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Este fue mi 2018 y cómo despedir un año

despedir un año

¿Cómo fue tu 2018? Yo aquí a punto de despedir un año que para mí fue un año decisivo, extraño, intenso, retador, pero del que me siento orgullosa.

Orgullosa de haber mantenido el timón navegando en la tormenta.

Orgullosa de haber sabido manejar las situaciones, de no dejarme enredar o arrastrar, orgullosa de que en mi barco llevé a mis hijas y atravesamos los vientos y las olas, los chapuzones y tragué todo el agua amarga que fue necesaria, y más, pero ellas están bien y entonces todo está bien.

Orgullosa de que supe manejar los caballos de la exaltación con la rienda corta y tensa, lo cual requiere de estar anuente y alerta constantemente, no permití que se desbocaran, no dejé que arrasaran con todo lo que se encontraban aunque muchas veces me hubiera apetecido soltarlos y dejarlos.

Y eso, eso requirió de una fuerza en mí que no había sido llamada antes.

Estoy orgullosa que depuré de mi vida todo lo que tenía que ser despejado.

Orgullosa de saber callar y estar bien con eso, porque cuando sabes una verdad, saberla tú y estar en paz con ella es más importante y gratificante que entrar al trapo.

Orgullosa que le dije sí a la vida. Que salí de un letargo y un mundo gris y me abrí a los colores.

Eso fue una de las grandes lecciones de este año, que la vida, el mundo, tiene colores y que jamás debes renunciar a vivir con ellos.

No volveré a hacerlo nunca más.

Estoy orgullosa de mi tribu, realmente amo a mi familia, mis amigos, mis mentores, mi equipo de apoyo y la gente con la que trabajo, cada persona que me rodea significa algo para mí.

No tengo ni tiempo ni ganas de relacionarme con gente que no me llene.

Estoy agradecida, por cada persona que está en mi camino sinceramente, hoy están quienes realmente están y eso me hace muy feliz.

Estoy profundamente agradecida de las oportunidades que se me presentaron y las que se asoman cada día. Porque todo el año fue una constante que “Dios y el universo me sostienen”.

Hasta estoy agradecida de que la muerte de Lola fue rápida, sabía que ya estaba viviendo de prestado y tras 15 años de ser amada partió en menos de 24 horas. Es una dicha una buena vida como una buena muerte.

Lola: no puedo escribir sobre ti sin que se me salten las lágrimas, y por ahí mismo me empieza a sangrar la nariz así que sólo diré Gracias, gracias, gracias por ser mi compañera de vida todos estos años. Te sigo amando y recordando todos los días.

Fue un año en donde mi centro fue en mantener las piezas juntas y no permitir que nada se desmoronara. Mi atención estaba es eso y me asombré de mi propio temple y resistencia.

Hoy me siento fuerte, lo suficientemente fuerte para saber y aceptarme que también soy fragil, y vulnerable y caigo de rodillas y me duelen los golpes, sangro, se me rompen los huesos y como polvo, pero sé que siempre me voy a levantar.

Caigo, y volveré a caer, pero te aseguro que volveré a levantarme.

Una y otra vez.

Mi resiliencia es mi súper arma y mi súper poder.

Ahora, con el 2019, ha llegado el momento de enfocarme en mí.

Ya domé los caballos y les solté la rienda. Si alguien los alborota yo ya hice mi parte y que cada quien los enfrente como los trate.

Me siento libre y ligera, muy entusiasmada con este nuevo año.

¡MI MOMENTO ES AHORA!

“I am the master of my fate and the captain of my destiny”

Nelson Mandela

Tu turno

No sería yo si no te diera recursos y herramientas que tú puedas aplicar en tu vida, así que el 2019 ya está en la sala de la casa pero veamos cómo despedir un año para que atesoremos las lecciones y los logros que nos trajo el 2018.

Así que te invito a que reflexiones sobre tus logros y retos de este año 2018, que apartes un tiempo a solas con él y lo evalúes. Empecemos…

Tú, en diciembre el 2017

Yo suelo cerrar los ojos y visualizarme un año atrás, a finales de diciembre del año anterior, si haces lo mismo, ¿Qué contestarías a estas preguntas? Si lo reflexionas por escrito se vuelve todavía una experiencia más poderosa

  • ¿Qué era lo más presente para ti en diciembre del 2017?
  • ¿Cuáles eran tus metas y sueños para el año que venía?
  • ¿Qué retos enfrentabas entonces?
  • ¿Qué miedos?
  • ¿Cómo estaban tus proyectos, tu familia, tus amigos, tu salud?
  • ¿Qué se veía tan grande entonces que ahora se ve tan pequeño?
    En estos doce meses muchas cosas ocurrieron en tu vida, algunas planeadas, otras algo probables y también las que fueron totales sorpresas, y en todas estuviste tú.

Hoy estás aquí, con un montón de conocimiento nuevo sobre ti misma producto de aciertos y errores en este tiempo. Reconócetelo. Te lo mereces.

Tú, ahora, en diciembre del 2018

Tus Logros

Mirando hoy hacia atrás, si recorres de nuevo la historia recuerdas lo que hiciste

  • ¿De qué es lo que estás más orgullosa este año?
  • ¿Cuál fue tu mayor logro o superación?
  • ¿Qué requirió de ti?
  • ¿Cuál sería el logro de este año por el que te pondrías una medallita que dijera “lo hice”?
  • ¿Qué viviste que te da una gran satisfacción?
    Date a ti misma una palmada en la espalda y sonríete, lo hiciste bien.

Tus Retos

Seguramente el 2018 también te trajo bajo el brazo sus retos. Batallas que libraste, miedos a los que te enfrentaste, situaciones que te desafiaron e imprevistos o personas que te descolocaron.

Este es un buen momento para, antes de cambiar de agenda, evaluar qué no salió como queríamos, cuando no nos manejamos de la mejor manera y qué no volverías a hacer.

Ten en cuenta que uno crece tanto o más con sus errores que con sus aciertos, así que nada es un error totalmente sino más bien un aprendizaje en una forma más dura.

Tus lecciones

Si sacáramos las lecciones de esos momentos, gracias a esas experiencias

  • ¿Qué aprendiste a la dura que va a servirte en un futuro?
  • ¿Qué harás diferente y que te quedó claro hacer, o no hacer, la próxima vez?
  • Si tuvieras que extraer la lección más importante que sacaste de un reto o desacierto del 2016 y llevártela aprendida ¿Cuál sería?
    Lo más importante del año

Mirando para atrás,

¿Sobre que dirías que fue tu año 2018?

Para mí el 2018 fue de prepara el camino. Es enero del 2019 y me meta es caminarlo a conciencia. Cada paso enfocada en disfrutarlo.

Si sabes de alguien a quién le vendría bien hacer esta evaluación de su año y tener las herramientas para despedir un año

¡Compártelo!

Cuando compartimos crecemos todos.

FELIZ AÑO

I made it through the other side así que solo puede ponerse mejor y mejor

Un abrazo, p.-

Sí aun no eres parte de mi tribu querida te invito a que lo seas subscribiste a la pagina y bajando este libro de regalo.

Este año vienen muchos recursos sólo para quienes pertenecen a la tribu y me encantará compartimos contigo.

paola schmitt

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Cómo liberarte de la culpa

Cómo liberarte de la culpa

¿No te pasa que a veces te agarra un remordimiento que te aprieta el pecho y casi que no puedes respirar bajo el peso de la culpa?

A mí sí y esto es lo que aprendí el día que dije que ya no más. El día que dije ¡Estoy harta de sentirme culpable! y si este es también tu caso vengo a decirte lo que me saca a mi de allí para que salgas de ese estado tu también. Seguir Leyendo

Junio y cómo hacer la evaluación obligatoria de medio año

Paola Schmitt Coach Junio

Ya ves, junio está que se escapa por la esquina y eso quiere decir que se fue medio año.

Sí, la mitad del 2018 ya es pasado.

Un buen momento para recordar que el tiempo es uno de los pocos recursos que no son renovables.

El tiempo que se pasó, pasó.

Por eso este es un mes genial para ver qué tan alineadas están tus acciones con el tema y las metas que querías para este año.

Enero es el mes en que empezamos con muchos bríos, con el año en blanco y oliendo a nuevo. Te dices que este año sí, porque sí van a pasar un montón de cosas que te llevarán al nuevo nivel. Pero, claro, llega la cotidianidad, la apagadera de fuegos y lo urgente se va comiendo lo importante y ese norte que nos trazamos tan claro, a veces está en el mismo lugar, en el horizonte, ni un poco más cerca y otras… ¡ha desaparecido!

Por eso me encanta junio:

Te permite hacer una evaluación, tomar medidas correctivas y, si estuviste bien encaminada, pues ponerte nuevas metas excitantes a este año.

Es el ombligo del año, la puerta del solsticio de verano, las páginas restantes de un año que te recuerdan que te esperan para ser escritas.

Varias veces he escrito aquí sobre mi tendencia a medir el año por un tema más que por objetivos definidos, porque el tema te permite tener un paraguas para tus acciones y una unidad en la metas dándote enfoque, pero también permitiendo espacio para la adaptación y abrirte a oportunidades que surgen en el camino, tomando a conciencia las que están alineadas con tu intención para este año.

Estamos en junio, así que ahora sí hay que meterle turbo y acción concreta al año.

En mi caso, mi tema este año es “Renacimiento”, así como en los dos anteriores fueron “Certeza” y “Conexión”.

A nivel personal he tomado pasos claros y determinantes con mi tema y, la maravilla de hacer un alto a medio año y mirar con ojos de pájaro en vuelo, es que puedo ver en qué otras áreas de mi vida tengo que tomar acción congruente y he visto con claridad lo que tengo que hacer en estos próximos seis meses, para sentirme que este año ha sido productivo y decisivo, interna y externamente para mí.

Es por eso que te estoy invitando a que hagas lo mismo y les saques mucho provecho a la mitad que aún queda de este 2018.

El primero paso sería retomar tu tema del año, si aún no lo tienes estás a tiempo de que lo elijas. Piensa si estuvieras a la puerta del 2019 sobre qué querrías decir que fue el 2018.

  • ¿Qué anhelo interno hay dentro de ti sobre lo que quieres expandir en tu vida en estos meses que nos quedan? ¡Aun tienes medio año para hacerlo transformador!

Como es el momento de hacer evaluación, hay que mirar atrás y ver qué has hecho de enero a junio con esas metas que trazaste con tanto entusiasmo al inicio del año.

  • ¿Qué has hecho, personal y profesionalmente, alineado con las expectativas que tenías para este año?

  • ¿Qué has hecho hasta ahora, que ha contribuido a tu crecimiento y que ha sido significativo para hacer de éste un año importante en tu vida?

Es momento de hacer inventario, de ser honesto cuando vemos que hemos dado vueltas en círculo pero no avanzando realmente y también, es momento de celebrarnos lo que hayamos logrado saliendo de nuestra zona de comodidad y rutina, que nos ha llevado a un nuevo lugar.

“Junio es el mes perfecto para detener las máquinas, afinar la ruta y lanzarnos con todo para tener un año de grandes resultados”.

Para eso, te invito a que tomes papel y lápiz y respondas estas preguntas, mejor con tu tema como bandera para darle congruencia a tus respuestas

Con esto tendrás una herramienta estupenda y tu ruta de navegación clara, para enfocarte y sacarle el mejor provecho a lo queda del año.

  • ¿Qué tendría que pasar en lo que queda de este año para sea memorable para ti a nivel personal y profesional, acorde con el tema que quieres que defina tu año?
  • ¿Qué requiere que hagas a nivel de tu salud, crecimiento personal, tus relaciones, tus finanzas?
  • ¿Qué requiere que hagas a nivel profesional, en tu carrera o negocio, para que sientas que estás realmente encaminada a tu siguiente nivel?
  • ¿Qué requiere que pienses sobre ti misma para que todo esto ocurra? ¿Que eres una persona capaz de ser valiente, organizada, decidida, enfocada, recursiva y/o emprendedora? ¿Cómo te servirá más que te definas a ti misma?
  • ¿Qué requiere que pienses sobre los demás y sobre el mundo? ¿Que hay personas allí afuera que necesitan lo que sólo tú puedes ofrecer? ¿Que puedes hacer alianzas donde todos ganen? ¿Que estamos en un mundo de oportunidades? ¿Que hay una tribu y soporte en otros para ti?
  • ¿Qué hábitos y conductas debes incluir en estos próximos seis meses para alcanzar estos objetivos? ¿Comer mejor, meditar, hacer ejercicio, organizar tus objetivos semanales y acciones, madrugar más o acostarte más temprano, pensar en positivo, ahorrar, invertir…?
  • ¿A qué debes renunciar? ¿Conversaciones inútiles (tú sabes, bochinche)? ¿Horas de televisión? ¿Personas negativas? ¿Proyectos y ofertas que no te enfocan en lo que quieres lograr para ti este año?

 

Haz tu plan de los próximos seis meses, qué quieres que ocurra, qué acciones debes tomar para ello y en qué fechas debe darse cada paso. Recuerda que ¡lo que no está en tu agenda, no existe!

Celebra que es junio y el año no está medio vacío, está medio lleno y esperándote para que tomes acción y hagas del 2018 un año definitivo para ti.

Cuéntame ¿Cuál es esa meta sin la que no vas a dejar que se te vaya el año?

Tu entusiasmo inspira a otros y cuando compartimos siempre crecemos todos, así que me encantará que me dejes esa meta aquí, en los comentarios.

Un abrazo, p.-

paola schmitt

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¡Antes de que te vayas! ¡GRACIAS!

Ya sé que cerrar el 2015 es acción y noticia vieja porque, a ver, todo periódico de diciembre que no haya ido a parar ya a la basura está sirviendo para envolver botellas o para limpiar vidrios pero…

¿Cómo iba yo a dejar ir este año así no más? ¿Escabulléndose por la puerta trasera? No, no ¡IMPOSIBLE!

El 2015 será por siempre un año grabado en fuego sobre mi piel. Sin lugar a dudas el año más difícil de mi vida (y espero que así sea).

Dicen que lo que no te mata te hace más fuerte.

Mis problemas familiares, que casi desbaratan mi hogar, a principios de año no me mataron.

Un cáncer con su quimioterapia por meses no me mataron.

Cerrar las empresas y perder mi trabajo que ha sido mi mayor sustento por más de 20 años, no me mató.

Sobreviví a que todas esas cosas me pasaran una detrás de otra, dejándome apenas tiempo para sacar la cabeza y tomar una bocanada de aire antes de ser arrollada por una ola tras otra en un oleaje épico.

Llegué a la orilla arrastrandome con el sabor a agua salada apretándome la garganta. Pero llegué.

Y me levanté.

Y hoy me apoyo erguida y casi desafiante sobre mis piernas con la cara al sol y los brazos en cruz.

Contra cualquier pronostico, y por encima de todo: Llegué.

Estoy aquí, lista para seguir adelante y agradecer todo lo que aprendí mientras era sacudida en este año, así que, 2015, antes de que te vayas quiero decirte…

Gracias porque aprendí que el amor se renueva, que puede prenderse, consumirse y volverse a generar. Y cuando resurge lo hace desde un lugar más profundo, más maduro, más evolucionado. Más arraigado en la decisión propia.

Gracias Darío, por estar ahí conmigo para pasar por todo esto y darme tu apoyo, por tus palabras y por tu exclamación cada vez que me atrapa la angustia ¡Vamos a estar bien!

Gracias porque aprendí que la unión de mi familia aun podía hacerse más fuerte, más estrecha, más inquebrantable. Y que puedo volver a ser la niña que necesita de la mano de mamá y papá y aun pasados mis cuarenta ellos siguen ahí para abrazarme y decirme que están conmigo, que tengo su mano y sus brazos para acurrucarme herida y con el cuerpo roto en ellos.

Gracias mamá, ahora que soy madre me doy cuenta de tu fortaleza, a mi se me hubiera partido el corazón de ver a Mar o Ana en estas situaciones y tú me sostuviste llena de serenidad.

Gracias papá, porque este año te he sentido más cerca que en muchos, tu apoyo ha sido importantísimo.

Gracias a mis hermanas Beatriz y Caroline, qué puedo decir, mis compañeras de vida.

Gracias a mis hijas, Mar y Ana, que me cantaron y me bailaron, me raparon el pelo, y me contaban historias cuando no podía levantarme y sobre todo, fueron mi motivación para no dejarme derrumbar. Mis hijas, mi norte.

Gracias porque aprendí que mis amigos, aunque no sean muchos sí son muy sólidos. Y tengo personas que no tenía idea que formarían parte de mi vida y llegaron a ella para quedarse en un lugar especial, lo que me entusiasma de cúantas más estarán por el mundo a punto de llegar.

Gracias a DorisPeggy, Gaby y Claudia, quién tomó a mis hijas bajo sus alas todos los fines de semana en la playa durante mi tratamiento.

Gracias a Adriana V. que estuvo tan pendiente de mi casi a diario, su apoyo, sus consejos y sus ánimos, sus palabras de “No estas sola”. Gracias a Georgette sin quien no hubiera gozado de melena “prizeless” para ocasiones como el cumpleaños de mis hijas, que me pidieron que llevara pelo cuando no tenía ni uno en mi cabeza.

Gracias a las sesiones sanadoras con la coach intuitiva Vanessa Codorniu, cuyas sesiones los domingos fueron un increíble bálsamo. Gracias Vanessa, de verdad que pasar por la quimio contigo me ayudo muchísimo e hizo la enorme diferencia.

Gracias porque aprendí que uno puede recibir un enorme apoyo de personas que apenas conoces, y hasta de quienes no sabes quien son, y  con una frase o una palabra te acarician el corazón y el alma.

Gracias a ti, miembro de mi Tribu querida que me seguiste en con estas entradas en el blog, me alentaste con tus comentarios y sigues conmigo en mis andanzas y reflexiones.

Gracias a todas las personas que me dieron ánimos cayendo al blog esporádicamente, o a través de mi bella comunidad de Facebook. Gracias.

Gracias porque aprendí a hacer un nuevo pacto con mi cuerpo, donde honro sus batallas libradas por mí y me comprometo con sus necesidades físicas e internas. Donde respeto sus tiempos y sus límites.

Gracias porque mi espiritualidad entro en un nuevo plano. Mi conexión con Dios y mi fe está en un nivel de abandono y confianza que encuentra calma y protección en Su mano.

Gracias porque aprendí que soy más fuerte y más recursiva de lo que pensaba. Y que en vez de paralizarme de miedo ante los acontecimientos me monté en mi “modo creador” y descubrí que desde ahí los golpes son retos y los dificultades son oportunidades por desarrollar.  Gracias aquí a la coach Lisa FabregaLisa, me ayudaste a mantenerme enfocada y en acción cuando me sentí suspendida en la nada.

Gracias porque aprendí a parar. Y tú, como guerrera sabrás apreciarlo. Aprendí que uno puede dejar de correr y ser la Mujer Maravilla y… no pasa nada. La idea de que no puedes dejar de hacerlo todo y estar en todos lados solo está en nuestra cabeza.

Probablemente es justo por haber hecho ese cambio mental por lo que puedo ayudar a tantas mujeres, grandes guerreras, que llegan a trabajar en coaching conmigo porque están cansadas de ese paso, de ese movimiento regido por las expectativas que no se sienten propias. Porque las ayudo a encontrar esa conexión consigo mismas y, empoderadas, encontrar el ritmo que desean para sus vidas.

Gracias porque pude pasar del arquetipo de la guerrera al de la soberana y regir mi vida desde allí con un aplomo que catapulta mi confianza en mi misma y en mis capacidades.

2015, antes de que te vayas:

Has sido el año más duro, y en que más golpes he recibido pero, te doy las gracias.

Gracias a ti, hoy…

Soy más fuerte

soy más sabia

y soy más valiente

porque vivo en la certeza de que Dios y el Universo me sostienen.

Y gracias porque dentro de este año loco encontré mi llamado, MI PROPOSITO, que es servir a tantas otras mujeres a encontrar la conexión consigo mismas, con la visión que ellas realmente quieren par sí, trazarse metas alineadas con su propósito intimo y personal, y ayudarles a empoderarse en la creación de sus planes y acompañarlas a llevarlos a cabo. Con mi practica del coaching de vida estoy en mi elemento y fluyo.

¿Quieres crear esta visión de la vida que realmente quieres para ti, alineada contigo misma, donde encuentres paz y la satisfacción de cumplir tus propósitos? ¡ESCRIBEME! Podemos hablar al respecto sin compromiso y comprobar si somos compatibles para expandir tu vida a un nuevo nivel donde pases de la guerrera a la soberana, dueña de tus sueños y tu camino.

¿Conoces a alguien a quien pueda interesarle? ¿O alguien a quien quieras recordarle a lo que no te mata te hace más fuerte si lo ves desde el agradecimiento? Me encantará si ¡LO COMPARTES!

Te invito a ser parte de mi bella comunidad de Facebook

Gracias por haberme acompañado este año, tengo cosas maravillosas que quiero compartir y estoy encantada con este nuevo año y todos los proyectos entre mis manos. Gracias por estar conmigo

FELIZ AÑO ¡Nos lo merecemos!

Un abrazo, p.-

P.D. Si aun no eres parte de mi Tribu me encantaría que lo fueras suscribiéndote al blog ¡Tengo cosas fantásticas para mi Tribu en este año!

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