no quería ir a la iglesia y no quería ir ni a una misa.

No quería saber de rosarios, ni novenas ni grupos de oración.

Se me levantaba un miedo.

Miedo a eso de pensar que “todo lo que queda es rezar”. Miedo a que me dijeran que las posibilidades quedan pendiendo de un milagro.

Para una persona como yo que necesito saber qué hay un plan, una alternativa, o algo que YO pueda hacer, me superaba y me apretaba el pecho todo lo que viniera alineado con “lo que te queda es el poder de la oración”.

Así que extrañamente hice un amarre mental que ponerme a rezar o en ritos de oración, que aferrarme Ave Marías y Padre Nuestros o prender velas era igual que darme por vencida y dejar caer la espada frente al dragón.

Era como si eso equivaliera a dejarme caer, abatida en mis recursos, en mis ganas y en mi propia capacidad de luchar.

No yo. Yo iba a dar sablazos sin parar, yo iba a dar la pelea de pie hasta verlo caer mientras lo miraba a los ojos sin pestañear.

Y lo digo consciente de que estar en las oraciones y las intenciones de tantas personas hizo una enorme diferencia y estoy segura fueron parte de mi proceso de sanación.

Pero si yo lo hacía, me hubiera derrumbado por completo.

Soy católica, creyente, practicante y defensora de mi fe y de mi Iglesia.

Y aún cuando en los últimos años mi fe y mi espiritualidad han crecido hasta la estratosfera y mi convicción de un Dios y su fuerza es más fuerte que nunca, tengo que reconocer que a partir de entonces me alejé un poco de la iglesia como tal y sus rituales.

Qué quieres que te diga… Me dio miedo.

Desandé un camino que me llamaba pero al cual sólo mirarlo volvía a apretarse mi estómago y a faltarme el aire.

Ya sé. Boba yo que necesito sentir que lo tengo todo medido y controlado cuando el Señor me ha demostrado que todo es posible porque El me lo susurró un día “Yo te sostengo”.

Fíjate que mi mantra cuando entro en dudas o esos miedos que nos abordan a todos es “el Señor es mi Pastor nada me falta”, sólo para mencionarte como no existe duda alguna sobre mi fe.

Y así es como el mismo día en que comenzó la JMJ Panamá pude decir “ha sido un gran día para mí”.

Un día en que dije sí a mi camino y mi retorno al gozo de mi Iglesia.

Y cómo no cuando Dios te trae la #jmjpanama2019 a tu ciudad y la Virgen que ha sido una constante en tu vida sale de Fátima a esperarnos en el Parque Omar.

Me preguntaba esa tarde ¿Qué más podemos necesitar los católicos de Panamá para sentir que Dios nos está tocando y viniendo a nuestro encuentro?

¡Ah, sí! Que viniera en Papa, pero ya él llegaba mañana.

Antes aun de que llegara el Papa a Panamá ya yo podía decir que estaba feliz de vivir la JMJ, de tener peregrinos en casa y de ser peregrina también.

Fue muy emocionante que mi madre, como Ministro de la Iglesia, pudiera darme la comunión ese día.

jmj panamá

Después de ese primer día tan entrañable ya todo fue desbordarme en vivir la JMJ.

Cuando ví al Papa en su recorrido me emocioné hasta las lágrimas.

Así continué cada día caminando media ciudad como en la Inauguración oficial con el Papa encontrándome en el camino amigas como Peggy y Mereli, o Chela, Nelly y Gracielita que son casi como familia ya.

Contagiada de una alegría compartida y una multitud que celebraba y alababa junta en su propio idioma y bajo su bandera pero unidos en la misma fe.

Fue hermoso.

También tengo que decir que me quedó claro porque es la Jornada Mundial de la JUVENTUD.

jmj panamá

Vamos, yo hice una tercera parte de lo que hacían esos peregrinos y un día antes de terminar estaba tan agotada que no recordaba ni como me llamaba, y yo dormí en el hotel de Santa María la noche antes de la misa de clausura, no en el campo, por más que me levante a las 3:00 am para estar caminando a las 4am, no quiero ni imaginar como estaban esos chicos.

Definitivamente: “Juventud, divino tesoro”

Pues ya ves, esta JMJ Panamá para mi tuvo mucho de dar, acoger, recibir, reconectar, expanderme, alegrarme, ha habido risas, lágrimas, fe, oración, alabanza y bendiciones.

Fueron 5 días intensos de una experiencia inigualable y ha sido un regalo vivirlo en Panamá y poder vivirlo de tantas maneras.

Sin importar credo o convicción todos los corazones de quienes estuvieron allí fueron tocados y solo mencionar el evento levanta enormes sonrisas en los rostros de quienes vivieron una tremenda experiencia espiritual o, como poco, conocieron un Panamá a todo dar.

Espero que si no estuviste hayas podido llevarte un pantallazo de lo fue pero, sobretodo, este escrito es para compartirte como la vida es mucho más hermosa cuando estamos abiertos a dar y como la buena energía se contagia.

Te invito a que busques actividades y tribus que te llenen de alegría de la buena y alimenten el alma, a que seas la mano amiga con el desconocido siempre y a que conectes con tu espiritualidad de la manera en que tú la vivas.

Eso es lo que yo más me llevo de esta JMJ Panamá.

Y tú ¿viviste la JMJ? ¿Qué es lo que más te llegó de esos días y lo que te llevas de esta experiencia?

Me encantará saber de tu vivencia y tu opinión, porque los comentarios los leo y contesto toditos.

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Este año vienen muchos recursos sólo para quienes pertenecen a la tribu y me encantará compartimos contigo.

paola schmitt

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Un abrazo, p.-

Este fue mi 2018 y cómo despedir un año

despedir un año

¿Cómo fue tu 2018? Yo aquí a punto de despedir un año que para mí fue un año decisivo, extraño, intenso, retador, pero del que me siento orgullosa.

Orgullosa de haber mantenido el timón navegando en la tormenta.

Orgullosa de haber sabido manejar las situaciones, de no dejarme enredar o arrastrar, orgullosa de que en mi barco llevé a mis hijas y atravesamos los vientos y las olas, los chapuzones y tragué todo el agua amarga que fue necesaria, y más, pero ellas están bien y entonces todo está bien.

Orgullosa de que supe manejar los caballos de la exaltación con la rienda corta y tensa, lo cual requiere de estar anuente y alerta constantemente, no permití que se desbocaran, no dejé que arrasaran con todo lo que se encontraban aunque muchas veces me hubiera apetecido soltarlos y dejarlos.

Y eso, eso requirió de una fuerza en mí que no había sido llamada antes.

Estoy orgullosa que depuré de mi vida todo lo que tenía que ser despejado.

Orgullosa de saber callar y estar bien con eso, porque cuando sabes una verdad, saberla tú y estar en paz con ella es más importante y gratificante que entrar al trapo.

Orgullosa que le dije sí a la vida. Que salí de un letargo y un mundo gris y me abrí a los colores.

Eso fue una de las grandes lecciones de este año, que la vida, el mundo, tiene colores y que jamás debes renunciar a vivir con ellos.

No volveré a hacerlo nunca más.

Estoy orgullosa de mi tribu, realmente amo a mi familia, mis amigos, mis mentores, mi equipo de apoyo y la gente con la que trabajo, cada persona que me rodea significa algo para mí.

No tengo ni tiempo ni ganas de relacionarme con gente que no me llene.

Estoy agradecida, por cada persona que está en mi camino sinceramente, hoy están quienes realmente están y eso me hace muy feliz.

Estoy profundamente agradecida de las oportunidades que se me presentaron y las que se asoman cada día. Porque todo el año fue una constante que “Dios y el universo me sostienen”.

Hasta estoy agradecida de que la muerte de Lola fue rápida, sabía que ya estaba viviendo de prestado y tras 15 años de ser amada partió en menos de 24 horas. Es una dicha una buena vida como una buena muerte.

Lola: no puedo escribir sobre ti sin que se me salten las lágrimas, y por ahí mismo me empieza a sangrar la nariz así que sólo diré Gracias, gracias, gracias por ser mi compañera de vida todos estos años. Te sigo amando y recordando todos los días.

Fue un año en donde mi centro fue en mantener las piezas juntas y no permitir que nada se desmoronara. Mi atención estaba es eso y me asombré de mi propio temple y resistencia.

Hoy me siento fuerte, lo suficientemente fuerte para saber y aceptarme que también soy fragil, y vulnerable y caigo de rodillas y me duelen los golpes, sangro, se me rompen los huesos y como polvo, pero sé que siempre me voy a levantar.

Caigo, y volveré a caer, pero te aseguro que volveré a levantarme.

Una y otra vez.

Mi resiliencia es mi súper arma y mi súper poder.

Ahora, con el 2019, ha llegado el momento de enfocarme en mí.

Ya domé los caballos y les solté la rienda. Si alguien los alborota yo ya hice mi parte y que cada quien los enfrente como los trate.

Me siento libre y ligera, muy entusiasmada con este nuevo año.

¡MI MOMENTO ES AHORA!

“I am the master of my fate and the captain of my destiny”

Nelson Mandela

Tu turno

No sería yo si no te diera recursos y herramientas que tú puedas aplicar en tu vida, así que el 2019 ya está en la sala de la casa pero veamos cómo despedir un año para que atesoremos las lecciones y los logros que nos trajo el 2018.

Así que te invito a que reflexiones sobre tus logros y retos de este año 2018, que apartes un tiempo a solas con él y lo evalúes. Empecemos…

Tú, en diciembre el 2017

Yo suelo cerrar los ojos y visualizarme un año atrás, a finales de diciembre del año anterior, si haces lo mismo, ¿Qué contestarías a estas preguntas? Si lo reflexionas por escrito se vuelve todavía una experiencia más poderosa

  • ¿Qué era lo más presente para ti en diciembre del 2017?
  • ¿Cuáles eran tus metas y sueños para el año que venía?
  • ¿Qué retos enfrentabas entonces?
  • ¿Qué miedos?
  • ¿Cómo estaban tus proyectos, tu familia, tus amigos, tu salud?
  • ¿Qué se veía tan grande entonces que ahora se ve tan pequeño?
    En estos doce meses muchas cosas ocurrieron en tu vida, algunas planeadas, otras algo probables y también las que fueron totales sorpresas, y en todas estuviste tú.

Hoy estás aquí, con un montón de conocimiento nuevo sobre ti misma producto de aciertos y errores en este tiempo. Reconócetelo. Te lo mereces.

Tú, ahora, en diciembre del 2018

Tus Logros

Mirando hoy hacia atrás, si recorres de nuevo la historia recuerdas lo que hiciste

  • ¿De qué es lo que estás más orgullosa este año?
  • ¿Cuál fue tu mayor logro o superación?
  • ¿Qué requirió de ti?
  • ¿Cuál sería el logro de este año por el que te pondrías una medallita que dijera “lo hice”?
  • ¿Qué viviste que te da una gran satisfacción?
    Date a ti misma una palmada en la espalda y sonríete, lo hiciste bien.

Tus Retos

Seguramente el 2018 también te trajo bajo el brazo sus retos. Batallas que libraste, miedos a los que te enfrentaste, situaciones que te desafiaron e imprevistos o personas que te descolocaron.

Este es un buen momento para, antes de cambiar de agenda, evaluar qué no salió como queríamos, cuando no nos manejamos de la mejor manera y qué no volverías a hacer.

Ten en cuenta que uno crece tanto o más con sus errores que con sus aciertos, así que nada es un error totalmente sino más bien un aprendizaje en una forma más dura.

Tus lecciones

Si sacáramos las lecciones de esos momentos, gracias a esas experiencias

  • ¿Qué aprendiste a la dura que va a servirte en un futuro?
  • ¿Qué harás diferente y que te quedó claro hacer, o no hacer, la próxima vez?
  • Si tuvieras que extraer la lección más importante que sacaste de un reto o desacierto del 2016 y llevártela aprendida ¿Cuál sería?
    Lo más importante del año

Mirando para atrás,

¿Sobre que dirías que fue tu año 2018?

Para mí el 2018 fue de prepara el camino. Es enero del 2019 y me meta es caminarlo a conciencia. Cada paso enfocada en disfrutarlo.

Si sabes de alguien a quién le vendría bien hacer esta evaluación de su año y tener las herramientas para despedir un año

¡Compártelo!

Cuando compartimos crecemos todos.

FELIZ AÑO

I made it through the other side así que solo puede ponerse mejor y mejor

Un abrazo, p.-

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Este año vienen muchos recursos sólo para quienes pertenecen a la tribu y me encantará compartimos contigo.

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EL CANCER NO ME DEFINE

Esta es la historia de mi momento del diagnóstico de cáncer, de esos que uno no quiere oir, de esos que parece que le pasan a otros y cuando te lo dan a ti te sientes como una escena surrealista.

El doctor hace una llamada al laboratorio, hace unas preguntas breves, asiente, escribe algo, mientas, yo miro las fotos, los cuadros, títulos o cualquier chéchere que llame mi atención y pueda hacerme ver casual, así como despreocupada y desinteresada.

El cuelga, deja caer sus manos sobre su regazo, me mira, y dice: “lo siento. Si es cáncer”.

El tiempo se detiene, el silencio se hace incomodo, no sé qué se debe decir, o hacer o sentir.

Hay gente que pregunta que si me vino a la idea me iba a morir. Pues no, en verdad eso no se me pasó nunca, ni siquiera más tarde, en ese momento lo que pensaba es…. Ok… ¿y ahora que se supone que hago o digo? Esto es muy incómodo.

La historia de cómo llegué a esta escena en el consultorio del Doctor Pablo Durán después de mi primera operación ya te la he contado varias veces pero, puedes volver a leer este escrito que te compartí con detalle de cómo un bultito medio inocentón se convirtió en un agresivo cáncer más rápido de lo que tú o yo pudiéramos imaginar, tal vez eso te anime a prestarle a tu atención a tu cuerpo ya, esta en el texto de aquí abajo

>> El cáncer, yo, y lo que hizo la diferencia en esta historia <<

Esto ocurrió en enero del 2015. Subsiguieron otras operaciones, cinco meses de quimioterapia “roja” y 33 sesiones de radioterapia con todos los síntomas que eso conllevó.

Cada quien lleva este proceso diferente, y así como hay quienes se recogen y prefieren atravesar este camino por tierras oscuras en la intimidad, también estamos quienes salimos a compartir nuestra travesía.

Es opción de cada quién igualmente válida.

Facebook se volvió mi gran amigo, allí me sentía conectada con el mundo, exteriorizaba lo que pasaba y sobretodo recibía tanto respaldo y ánimos que también cuestiono a quienes cuestionan la realidad de la compañía a través de las redes.

Porque fue justamente ese respaldo, tantos comentarios, mensajes, compañía de personas que tal vez no me conocían, o a lo mejor físicamente no nos veremos nunca pero me hicieron sentir que no estaba sola, y también el calor de las personas cercanas y conocidas que volcaron para hacerse sentir que fue un remanso para mí.

Un tratamiento contra el cáncer es un proceso que te deja agotada y rota por dentro y por fuera por más buena actitud que le estés poniendo, así que toda muestra de apoyo de agradece.

La quimio te lleva por un viaje mucho más arduo que solo la caída del pelo, aunque en un principio es lo que más temes y al final lo que más recuerdas. Creo que si yo no hubiera escrito sobre todo lo que pasé en el momento hoy no lo recordaría, sabia la memoria que se hace selectiva. Y en especial la mía que ya les he contado que voy borrando de ella lo que no me aporta.

Pero si sabes de alguien pasando por esto y quieres ver un poco TODO lo que le está pasando pues te refiero al escrito de aquí abajo

>> Mi vida con los efectos de la quimioterapia <<

 

Pero hoy quiero decirte que mi lucha contra el cáncer ocurrió en el 2015 y para mí quedó en el 2015.

Muchas cosas más ocurrieron ese año que lo convirtió en un año definitivo pero, yo no considero que el cáncer me define.

No soy ese período de mi vida.

No me considero que vivo como superviviente de cáncer ni que mi vida gira en torno a ello.

Lo que sí es me quedó gravado es la consciencia del cambio que puede hacer para un peleador de cáncer que su diagnóstico sea temprano y que se sienta acompañado en el proceso.

Por eso es que cada octubre me visto de rosa y levanto mi voz a todo pulmón para hablar del tema, escribir del tema, profundizar en el tema y hacer consciencia sobre el tema.

Porque el cáncer no me define -además porque tampoco le voy a dar ese gusto- , pero sí será una bandera que llevaré siempre, no por mí, sino por hacer una gota de diferencia en otros.

Así que sí, es octubre y vas a ver muchos escritos míos aquí y en mi redes, que por cierto si aun no estamos conectado por allí te invito a que seamos amigos y compañeros también a través de las ondas y la distancia, porque sé lo cercano que uno también se puede sentir así y allí estoy escribiendo mucho más frecuentemente.

Este es mi Instagram y mi Facebook.

Me vas a ver apoyando fundaciones, hablando en la radio y participando en eventos que tienen como norte levantar la concientización y empujar a las personas a hacerse sus chequeos médicos regulares para poder contar con una detección temprana.

Iba a decir que te animo, pero casi me provoca decir que te daré una patada en el trasero si no aprovechas que el mundo se vistió de rosa y hacerte exámenes de cáncer es un recordatorio constante este mes.

Hospitales y aseguradoras dan todo tipo de facilidades este mes y la verdad, como habrás visto si leíste el primer texto al que te referí arriba, hacerte los exámenes una vez al año no es suficiente, pero si  ya es algo.

La próxima semana voy a compartirte un texto con su opinión médica que le pedí al Dr. Luis Pircad-Ami, cirujano plástico que recibido a tantas mujeres para su reconstrucción y visto tantos casos, sobre los mitos y verdades sobre el cáncer, anotaciones que te pueden salvar la vida porque sobre el cáncer hay muchos supuestos que confunden.

+++ NO TE VAYAS A PERDER ESTA ENTRADA LA PROXIMA SEMANA +++

Y todo esto lo hago no porque el cáncer me defina, no, sino porque levantarme para hacerte sentir que si estas luchando contra el cáncer no estás sola y llamarte a que seas proactiva en su detección, es mi bandera.

Porque me importas en octubre te hago este llamado a ti.

Y quiero que sea un llamado a todas y todos así que por favor compártelo para que todos pongamos un granito de arena en poder salvarle la vida a alguien más.

Un abrazo muy rosa,

p.-

 

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Así se despide un año

despedir el año

El 2017 está a punto de salir por la puerta trasera y nos relamemos con el 2018 y las ganas de hacerlo nuestro año y, con este ejercicio, podrás despedir el año con los mejores cimientos para el que viene

¿Estás lista para agarrar el toro por los cuernos, hacer este ejercicio revelador y tener un 2018 que te lleve directo a tu próximo nivel?

Porque tu momento es ahora.

¿Sabes? Este año ha sido extraño para mí. Sin las explosiones ruidosas del 2015 ha sido también un año donde se han movido los cimientos desde las entrañas. Lo bueno, lo malo y lo feo han cabido en este 2017 y me queda la certeza absoluta de que uno propone y Dios dispone.

Cuando El dispone, coloca las cosas en su sitio y, aunque para ello tenga que arrancarte unas, siempre es para abrir espacio para otras.

Con gozo hago recuento de lo bueno de haber lazado proyectos nuevos que han sido exitosos y he disfrutado un montón, como el lanzamiento de mi primer curso on-line, talleres de coaching grupal, charlas en nuevos lugares y he llegado a nuevas personas y públicos. He tenido muchos clientes que han hecho de mi profesión un disfrute y participado en varias alianzas con otras personas que al igual que yo, hemos hecho del crecimiento personal nuestra bandera.

Pero también ha sido un año de temblores subterráneos que han hecho que en la superficie sobretodo se caigan muchas máscaras.

Creo que este año me ha traído una gran depuración de mi tribu, mirar a muchas personas a mi alrededor y con asombro verlas de verdad, concluir que el que no te suma que no te reste, ¡y si te resta ya ni te cuento! y al mismo tiempo darme conocer nuevas personas, o acercarme a algunas que ya conocía y recibir que son seres de luz y apoyo.

Sí, creo que para mí este ha sido un año de calibrar relaciones interpersonales. Hm, lo descubro mientas lo escribo.

Ahora, con miras al este próximo año, si eres algo como yo, exigente contigo misma y entusiasta de ponerte nuevos retos y crecer, ya estás levantando la barra y preparándote para alcanzar nuevos logros y dejar viejas pieles.

Puede que estés puliendo tus proyectos y viendo los requisitos necesarios para asegurar que los cumplas. Ya sabes, más definición por aquí, mejor cálculos por allá, estructuración de tiempo, recursos, retos y beneficios, vamos, que te pican las manos por estrenar agenda.

Aunque es fantástico que le tengamos tantas ganas a este año nuevo, que estemos preparando sueños y planes que arrancan en enero, hoy vengo a compartirte la mejor manera de evaluar este año que está terminando y, antes de que desaparezca, dedícale un tiempo, así como quien diría una salida para un café con un amigo.

Despídelo con el cariño y respeto que le dedicarías a alguien que te ayudo a crecer.

Porque, aun cuando sus métodos no siempre hayan sido los que hubieras elegido, las lecciones que tienes hoy te hacen más fuerte y más sabia de lo que eras un año atrás.

Estoy segura que das para mucho más, pero cuando tenemos los ojos constantemente en el horizonte perdemos de vista el camino que hemos recorrido, lo que es sumamente importante para mantener la dirección en el futuro.

Así que te invito a que reflexiones sobre tus logros y retos de este año 2017, que apartes un tiempo a solas con él y lo evalúes.

Tú, entonces, en diciembre el 2016

Yo suelo cerrar los ojos y visualizarme un año atrás, a finales de diciembre del año anterior, si haces lo mismo, ¿Qué contestarías a estas preguntas? Si lo reflexionas por escrito se vuelve todavía una experiencia más poderosa

  • ¿Qué era lo más presente para ti en diciembre del 2016?
  • ¿Cuáles eran tus metas y sueños para el año que venía?
  • ¿Qué retos enfrentabas entonces?
  • ¿Qué miedos?
  • ¿Cómo estaban tus proyectos, tu familia, tus amigos, tu salud?
  • ¿Qué se veía tan grande entonces que ahora se ve tan pequeño?
    En estos doce meses muchas cosas ocurrieron en tu vida, algunas planeadas, otras algo probables y también las que fueron totales sorpresas, y en todas estuviste tú.

Hoy estás aquí, con un montón de conocimiento nuevo sobre ti misma producto de aciertos y errores en este tiempo. Reconócetelo. Te lo mereces.

Tú, ahora, en diciembre del 2017

Tus Logros

Mirando hoy hacia atrás, si recorres de nuevo la historia recuerdas lo que hiciste

  • ¿De qué es lo que estás más orgullosa este año?
  • ¿Cuál fue tu mayor logro o superación?
  • ¿Qué requirió de ti?
  • ¿Cuál sería el logro de este año por el que te pondrías una medallita que dijera “lo hice”?
  • ¿Qué viviste que te da una gran satisfacción?
    Date a ti misma una palmada en la espalda y sonríete, lo hiciste bien.

Tus Retos

Seguramente el 2017 también te trajo bajo el brazo sus retos. Batallas que libraste, miedos a los que te enfrentaste, situaciones que te desafiaron e imprevistos o personas que te descolocaron.

Este es un buen momento para, antes de cambiar de agenda, evaluar qué no salió como queríamos, cuando no nos manejamos de la mejor manera y qué no volverías a hacer.

Ten en cuenta que uno crece tanto o más con sus errores que con sus aciertos, así que nada es un error totalmente sino más bien un aprendizaje en una forma más dura.

Tus lecciones

Si sacáramos las lecciones de esos momentos, gracias a esas experiencias

  • ¿Qué aprendiste a la dura que va a servirte en un futuro?
  • ¿Qué harás diferente y que te quedó claro hacer, o no hacer, la próxima vez?
  • Si tuvieras que extraer la lección más importante que sacaste de un reto o desacierto del 2016 y llevártela aprendida ¿Cuál sería?
    Lo más importante del año

Mirando para atrás,

¿Sobre que dirías que fue tu año 2017?

Ejemplos. Conexión, aprendizaje, coraje, balance, introspección, lanzamiento, organización, familia…

Y la última pregunta y tal vez la más importante:

¿Cuál fue el mayor aprendizaje que tuviste este año?

Como te dije, tanto tú como yo, hoy somos más fuetes y más sabias. Tenemos más herramientas para el futuro, más certeza en nuestras acciones y más recursos para este año venidero para el que tenemos tantos planes.

Prepárate para el 2018 con toda tu ilusión mientras despides al 2017 como a un buen amigo que se va después de ayudarnos a crecer brindándonos tantas experiencias, es así como estarás mejor preparada para hacer los mejores planes asentada en todo lo que aprendiste este año.

De veras te recomiendo que hagas este ejercicio porque es de lo más revelador y me encantará que me cuentes ¿Cuál ha sido tu mayor aprendizaje este año?

 ¿Sabes de alguien a quien le vendría estupendo hacer este balance?

Pues te agradezco si ¡se lo compartes! porque esta manera de despedir el año te dará a ti y tus amigos una claridad y satisfacción invaluables para empezar un año mejor armada.

Un beso enorme y

¡Felices Fiestas!

A por el 2018 ¡Hazlo tu año!

Con el cariño de siempre, p.-

PD. Si aun no eres parte de Mi Tribu Querida me encantaría que lo fueras subscribiéndote al blog ¡este año viene cargado de cosas estupendas que sólo envío por email!

Las lecciones de Atenas

Atenas

Vine a Grecia con la intención de hacer una parada, un silencio, bajarme de ese tren que llamamos vida y que a veces va tan rápido que no sabes si te desconectas y tienes que bajarte a tomar un respiro y verificar la dirección.

Por aquello de la conexión el internet y esas cosas voy un paso atrás actualizándote de este recorrido pero aquí te cuento lo que escribía a la salida de Atenas

Siento que estoy en un momento de cambio al inicio de una evolución, lo siento en mi ser, en mi necesidad de servir y expresarme de nuevas maneras y de buscar también nuevos guías y referentes.

Tantas cosas siento que van quedándome pequeñas.

Siento que voy saliendo de un cascarón para adentrarme aun desnuda a otra esfera.

¿Te pasa?

¿Sentir que estás tomando un giro, que te adentras en nuevas tierras y que eso es al mismo tiempo emocionante e intimidante?

¿Sientes que te entusiasma pero te dan un montón de nervios?

Lo he sentido también en personas que debo dejar atrás y esto lo he realizado en un par de ocasiones recientes, de esas que te dejan descolocada, así de esas que ¡BUM! es como si de repente miraras a la persona como siempre pero la vieras realmente por primera vez.

Y lo veo con curiosidad, segura de que hay algo que debo sacar de esto.

¿Qué necesito aprender? ¿Qué no he estado viendo? ¿Qué está queriendo llamar mi atención?

Es interesante esto de las relaciones con las personas y como en verdad sólo te están reflejando algo de ti.

De ti misma o de lecciones que debes aprender.

Hay que darle mil vueltas al espejo para saber que está reflejando.

Es curioso que además esto ocurra a las puertas de sentirme por iniciar una nueva etapa.

Richard Bach dice en su libro “Ilusiones” (que es precioso):

“Todas las personas y situaciones de tu vida ahí porque tú lo has convocado.

De ti de depende lo que resuelvas hacer con ellas”

Yo elijo cuestionar y aprender.

Entonces ¿Qué quiere decirme eso?

¿Qué parte de mi atrae a ciertas personas, o encuentros de este tipo con ellas, y qué querrá decirme de mi misma ahora?

¿Qué situaciones o personas te están retando a ti en tu vida en este momento y que lección tienes que aprender de ellas? 

Interesante verlo desde ese punto de vista ¿verdad?

Es como raro pero la verdad que a veces toca coachearse a uno mismo.

Yo siempre digo que:

“En esta vida, el que no te suma, que no te reste”

Pero ¿Dónde se pierde la neutralidad? ¿Dónde está el límite?

¿Qué personas te están hoy restando en tu vida? ¿Cómo?

En mi caso creo que ha llegado el momento en que el que no suma, ya está restando.

Wow, escribo esto al mismo tiempo que lo estoy realizando.

¡La neutralidad ya me resta!

Quiero en mi vida relaciones donde todos demos el 100% unos por otros, de corazón, sí, dando el todo por el todo.

Eso quiero, no tener que guardarme ni medirme en como doy ni en como recibo, en que te ofrezco o en que te pido.

Si me paro a tu lado puedes contar conmigo y si no estás en la misma disposición prefiero que no me tomes la energía ni tomes ese espacio, gracias.

¡Me decepcionan tremendamente las personas con dobles agendas!

Ya haré un escrito claro sobre “givers and takers”.

Dónde quiero llegar compartiéndote esto tan íntimo que me ocurre ahora es que cuando te sientes lista para un cambio, para una evolución, tienes que fijarte quienes están a tu alrededor.

Es un momento vulnerable donde debes rodearte de personas genuinamente interesadas por ti.

No todas tus tribus son para todas las etapas de tu vida, y bueno, está bien.

Me lo dice Atenas, una ciudad grandiosa que ha visto pasar por sus calles y templos tantas tribus diferentes en cada momento de su historia.

Y mientras aun recuerdo la sombra de las columnas de sus templos sobre mi, que fueron golpeados por quien no los quisieron o entendieron bien, Atenas me susurra:

“Acompáñate de personas que van a apoyarte para dar el salto y quieren estar ahora y al otro lado contigo, personas a las que real y verdaderamente le importas, porque necesitas más que nunca a quienes van a ser viento bajo tus alas para mantenerte sólida y erguida como yo, por muchos años por venir.”

¿Quiénes son esas personas en tu vida que son viento bajo tus alas y te ayudan a levantarte sólida y segura?

¿Dónde están ahora?

¿Cómo puedes estrechar más esas relaciones?

Y mantente pendiente de las joyas que la vida nos entrega escondidas.

¿Qué pequeña o gran lección aguarda para ser aprendida en cada cosa que te ocurre?

Avanzo abierta a una nueva voz, un nuevo camino, nuevas oportunidades y nuevas tribus.

Creo que esa es la gran lección que me ha dejado esta primera parte de mi viaje a Grecia: Encuentra tu verdadera tribu.

Me la llevo mientras dejo a Atenas tras la estola de espuma blanca del inmenso ferry que me lleva a Santorini.

Con emoción y nervios a la vez, con ansías y dudas, pero voy, y justamente por eso ando buscando en este viaje los fundamentos y las bases empezando con los de la propia civilización.

Siempre hay tanta magia y sabiduría en las ciudades históricas…

Aquí abajo te comparto algunas de mis fotos en Atenas y me encantará que me cuentes en tus comentarios lo que te llega con esta pregunta…

¿Cómo es y dónde está TU TRIBU?

Un abrazo, p.-

En unos días te aviso de mi escrito en Santorini y una experiencia super loca y extraña que sentí.

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Atenas