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2012. Los primeros pasos de Ana y tardes junto al mar

Estas dos últimos fines de semana han sido de playa y, gracias a Dios (y al veranillo de San Juan), con sol y días preciosos.

Mar está gozando como nunca de la nueva piscina que, aunque a nosotros nos parece chica y de tamaño chumpin-pool, guardando las proporciones ella la encuentra del tamaño perfecto. Se la pasa en esa agua helada todo el día, al punto que ya le están saliendo agallas y escamas. ¿Ariel? Ariel es una pobre pendeja a su lado…

Y la semana pasada, en el pasillo de la casa de la playa y a punto de cumplir el año y un mes, Ana se armó de valor y se lanzó a dar sus primeros pasos sola. Con sus andares de borrachita y tambaleandose ya se traslada de un lado a otro y cada vez se aventura a distancias más largas.

Aquí un video de sus comienzos…

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Cámara: Paola Schmitt. Edición y producción: Rick Morales (y así será hasta que me enseñe como hacerlo solita)

Como dije las tardes han estado preciosas: brisa, sol y mar tranquilo.

 Aquí los Vásquez Schmitt en pleno

Las chicas Vásquez Schmitt

Caminando con Ana por la playa

Mar y el mar…

Con Carolina Miranda… Como en los viejos tiempos…

 

2012. Sobre los hijos…

Muchas veces los enfrentamientos con nuestros hijos, y con nosotros mismos sobre como ejercemos la paternidad, están relacionados a las expectativas que ponemos sobre ellos.

Muchas veces no nos damos cuenta que, no son nuestros, y que, su existencia, no es para que podamos forjarles la vida o prolongar la nuestra. Tampoco es una segunda oportunidad que nos brinda la vida a nosotros para hacer lo que no hicimos, evitar errores o manejar situaciones de otra forma, o la misma, de como lo hayamos hecho.

Si tuviéramos presente siempre que estamos para darles las herramientas para enfrentar la vida, apoyarlos y corregirlos sin imponernos ¿cuanto más fácil y fluidas serían las relaciones con nuestros hijos?

Comparto con ustedes este escrito del libro El Profeta. Recuerdo este fragmento en un póster pegado en la pared interna del armario de mis padres en Zaragoza, cuando yo era bastante pequeña (porque me veo a mí misma mirarlo desde abajo). Fue el primer “poema” que memoricé (al menos de forma voluntaria y que siga recordando)

 

Tus hijos no son tus hijos.

Son hijos e hijas de la vida deseosa de sí misma.

No vienen de ti, sino a través de ti.

Y aunque estén contigo no te pertenecen.

 

Puedes darles tu amor pero no tus pensamientos.

Porque ellos tiene sus propios pensamientos.

Puedes darle cobijo a sus cuerpos pero no a sus almas,

Porque ellas viven en la casa del mañana, la cual no podrás visitar ni siquiera en sueños.

Puedes anhelar ser como ellos pero no luches por hacerlos semejantes a ti,

Porque la vida no marcha hacia atrás ni se detiene en el ayer

 

Sois los arcos con los cuales vuestros hijos, como flechas vivientes, son lanzados a la vida.

El Gran Arquero ve la diana en el infinito, la dobla y sus flechas pueden ir rápidas y lejos.

Hacer de tal forma que dobléis el arco y sea para alegría.

Porque EL, además de amar a las flechas, ama el arco que es estable.

 

Sobre los hijos

Del libro “El Profeta” de K.Gibran 

El día del padre. Y, hoy en día ¿qué es ser padre?

Ya no son los tiempos de nuestros padres y menos de nuestros abuelos. Los roles han variado. Sin parámetros de referencia, los padres de hoy, se enfrentan a unas expectativas muchas veces más que confusas.

Antes, la situación era más sencilla, las funciones eran menos y más claras. Un padre debía proveer a la casa e imponer disciplina. Todo lo demás era añadidura.

Hoy, con una mujer igualmente proveedora y unos métodos disciplinarios a prueba (porque la correa de antaño demostró aportar más taras que soluciones) a los hombres se les corrió tapete y se les lanzó al ruedo desarmados.

Así, poniéndole el pecho (a falta de más nada) se enfrentan a la paternidad. Esperamos de ellos que sean firmes pero cariñosos. Proveedores pero presentes. Hombres pero que también cambien pañales y cocinen. Que ofrezcan calidad “Y” cantidad de tiempo. Que sepan corregir sin dejar de apoyar. Que den directrices sin imponerse. Que pongan límites sin ser castrantes. Que enseñen a desenvolverse y aprovechar las oportunidades sin faltar a los valores. Que defiendan pero dejen experimentar. Que sean el arco protector y el pañuelo que enjuague lágrimas.  Que sean el padre y el amigo. En fin, que la tienen negra.

(Y bueno, las mujeres nos enfrentamos más o menos a lo mismo pero ya llevamos más años de adaptación y, aunque se nos alivia algo que lo compartimos con las amigas, los libros de autoayuda, la psicóloga y los nuevos “parenting coaches”, contamos en contra algo que a ellos no les afecta mucho: LA CULPA -una no sabe realmente lo que es sentirse culpable hasta que es madre-. Pero bueno, este escrito es para los papás…)

Merecen su día y sus regalos por ese esfuerzo y desempeño en esta tarea faraónica y enigmática. En especial para todos esos padres que lo logran o, al menos, se dejan el pellejo en el intento. A fin de cuentas la paternidad está en constante metamorfosis y, apenas piensen que se saben las respuestas, les cambiarán las preguntas.

Lo maravilloso: Cuando se hace bien, o lo mejor posible, esos niños y adolescentes se convierten en hombres y mujeres con una salud emocional sana que se convertirá en su mejor herramienta enfrentar el mundo y cuando se caigan, que lo harán, sabrán levantarse y seguir adelante.

Este es el nuevo rol del padre: formar hijos que tendrán el valor, las ganas y la confianza de abandonar el nido porque sabrán que, por más lejos que vuelen, ahí estará siempre, abierto para que recuperen fuerzas, reciban apoyo o una palabra de aliento (Vamos, que no se acaba nunca).

Hoy en día, hay que ser padre que cree relaciones afectivas sólidas y permanentes con los hijos. Que de los instrumentos, incentive y apoye la independencia pero sin el desarraigo. Y esos padres pueden ser biológicos, adoptivos, voluntarios, asumidos y muchas veces son abuelos o madres que son padres también. Así que en vez de decir “Feliz día del Padre” diré…

¡¡FELIZ DIA A TODOS LOS QUE EJERCEN LA PATERNIDAD!!

Incluyendo a Darío, un buen padre para mis hijas…

 

2011. Halloween para niños

Cómo van cambiando los tiempos…. recuerdo mis fiestas de Halloween de soltera en mi apartamento en el Ebbelle, donde nadie podía entrar si no estaba disfrazado, la comida era de Charlie Collins, el vino no paraba en toda la noche y todos eramos adultos con ganas de fiesta y risas…

Este año le puse ánimo a la fiesta, me sigue encantado eso de disfrazarse, pero mis compañeros esta vez no pasaban ni de los cinco años ni del metro. El punto pico de la noche nada tuvo que ver con la apertura de la segunda caja de vino sino con ir a pedir pastillas de puerta en puerta y, aunque todo terminó mucho antes de lo que generalmente comenzaban las de antaño, ¡creo que me dejó más cansada que una resaca!

Aquí con mis nuevas compañeras de fiesta…

Primer Halloween de Ana que, como es habitual, no estrenó ni disfraz y usa el mismo que Mar en su momento….

Mar insistió en ponerse sus alas sobre el traje de princesa y proclamarse una “hada-princesa”

Obvio que el primo no podía faltar

Más niños y más animadoras, las cuales compartían mis antiguas fiestas pero como yo, asumimos que nuestro tiempo ya pasó….